Confesiones y Secretos

102 34 20
                                        

Cruce el portal, podía ver a los chicos un tanto preocupados—¿Todo bien? ¿Tardaste demasiado?

—Si, todo bien, solo… quería pensar un momento.
Lony me mira preocupada— ¿Estas bien? ¿Está pasando de nuevo?

—¿Qué está pasando?

—Ya sabes, todo… las alucinaciones, los sucesos extraños, todos esos eventos que te han atormentado desde que llegaste.

— ¿Tiene qué ver con el acertijo? ¿Otra vez no has podido dormir?

—No, no tiene que ver con eso, aunque la verdad lo he dejado un poco de lado y debo ponerme a ello.

— ¿Entonces qué es?. —Lony me abraza—Sabes que estamos aquí para ti.

—Lo aprecio, en verdad, pero estoy bien, no ocurre nada, solo… estoy algo abrumada por el festival, es todo. 

Lony hace una mueca, sé que está molesta, ocultar lo que siente no es su fuerte, odio mentirle pero sé que así estarán a salvo, las pesadillas no han hecho más que aumentar y cada vez entiendo menos, pero sé que esto me sobrepasa y me rehusó a hacerlos cargar con ello.

En casa Liam siempre solía regañarme por ello, decía que no podía guardarlo todo y para colmo cargar con los problemas de los demás, pero que puedo decir, es mi don, mi maldición—Vamos Adeleila, puedes contarnos.

—Enserio estoy bien. —Lony negó, sus ojos comenzaron a emitir un destello rojizo, su piel se tornó un poco más ceniza y su cabello era de un rojo más brillante cual braza ardiente y de las puntas brotaba cierto resplandor, estaba literalmente en llamas.  

—¡No, no lo estás, parece que todos nos damos cuenta menos tú! ¡Creí que ya habíamos hablado de esto, no estás sola, nos tienes a nosotros! ¡¿Es que acaso no confías en nosotros?!

—Si confio en ustedes, es solo que es más complicado que eso.

—¡Es más complicado porque tu así lo quieres!. —tenía los ojos llorosos y se le quebró la voz, temblaba y el tono de sus ojos cambiaba, a medida que parpadeaba ligeras llamas resplandecían y se consumían en sus manos, luchaba fuertemente con dejar salir su fuego interior, todos mirábamos la escena sin saber muy bien qué hacer, cuando de pronto ... 

Jony tomó a Lony por los hombros tratando de calmarla—Lony mírame. —ella continúa con la mirada gacha así que él tomó su rostro y la alzó—Respira, tranquila, déjalo estar.

—Pero es que…

Él no la dejó terminar—Ella nos dirá cuando esté lista, ha sido una noche larga, vamos a descansar ¿vale?

Ella asintió, no sabía lo que acababa de pasar pero de alguna u otra manera había funcionado, Lony entró al recinto Jony estaba por seguirla pero primero volteo a vernos—Iré a dejar a Lony a su cuarto y luego me iré a descansar, no es el momento pero creo que hay mucho de lo que tenemos que hablar, por favor no nos dejen fuera, créanme que ella los quiere como no tienen idea y sé que tal vez no es su intención pero la lastiman, se siente desplazada como cuando era una niña, no trato de hacerlos sentir mal o algo por el estilo, solo… piensen en ello ¿De acuerdo?

Asentimos, él asintió de regreso y entró al recinto.
—Bueno…creo que yo también me subiré a dormir.
—No, no, tenemos que hablar.

—Hablemos mañana. —Lo mire suplicante

—Por favor. —él suspiro, se lo estaba pensando, estaba por decir algo pero de la nada se volteo—Less ¿A dónde crees qué vas? ¡Contigo también tengo mucho que hablar!

Less siguió caminando lentamente hacia atrás ¿En verdad creía que no nos dábamos cuenta? —Este yo… secundo la moción. —se estira—Estooooy muy cansado, mañana será otro día. 

Neithan negó—Ambos sabemos que estás de todo, menos cansado, puedo sentirlo. —¿Esperen qué? ¿Qué significa eso?

—Este… mejor aquí corrió que aquí quedó. —Less dio media vuelta y se echó a correr, agrandó algunas ramas armando una escalera y salto hasta una de las ventanas del tercer piso, Neithan bufo.

— ¡Se qué me escuchas! ¡Mañana no te salvas, no podrás evitarme eternamente Ithel Spoke!. —Se voltea a verme

—Lamento informarte amiga mía que tu no correrás con la misma suerte. —giró la cabeza hacia un lado y con ello me indico un tronco al pie de un árbol—Vamos a sentarnos, tenemos mucho de qué hablar.

—Pero… ¡cerraran y nos quedaremos afuera!

—No intentes fugarte con esa excusa, es un buen intento pero no vale, es día festivo por lo que hoy no hay hora de cierre.

Suspiro frustrada, ya me he quedado sin ideas—Bieeen, hablemos.

Él sonrió satisfecho—¿Vez? ¡No fue tan difícil!

—Ya, ya, suficiente, ve al punto que tengo frío.

—¡Qué gruñona me saliste!.—Giro los ojos y lo miro molesta—Bien.—Alza las manos—Tu ganas

Hace una pausa, supongo que piensa como empezar, yo solo me preparo mentalmente para el regaño—Mira Ade sé que has pasado por mucho y también sé que hay cosas que no puedes contar y no porque no quieras si no porque no puedes o bueno quizá en verdad no quieras, tus razones tendrás, no te juzgo por eso, nunca lo haría.

—No es que yo no...

Me corta—No necesitas explicarme nada, solo quiero que entiendas que en este corto tiempo te has convertido en alguien muy importante para mí, solo quiero asegurarme de que te encuentras bien, me preocupas y no me gustaría que algo malo te pasase.—Dicho esto me abrazo.

Siento mis ojos llorosos, creo que es lo último que esperaba escuchar, aunque ahora que lo hago siento que en verdad lo necesitaba, las lágrimas empiezan a escapar, me siento extraña, creo que es la primera vez en muchos años que me permito llorar.

Ya olvide la última ocasión que me he permito sentir, no llore cuando Meredith mi única amiga se mudó de ciudad o aquella vez que mi madre me gritó por romper su jarrón y me prohibido salir, ni cuando mi hermana dejo de hablarme para contentar a mamá, no llore por todo lo que dejé atrás, no lloré a causa de todas mis pesadillas, ni de la impotencia de fallar vez tras vez al intentar encajar, no llore cuando el cansancio y la frustración me agobiaban pero ahora , ahora todo pasaba factura, me deje sentir y por primera vez en mucho tiempo solté todo aquello que me apresaba, me dejé romper y me reconstruí entre los brazos de mi amigo.

Llore y llore hasta sentir que todo eso que me oprimía se había ido, me di cuenta que todo era real y por primera vez tuve verdadero temor, pero también me sentí bien, me sentía fuerte, liberada, no entendía de dónde provenía este sentimiento, pero por alguna razón sabía que sin importar qué curso tomaran las cosas podría con ello, sería difícil pero podría con ello.

Lony tenía razón no estaba sola, nunca lo estuve, suspire… quizá después de todo Liam tenía razón y podría no enfrentarme sola a todos mis problemas, después de todo bien dicen que la unión hace la fuerza.

Legítima HerederaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora