Empezar de nuevo

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Y durante días seguí caminando sin rumbo, usando mis poderes para cubrir cualquier necesidad que se presentara, y cuando tenía hambre simplemente abría un portal para sacarle un poco de amor a Zane. Gracias a mis días en el tártaro pude aprenderme los horarios de los guardias cuando nos traían la comida y sabiendo eso pude visitar el tártaro sin temor a que me encontraran y descubrieran a mi señuelo.

Durante los días seguía avanzando y durante las noches me detenía a descansar frente al fuego, gracias a que estaba solo tuve tiempo para pensar y aunque sabía que probablemente me merecía estar en el tártaro, recordé mi juramento de nunca dejar que me encerraran otra vez. En el camino considere varias posibilidades para lo que haría desde ese momento en adelante. La posibilidad de regresar a la tierra aún estaba ahí, pero no me sentía listo para volver, podía regresar a la colmena, ¿pero luego qué? Si hacían preguntas podría inventarme una historia, pero también podían descubrirme como cuando fingí mi muerte en las ruinas y adueñarme de la colmena ni siquiera lo contemple como posibilidad por múltiples razones.

Seguí vagando durante días hasta que llegué a una cañada, no tenía nada en especial, solo era roca gris sin mucha vegetación, pero lo que si llamo mi atención fue el camino en el fondo del risco y aunque eso solo me decía que había civilización cerca, la verdad no sabía si me estaba alejando o acercando a un poblado y de igual manera seguí caminando.

Más allá del camino no hubo nada que llamara mi atención o eso fue hasta que en un tramo vi a varios ponis escondidos tras unas rocas y cerca de las cornisas más próximas al suelo, no muy lejos de ahí pude ver a un poni acercándose con una carreta, pero ninguno pudo verme ya que estaba viéndolo todo desde más alto. Mi cerebro no tardo en unir los puntos y tan pronto me di cuenta de que lo asaltarían, los bandidos se lanzaron contra su víctima y lo rodearon en segundos. No podía quedarme ahí sin hacer nada y me transformé en Gajeel, desplegando mis escamas de hierro para parecer más intimidante.

 No podía quedarme ahí sin hacer nada y me transformé en Gajeel, desplegando mis escamas de hierro para parecer más intimidante

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De un salto llegue a la escena y todos los ponis voltearon a verme.

- Si aprecian su vida más vale que se alejen de ese tipo. – Les amenacé señalando al poni de la carreta, quien, ahora que estaba más cerca, me di cuenta de que estaba entrando en la tercera edad.

- ¡AGARRENLO! – Ordeno uno de los ladrones a los demás para que se encargaran de mí.

El primero en lanzarse fue un poni de tierra que intento derribarme, pero no logro moverme y cuando se dio cuenta de su error lo tome del cuello y le di un golpe con la suficiente fuerza para que se hundiera en el piso. Para evitar que escaparan los demás levante un muro de columnas de hierro detrás de los ladrones y convertí mi mano en una espada dentada.

- Si quieren salir vivos de aquí tienen que pasar sobre mí. – Di el primer sablazo y acabé con 3 ladrones con dicho movimiento.

En resumidas cuentas, el enfrentamiento fue una masacre, todos los bandidos terminaron malheridos y fuera de combate, sino es que muertos, pero una vez que me encargue de todos ellos me acerque al poni de la carreta.

Changeling rebirthHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora