¿Qué está pasando?

80 31 21
                                        

Antes de siquiera notarlo ya me encontraba fuera del santuario, suspire, eso había sido intenso, me asegure de tener todo guardado y comencé a caminar de regreso a Mondreal, de pronto me tope con Milton, el camino hacia mí, lucía sorprendido— ¿Qué le paso a tu cabello? 

 —No sé de qué me estás hablando. —recuerdo las mechas ¡diablos! creí que solo fue una ilusión, miro mi muñeca y la marca también se encuentra ahí, genial lo que faltaba, trato de no darle mucha importancia y parecer normal

—Ah eso… estem, me lo hice esta mañana ¿Te gusta? 

—Te ves bien, pero, no te parece algo… radical. 

Me encojo de hombros—A veces un cambio, es bueno. 

—Si, supongo que sí, por cierto hablando de cambios, espero que no te enojes, sé que prometí que saldríamos esta noche pero, tengo algo que hacer. 

Asiento, no quiero darle mucha importancia pero me duele que últimamente estemos tan alejados ¿Qué fue lo que nos pasó? Suspiro—¿Aún nos veremos mañana? 

—La verdad no estoy seguro, espero que sí, realmente te extraño, pero no sé si tenga que entrenar. 

— ¿No puedes postergarlo? 

—Creeme que me gustaría pero no puedo hacerlo, no me lo tomes a mal, eres una de las chicas más especiales que he conocido y realmente te quiero, mi intención no es lastimarte, es solo que ahora me encuentro en un momento difícil. 

Tomo su mentón y le doy un beso corto —No estás solo, estoy aquí para ti, te quiero y entiendo que a veces no podamos estar juntos, eso no hace que te quiera menos. 

Sonríe—Realmente eres la mejor. —me abraza, seguimos así un rato hasta que escuchamos un silbido, una chica alta, esbelta, de  cabello rubio camina hacia nosotros, ve a Milton y niega

—No quiero interrumpirte, pero Ignor nos está buscando, tenemos que darnos prisa. —Milton asiente y besa mi frente—Te veré luego.

Dicho esto ambos desaparecen, yo me quedo ahí parada tratando de procesar todo ¿Quién era ella? ¿Ignor? ¿Qué me ocultas Milton Spoke?     

                   ———<>———

—Entonces me estás diciendo que eres una cazadora miembro de una sociedad secreta, que sigue las órdenes directas de la reina Elizabeth, misma sociedad que ella te pidió que fundaras y cuyo objetivo es proteger a la heredera legítima, la cual claro ni siquiera sabemos si es real. 

—Es real y el día de la ascensión se acerca, eso te lo puedo asegurar, pero el cómo y el quién es algo que debe permanecer en secreto hasta que llegue el momento, entonces ¿Estas dentro? 

—¿Y qué si no quiero hacerlo? 

—Te borraré la memoria y olvidarás que este día pasó. 

—Lo dices como si fuera muy fácil. 

—Es que lo es, aquí solo hay de dos Lony, te conviertes en un carmesí o simplemente olvidas que hablamos de ello y sigues tu vida como si nada, realmente no hay mucho en lo que pensar. 

—Pero es que… 

La puerta se abre y Adeleila entra. 

—¡Oh por Era! ¿Qué le pasó a tu cabello? 

—¡Lony! ¿Qué haces aquí? Yo… puedo explicarlo. 

Anne ríe—Tranquila tengo todo bajo control, lindo cabello por cierto, la verdad te sienta de maravilla, me alegra que al fin recuperara su aspecto natural o bueno al menos parte de el. 

—Creo que estoy algo confundida, alguna puede explicarme que ocurre. 

—Tu amiga aquí presente es bastante intuitiva, me descubrió casi sin pestañear, tuve que contarle algunas cosas, pero tenemos un trato o al menos estamos en ello. 

— ¿Qué clase de trato? 

—Nada de qué preocuparse ¿Cómo te fue? 

—Fue un poco extraño y la verdad ha sido un día bastante aterrador, pero está hecho. 

Anne brinca de emoción—Genial, es bueno escuchar eso, bueno…Debo irme, mucho trabajo por hacer, veme pasado mañana en la plaza, la ceremonia de selección se acerca y debemos prepararnos, avísame si necesitas algo.

Me tiende una pulsera, es de cuero tiene el dibujo de una estrella y hay pequeñas piedras que sobresalen alrededor—Recuerda que hay cosas que es mejor ocultar, póntela y no te la quites, si necesitas que venga, toca la estrella, si estás en peligro arranca una de las piedras, eso abrirá un portal ¿dudas?

Niego—Bien. —Voltea a ver a Lony

—Tienes hasta mañana, enviaré a alguien a buscarte, tú decides. —Luego de eso solo desapareció. 

— ¿Qué acaba de pasar? ¿Qué fue lo que te dijo? 

Lony niega —No puedo decirte, la verdad ni yo termino de entender, sabía que todo esto era complicado pero es peor de lo que imagine. 

—¿Qué es peor? 

—¡Less! ¿Cuánto llevas ahí? 

—Vengo llegando. —internamente suspiro aliviada—. ¿Por qué? 

—No por nada ¿Hablaste con Neithan? 

Se puso rojo y agacho la mirada—La verdad aun no me atrevo, me siento muy mal por haber desconfiado de él, pero es que aaaaa, la verdad no soy tan seguro como aparento y ustedes lo saben, supongo que eso me llevó a suponer cosas antes de tiempo.

Suspira—Realmente espero poder arreglar este lío, quiero mucho a Neithan y tengo miedo de que no me perdone. 

—Ya verás que sí, él te quiere mucho y estoy seguro de que te perdonará. 

—¿Lo crees? 

Asiento—Solo tienen que hablar y aclarar las cosas. 

— ¡Pero es qué tengo miedo! ¿Y si me rechaza? 

—Es normal tener miedo, pero la vida se trata de correr riesgos, tememos las consecuencias pero muchas veces lo que imaginamos dista mucho de la realidad, no puedes vivir toda la vida con miedo, si lo haces dejaras la vida pasar, tienes que ser valiente. 

—Pero es que ser valiente no está en mis genes, simplemente no puedo borrar el miedo. 

—No se trata de borrar el miedo, siempre vamos a estar asustados de una u otra forma y no hay nada que podamos hacer contra eso, pero déjame decirte una cosa, la valentía no es la ausencia del miedo es atreverse aún con la existencia del miedo mismo y también resulta que cuando nos atrevemos tenemos muchas más posibilidades de ganar que de perder, piensa en ello. 

Less me abraza—Gracias por siempre estar ahí para mí y por no juzgarme, te quiero mucho. 

—Yo también te quiero y aquí estaré siempre que me necesites para regañarte, para bromear, para acompañarte en tus locuras y ser tu hombro para llorar si lo necesitas, porque eso hacen los amigos. 

Less se limpia una lágrima invisible—Mi niña está creciendo, cuando te volviste tan madura. 

—¿Madura? Ni que fuera fruta. 

—Me retracto, olvida lo que dije, sigues igual de infantil que siempre. 

Miro a Lony y finjo estar pensando— ¿Se supone que debía ofenderme?

Legítima HerederaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora