—Querías verme ¿a qué se debe?
—Veo que hoy despertamos con el pie izquierdo, recuerda que los modales hacen a la dama ¿Por qué no comenzamos de nuevo? Hola Adeleila, es un placer verte nuevamente.
¿Qué espera que diga? "Claro, lo mismo digo" giró los ojos—¿Es necesario todo este teatro?
Clere mira un adorno en la pared y pasa de mi comentario, yo suspiro cansada y vuelvo a girar los ojos—Sabes, girar los ojos es un mal hábito, te vendría bien trabajar en ello. —Para este punto comenzaba a irritarme.
— ¿Para eso me has traído? ¿Para una lección de modales?
—Aprender modales es preciso, pero no te he llamado por eso.
—Entonces porque me has llamado.
—Es. —pensó un momento tratando de encontrar las palabras adecuadas—Un poco complicado ¿Cómo vas con tus clases?
—No quiero ser grosera pero, hablar de eso me parece una pérdida de tiempo.
—La paciencia es una gran virtud, sabes. —señaló a los espejos cosa que me pareció un poco extraña, luego camino hacia el otro lado del cuadro, deteniéndose en un espejo de cuerpo completo decorado con un brocado dorado
—Sabías que en realidad nunca puedes verte, durante toda tu vida lo único que ves es tu reflejo, un espejismo de quién eres. —se volteó a verme— ¿Sabes realmente quién eres?
La pregunta me dejó pensando a que quería llegar con todo esto, porque me preguntaba quién era, aunque quizá tenía razón ¿Acaso se quién soy? Creo que nunca me lo había preguntado ¿Qué se supone que conteste? Yo soy yo, soy...soy Adeleila, soy una humana que resultó ser una bruja, diablos que complicado, pero más complicado aún ¿Por qué todo el mundo parecía tan interesado en mí?
—¿De qué va la pregunta?
—No lo sé, dime tú. —Yo la mire extrañada, ella tocaba el borde del espejo—Nuestro reflejo puede decirnos mucho, pero con la luz adecuada puede revelar más de lo que imaginamos.
— ¿Qué significa eso?
—Ya lo averiguarás cuando llegue el momento, ahora dime ¿te estás divirtiendo?
Me encojo de hombros—Supongo que sí ¿por qué lo preguntas?
—Es mi deber como parte de la monarquía asegurarme que todo se encuentre bien.
Esperen, algo no está bien aquí, Clere es... demasiado formal, aquí hay gato encerrado, pero bueno parece que nuevamente es hora de actuar—Agradezco su preocupación alteza ¿Puedo ayudarle con algo más?
Ella niega—Mira aquel colibrí tallado ¿No es bello?. —noto como sutilmente me guiñe un ojo por lo que asiento, ella comienza a tocar los relieves—Mira el tallado, es demasiado preciso y los ojos tienen un brillo subreal hasta da la impresión de que en realidad te observan.
Asiento con comprensión—Si, tiene usted toda la razón. —me aparto un poco y sigo el juego, ella parece más aliviada, se coloca de espaldas al colibrí y me hace una seña con la mirada hacia el espejo frente al que estábamos minutos antes, caminó lentamente hacía ahí ¿Qué se supone que haga?
Ella parece notar mi duda porque frota suavemente el dorado de su manga, acción que me recuerda la forma en la que rozó el espejo y entonces todo cobra sentido, imito su acción y es grande mi asombro al notar que mis dedos desaparecen a través del contorno del espejo y entonces lo entiendo en realidad el espejo es un portal.
—¡Oh querida mira mira la hora, el tiempo vuela! Parece que es hora de retirarse, deberás disculparme, un placer volver a verte, en breve alguien vendrá para llevarte a casa, tardaran a los sumo unos quince o veinte minutos ¿tienes algún problema?
—No claro, en absoluto, muchísimas gracias alteza. —La princesa asiente y se retira no sin antes hacerme una seña para que me dé prisa, en cuanto ella se va yo me armo de valor y atravieso el espejo...
Me mareo un poco pero me es más fácil que la última vez, respiro un momento y abro los ojos, me encuentro en una especie de cueva rodeada de espejos e iluminada por una tenue luz azulada, de pronto tras de mí observo una sombra, me volteo sobresaltada y encuentro a aquella mujer, la misma mujer de la oficina de la decana, la mujer que me persigue en sueños y quien parece estar en todos lados, siento mi pulso acelerarse y ella parece notarlo ¿Quién es esta mujer?
—No debes temer por mí, te aseguro que soy la última de la que debes preocuparte Adeleila.
—¿Cómo sabe mi nombre?
—Hay muchas cosas que sé y te aseguro que varias de ellas te sorprenderían, pero no estamos aquí para hablar de eso, tienes poco tiempo y en este punto el tiempo es preciso, permíteme presentarme, mi nombre es Elizabeth, más precisamente Elizabeth Navier Sinclere la última reina legítima de Ilesglow o al menos eso era hasta hoy.
—Pero... Usted está muerta.
—Me temo que eso es verdad, yo ya no existo de manera corpórea, deje de existir tiempo atrás, pero eso ya lo sabes, todos lo saben, nuevamente, no estamos aquí por eso, estoy aquí para ayudarte, para acercarte a la verdad y espero me perdones si soy demasiado directa, creeme que me gustaría que fuera de otra forma pero ya no hay otra manera, dime Adeleila ¿Tenes idea de cómo morí?
—Dicen que fue un accidente, una tragedia pero nadie parece saberlo a ciencia cierta.
Ella asiente—Sabes linda, tiempo atrás yo ame profundamente, me enamore de lo prohibido y ese amor me consumió, no me arrepiento de aquello, jamás te arrepientas de amar, a veces amar es cruel y otras veces deben hacerse sacrificios.
—Entonces... ¿Usted murió por amor?
—Mori por amor, sí, pero no por el tipo de amor que tú crees, yo me sacrifique por alguien a quien amaba, para que pudiera vivir.
Su respuesta me inquietó—No quiero ofenderla pero francamente no entiendo porque me cuenta esto.
—Sabes, tú me recuerdas a alguien, alguien a quien amo y ame profundamente.
—¿Entonces me cuenta porque soy como aquella persona?
Ella niega—No querida, no eres como ella, eres su viva esencia pero al mismo tiempo eres todo aquello que ella no fue y eso me alegra, has aprendido y crecido, eres valiente y aunque no me guste admitirlo te hará falta. —miro al frente un poco nostálgica—Estas cerca de descubrir la verdad y sé que cuando lo hagas estarás aterrada, solo recuerda que puedes con esto y más y que no estás sola, nunca lo estarás, este es tu destino Adeleila, en ti resurge una nueva reina. —de la nada mira hacia el portal por el que he entrado y suspira—Te están esperando, es hora de que te vayas.
—Pero. —No me da tiempo a protestar una fuerte brisa me golpea tirándome hacia atrás, antes de siquiera notarlo ya estoy devuelta en el salón de los espejos.
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Legítima Heredera
FantasiEn Ilesglow, el conocimiento tiene un precio. Y algunas verdades son capaces de destruir reinos, romper identidades... y condenar a quien las escucha. Una nación marcada por antiguas heridas. Una bruja y un mortal. Un sacrificio que aún resuena entr...
