Redención

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Al día siguiente de la liberación de Salazar un guardia de Canterlot fue a dejarle comida a Van Der Wall, como era de costumbre. Ya que mi ilusión no podía comer, mi plato siempre estaba intacto y gracias a esto mis raciones empezaron a ser menores para no desperdiciar tanta comida.

Para el guardia todo iba a ser igual que siempre hasta que encontró el mensaje de Van Der Wall en el piso.

"Falso", "Es una ilusión", "Escapo" y "Ayuda" eran algunas de las cosas que Van Der Wall había escrito con sangre, señalando a mi celda. El guardia quería ignorarlo, pero rápidamente la curiosidad le gano y empezó a sospechar.

- Oye tu. – El guardia le llamo la atención a la ilusión.

- ¿Qué? – Respondió.

- Ven aquí. – La ilusión se acercó y cuando estuvo lo suficientemente cerca el guardia levanto el plato. – Come. – Le ordeno.

- No tengo hambre. – Respondió la ilusión.

- Come, solo un bocado.

- No tengo hambre. – A falta de cooperación el guardia lanzo un poco de comida a "mi rostro" y esta lo atravesó como si no estuviera ahí.

- Yo puedo ayudar a encontrarlo... - Dijo Van Der Wall intentando sacar ventaja para poder salir, cosa que era su plan desde un principio; pero el guardia lo ignoro y abrió un portal para lanzarse al mismo y regresar a Canterlot.

- ¡PRINCESA CELESTIA, PRINCESA CELESTIA! – Entro el guardia en la sala del trono, armando un escándalo.

- ¿Qué es lo que sucede?

- Es el cambiante que condeno al tártaro... Él escapo. – Tan pronto Celestia escucho eso cambio su actitud.

- Reúnan a todos los soldados que puedan y despliéguenlos por toda Equestria, encuentren al cambiante y tráiganlo ante mí, debemos encontrarlo antes de que ponga en riesgo a cualquier poni.

- ¡Si Majestad!

Al mismo tiempo que la mayoría de los soldados eran desplegados por Equestria para llevar a cabo mi búsqueda y captura un pequeño grupo fue con la princesa Celestia al tártaro para analizar la escena del crimen.

Lo primero que vio Celestia, por supuesto, era la jaula vacía con un poco de comida en el suelo, y lo que llamo su atención inmediatamente después fueron los mensajes con sangre que Van Der Wall había dejado. Viendo que este era su único testigo la monarca del sol decidió interrogarlo y Zane estuvo dispuesto a contestar, pero basto con la intensión para que el sello se activara y lo castigara. Por supuesto que Zane sabia esto, pero necesitaba activarlo para mostrar lo que le había hecho y que Celestia lo liberase. Cuando el sello se aplaco Van Der Wall señalo su nuca y Celestia pudo ver la marca.

- ¿Es esto lo que te impide hablar? – Le pregunto al unicornio y este asintió.

Celestia entonces uso su magia y haciendo un esfuerzo por descifrar ese hechizo, el cual era nuevo para ella; logro deshacerlo. Van Der Wall se tallo la nuca donde estuvo la marca y por fin hablo.

- Tengo suerte de que ese mocoso no dijera nada acerca de escribir o hacer mímica.

- Ahora necesito que contestes mis preguntas, es de vital importancia para poder capturar a Anjou. – Le comento Celestia.

- Pero claro que lo hare, es más, me ofrezco voluntariamente a ayudar en esta búsqueda, pero a cambio obtendré mi libertad y me sacaran de aquí.

- Preferiría que se limitase a responder mis preguntas.

- Entonces no tengo nada que decir. Admítelo Celestia, me necesitas más a mí que yo a ti, puede que no confíes en mí, pero estoy seguro de que te importa más que el insecto este aquí adentro que yo allá afuera. Sin mencionar el hecho de que lo encontré antes que tu cuando apenas empezaba a causar estragos en Ponyville. – Celestia no tuvo nada más que decir y se fue.

Changeling rebirthHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora