Ethan
Víctor y yo rogamos por no ser asesinados mientras esperamos afuera de la camioneta, están terminando de subir un par de cajas y Rebeca está con Trevor, que novedad.
—¿Crees que lo sepan? —habla entre dientes sonriéndole a todo aquel que pasa.
—¿Saber qué cosa? —le respondo de la misma manera.
—Que ayudamos a Rachel a escapar.
—Pues más vale que no porque de lo contrario somos hombres muertos.
Escucho sollozos dentro de la camioneta, y con cautela me acerco para escuchar mejor mientras el resto de guardias termina de hacer su trabajo.
—Perdón por no darme cuenta antes —confiesa Rebeca—. Todo esto me asustaba, las personas a las que amo terminan muriendo y me preocupaba que eso te fuera suceder, Trevor.
Vaya, vaya. Quién diría que la asesina después de todo sí tiene corazón.
—Bueno, si te soy sincero creo que me siento más tranquilo al saber que por fin estás confesando lo que sientes. Estaremos juntos en esto, podemos abandonar la idea de gobernar los domos y centrarnos en nosotros.
—Sabes que no puedo hacer eso, créeme, el programa f3 es todo lo que tengo, déjame luchar por esto.
—Lucharemos juntos entonces, es una lástima —comenta lo último con tono burlón.
Sigo sosteniendo mi arma, evitando levantar sospechas. Víctor al otro lado me hace señas preguntándome qué es lo que pasa.
—¿Qué cosa?
—Solo podrá haber una pareja feliz, que pena que no fue Ethan y Rachel.
El comentario me cala hasta los huesos. Tenso la mandíbula mientras que Rebeca comienza a reírse como si le hubieran contado el mejor chiste de todos. Con Rachel como líder es claro que esa desquiciada no sobrevivirá. Conozco la determinación de mi novia. O bueno ex novia.
—Ethan y Rachel jamás podrán volver a estar juntos, ¿tú crees que ella lo perdonará? ¿Tú crees que él querrá acercarse a ella sabiendo que está con Alex?
Agh, maldito Alex. Aprovechando la situación para quedarse con ella, patético.
—Cariño, no subestimes el amor, sabes que Rachel daría la vida por los que ama y eso incluye a Ethan, y el chico..., bueno, mataría por ella.
—No me importa lo que hagan, sino lo que hagamos nosotros, por fin estamos juntos, déjame disfrutar eso.
—Y vamos a celebrar matando a Rachel, ¿no? —suena un tanto molesto.
Buena suerte con eso.
—Celebraré a mi manera, anda llévanos.
—Bien, conduciré —escucho que la besa—. Te amo.
—Y yo a ti.
Me aparté lo suficiente para que no me vieran, fingí esa sonrisa medida que tantas veces me ha salvado, y me senté junto a Víctor en la parte trasera de la camioneta. Trevor nos miró como si mirara a dos bichos raros.
Rebeca nos daba órdenes con esa calma que era peor que un puñetazo. Mientras nos alejábamos, obligados a acompañarla, le solté la versión que quisieron escuchar: cómo Rachel había escapado, qué encontraron los grupos, qué guardias habían caído en el camino. Cada palabra me quemaba la lengua porque la realidad era otra y porque la tenía a ella en la cabeza, pero no conmigo.
Rebeca frunció el ceño. Se la veía que había perdido la paciencia.
—No entiendo cómo escaparon —es claro que piensa que tuve algo que ver—. Y a todo esto, ¿qué diablos hacías tú aquí, Ethan?
ESTÁS LEYENDO
PROGRAMA F3 Libro I y II
Ciencia FicciónLa ciudad estaba en completa oscuridad, pero ellos no se encontraban solos, Rachel, Ethan y Zach, 3 desconocidos con una cosa en común: el miedo a morir. Deberán sobrevivir a las criaturas de la noche y llegar al domo, un lugar que promete ser su s...
