El descenso hacia Nesvil fue como entrar a otro ritmo del mundo.
Mondreal se queda arriba, entre árboles más densos y ese orden extraño que todo lo acomoda, aunque no tenga sentido. Aquí, en cambio, el aire se vuelve más suelto. Menos controlado. Como si el propio paisaje no tuviera ganas de fingir perfección.
Neithan va delante, saltando entre ramas bajas con esa facilidad absurda suya de hacer que todo parezca juego. A veces desaparece y vuelve a aparecer unos metros más abajo, riéndose solo, como si el camino le perteneciera.
—Te vas a caer un día de esos —le digo, sin mucha convicción.
—Si me caigo, vuelo —responde, como si fuera la cosa más obvia del mundo.
Y sí. Supongo que tiene razón.
Lony camina a mi lado, mirando todo con esa mezcla suya de atención y fastidio. Como si el mundo le debiera algo y todavía no hubiera pagado.
—Es más bonito de lo que recordaba —dice de pronto, casi sin darse cuenta.
Se queda callada un segundo. Pero cuando ve a Jony del otro lado del sendero parece relajarse un poco —Y usted señor gruñón ¿Había venido antes?
Jonathan miro una colina a lo lejos y frunció el ceño ligeramente—Solía ir más a Resmond, la calma de sus colinas me parecía tranquilizadora.
Dijo esto último con algo de incomodidad —Además hay menos hongos y duendes dispuestos a atacarme.
Todos soltamos una risa, todos excepto Lesth quien caminaba un poco más atrás
Como si todavía estuviera aprendiendo dónde poner el cuerpo cuando la mente no termina de quedarse quieta.
Neithan se dejó caer a su lado otra vez—Oye, ¿te acuerdas de cuando intentaste subir ese muro de entrenamiento sin magia?
Lesth lo mira de reojo.
—No fue mi mejor idea.
—No, fue divertida —dice Neithan, sonriendo—Caíste como tres veces antes de aceptar ayuda.
Lesth suelta una exhalación corta, casi una risa.
—No necesitaba ayuda.
—Claro que sí.
—No.
—Sí.
—No.
Neithan lo empuja apenas con el hombro.
—Sí.
Y por un segundo, Lesth baja la mirada... y se le escapa una sonrisa mínima.
Pequeña. Pero real.
Lony los mira de reojo.
—Ustedes dos son raros juntos —dice.
—No estamos juntos —responde Neithan rápido.
—No dije que lo estuvieran —añade Lony, con una ceja levantada.
Neithan casi se atraganta.
Lesth, en cambio, solo aparta la mirada, como si esa conversación le hubiera tocado algo más profundo de lo que debería.
Y ahí el aire cambia un poco.
No incómodo. Solo... sensible.
Seguimos bajando.
Nesvil empieza a abrirse entre los árboles como si alguien hubiera decidido no esconderlo más: pasarelas de madera, estructuras colgantes, pequeñas tiendas que se asoman entre niveles del terreno. Todo tiene movimiento, voces, vida.
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Legítima Heredera
FantasíaEn Ilesglow, el conocimiento tiene un precio. Y algunas verdades son capaces de destruir reinos, romper identidades... y condenar a quien las escucha. Una nación marcada por antiguas heridas. Una bruja y un mortal. Un sacrificio que aún resuena entr...
