Cristales y metales

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Luego del desastre provocado por la invasión cambiante muchos ponis resultaron desaparecidos, aunque en realidad todos habían sido suplantados y ahora tenían que encontrar a los originales, pero no fue difícil ya que Cadence les enseño a los soldados donde se ocultaron los cambiantes y los guio a través de las cuevas que usaron como escondite.

Como la red de cuevas de cristal resulto ser más grande de lo esperado requirieron de más personal para recorrer todos los túneles que conformaban las cavernas, pero al estar tan ocupados arreglado el resto de la ciudad no lograban dar abasto a todas las operaciones, pero fue entonces que Van Der Wall se ofreció a ayudar en la búsqueda realizada en las cuevas.

Por supuesto, sus intenciones no eran plenamente altruistas y en realidad buscaba algo más. De hecho, Celestia estaba al tanto de dicha búsqueda pues Van Der Wall se lo había notificado previamente.

- Princesa Celestia, le traigo buenas noticias. – Le dijo Van Der Wall a Celestia. - Encontré una forma de perfeccionar los cañones de manivela. – Saco un libro de una alforja y busco entre las páginas mientras seguía hablando. – Si bien recuerda, le dije que estos cañones eran incapaces de almacenar magia por sí mismos, bueno pues encontré una forma de solucionar dicho problema. – Se detuvo en una página mostrando un cristal de color azul celeste y que parecía brillar incluso siendo un dibujo. – Esto, el etherium.

El etherium era una especie de cristal capaz de almacenar magia, pero debido a su rareza se tenían escasos registros de este y más escasas eran las muestras, de hecho, una de ellas se encontraba en el museo de ciencias arcanas de Canterlot, pero era apenas del tamaño de una pelota de golf.

- Creo que usted sabe señor Van Der Wall que el etherium es muy difícil de hallar.

- Lo sé y por eso le quiero pedir prestado el único fragmento de conocimiento público, solo necesito la piedra del condensador de mana del museo de ciencias arcanas para poder usarla como rastreador por las cuevas que están bajo la ciudad. – El etherium no solo era especial por almacenar magia, sino que también reaccionaba cuando estaba cerca de otros de su misma naturaleza, brillando con mayor intensidad.

- No sé si debería cederle tal pieza, pero por otro lado tiene mi autorización para explorar las cuevas de cristal en busca de etherium.

- Entiendo, y le agradezco por permitirme tal incursión, pero en cualquier caso y si cambia de opinión hágamelo saber, me haría un gran favor.

Entonces Van Der Wall se retiró y comenzó la búsqueda del etherium, pero claro y como era de esperarse no encontró nada en el primer día, ni el segundo, de hecho, Canterlot había sido reconstruida y él no había encontrado nada por lo que recurrió a su opción más factible y de la cual había dependido para progresar en sus proyectos. ¿Por qué verga le pongo tanto misterio? Claramente hablo de mí.

Para que no pareciese demasiado obvio el robo del etherium Van Der Wall me encargo llevarme otros artefactos conmigo y para realizar el robo sin contratiempos le di una visita al museo y la verdad fue divertido, el condensador de mana resulto estar custodiado únicamente por una caja de vidrio, este aparato residía en la misma sala que varios intentos fallidos de almacenamiento de magia, básicamente eran capacitores mágicos a los cuales nadie les pudo encontrar uso en su momento y se convirtieron en reliquias y evidencias del trabajo de las mentes más brillantes en la historia de Equestria.

Realicé el golpe el mismo día que hice mi visita, bueno en realidad lo hice de noche, pero entienden el punto, aunque en vez de entrar con sigilo y sutileza al museo le hice un hoyo a la pared con un tráiler que había traído con un desgarro. Claro que termine por llamar la atención con mi entrada dramática y los guardias acudieron al lugar para ver que sucedía.

Changeling rebirthHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora