En Ilesglow, el conocimiento tiene un precio. Y algunas verdades son capaces de destruir reinos, romper identidades... y condenar a quien las escucha.
Una nación marcada por antiguas heridas. Una bruja y un mortal. Un sacrificio que aún resuena entr...
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Bienvenido a Ilesglow, el mundo que aún conserva el resplandor fragmentado del Origen. Un reino sostenido por la magia que sobrevivió al Cisma, donde la realidad no es continua, sino una red de regiones unidas por memoria, poder y equilibrio.
Ilesglow no es una sola tierra, sino un conjunto de seis regiones que funcionan como piezas de un mismo sistema vivo, cada una con su propio carácter, propósito y peso dentro del orden mágico.
La Región I es el centro del poder, donde se alza la capital y el castillo principal del reino, núcleo político y mágico de todo Ilesglow.
La Región II, más aislada y temida, alberga el Castillo Negro, una prisión destinada a brujos oscuros y el escenario donde se dictan los juicios más severos del reino.
En contraste, la Región III es conocida por su calma y equilibrio. Su capital, Ivarty, resguarda el Castillo de Alcares, sede de la Corte Roja, donde se toman decisiones vinculadas al linaje y la sucesión.
La Región IV tiene como centro la ciudad de Ignow, punto de conexión entre territorios y eje de intercambio entre regiones.
La Región V, la más extensa de todas, se caracteriza por su diversidad de climas y paisajes. En ella se encuentra la escuela Zyon, donde se forman y desarrollan los talentos mágicos del reino, siendo además la región más cercana a los límites del mundo conocido.
Finalmente, la Región VI, conocida por muchos como la zona olvidada o la región de las islas, es una de las menos pobladas y la más inestable. En su territorio se concentra la mayor cantidad de portales hacia el mundo humano, convirtiéndola en un punto clave... y peligroso... dentro del equilibrio de Ilesglow
El Cisma de las Dos Tierras
Antes de los nombres, antes de los reinos, antes incluso de la memoria... existía un solo mundo.
No tenía fronteras ni divisiones. No había cielo separado del suelo ni tiempo separado del destino. Era un todo vivo, palpitante, sostenido por la magia en su forma más pura.
A ese mundo, en lenguas que ya no existen, se le llamó el Origen.
En él habitaban los primeros seres: completos, vastos, profundamente conectados a la esencia de la magia. No necesitaban aprenderla... porque eran ella.
Pero incluso en la totalidad puede nacer la grieta.
De aquello que no fue comprendido, de aquello que fue rechazado, surgió la Oscuridad.
No como enemigo externo... sino como una deformación de la propia magia.
Al principio fue un susurro. Luego, una fractura. Después, una guerra.