Y si un día despertaras siendo un cambiante, una criatura ficticia de una caricatura?
¿Qué harías con el poder de transformarte en lo que sea y adquirir las habilidades de lo que copies?
Bueno esas son preguntas que me hacia a mi mismo, pero que ah...
Al estar completamente aislado no tenía ni la más remota idea de cuánto tiempo había pasado y la única forma de medir el tiempo eran los platos de comida que recibía cada cierto tiempo para poder alimentarme, pues aprender a controlar nuevas formas requería de mucha energía, el amor que consumí de Fluttershy era bastante pero no un suministro infinito de energía por lo que necesitaba una fuente alternativa de alimento.
La comida venía a intervalos regulares, pero apenas y aprovechaba esos momentos para descansar, en cuanto terminaba de comer volvía a entrenar y lo hacía hasta que ya no podía más y me acostaba a dormir y tan pronto como despertaba me levantaba nuevamente para seguir con el entrenamiento. Esa era mi rutina.
Aun cuando tenía esos platos de alimento viniendo constantemente siempre escuchaba a mi cuerpo, tal como me habían enseñado para no volver a sufrir una deficiencia de amor y un día, después de un par de meses, o al menos eso supongo; me di cuenta de que se me estaba acabando el amor, en cuanto me di cuenta de esto esperé a que un guardia viniera con mi ración diaria de comida y le dije
- Necesito comida de verdad.
Él simplemente me ignoro y se fue como si nada, dejándome el plato con comida, claro que no la iba a desperdiciar así que me comí todo, al día siguiente volví a decirle al guardia
- Esto ya no es suficiente. – Dije señalando el plato. – Necesito amor.
- Tendrás que conformarte con eso. – Me respondió.
Finalmente, y al tercer día fue que decidí tomar un poco de iniciativa. En cuanto el guardia abrió la puerta y entro yo lo derribe
- Te dije que necesitaba comida de verdad. – Y empecé a devorar su amor, este era muy poco a decir verdad y sabía que iba a necesitar más.
Desgraciadamente no fui precisamente discreto y terminé por llamar la atención de los demás guardias quienes no tardaron en responder para ayudar a su compañero. Estaba por quitarle todo el amor al guardia cuando vi que sus compañeros entraban para ayudarlo, me levante rápidamente, pero en vez de retroceder me transforme en Sub-Zero.
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Lo guardias venían corriendo hacia mí, pero se detuvieron en seco a unos cuantos metros de distancia, aunque no por voluntad propia claro, en realidad yo los congele. Gracias a la inercia uno de ellos logro deslizarse hasta donde yo estaba, me agaché para mirarlo a los ojos, pues las formas humanas eran más altas que un poni; y pude ver el miedo en sus ojos. No tarde en devorar su amor también y cuando acabe sus ojos estaban desorbitados.
Me acerque al resto de ponis y devore su amor, pero en vez de devorarlo todo deje apenas una chispa para garantizar que siguieran vivos, no sabía si Van Der Wall haría algo en caso de haber matado a sus soldados, pero era mejor no arriesgarse, aun cuando ya había vaciado a 2 de ellos.
En cuanto acabé con el último de ellos pudesentir como la energía regresaba a mi cuerpo y me sentía mejor, lo suficientecomo para aguantar así un par de días o semanas. Me asome por la puerta, que seguía abierta, para ver si alguien más venia y efectivamente, Van Der Wall se acercaba acompañado de 3 guardias, siendo el que venía al frente el que había ido a buscarlo para pedirle que me detuviera, en cuanto hicimos contacto visual me quede quieto, esperando a que algo sucediese o que recibiera una descarga, pero no paso nada.