Cuando desperté a la mañana siguiente no necesité abrir los ojos para darme cuenta de que él no estaba. Su aroma era demasiado tenue, solo era el recuerdo de que se acostó junto a mí, pero desapareció después. Mi respiración se aceleró, mi corazón se sentía intranquilo. ¿Dónde estaba?
Me levanté rápidamente para ir a buscarlo a su habitación, pero no estaba ahí.
— ¿Yibo? —Fui escaleras abajo, y fue cuando miré a Jing Tong de pie a mitad de la estancia —Jing Tong, volviste —Sonreí y ella me correspondió, entonces me mostró su peculiar libreta.
*El señor no está*
— ¿A dónde ha ido?
Después de lo que ocurrió ayer con Wang Rong no podía simplemente aceptar que se había ido. Iba a ocurrir algo, mi pecho me lo decía.
*Eso no lo sé, solo me pidió que me quedara con usted hasta que él volviera*
¿Hasta que él volviera?
Jing Tong sonrió levemente, entonces tomó mi mano e hizo que me sentara en el sillón, y después fue a prepararme un té a la cocina. Me abracé a mí mismo el resto del día esperando a que él volviera, pero solo pasaban las horas y él seguía sin aparecer.
¿Dónde estás?
No volvió, esa noche no volvió y tampoco la siguiente. Lloré, lo hice por largas horas y Jing Tong comenzó a impacientarse. Algo estaba mal, mi pecho me lo decía. Lo sabía... algo estaba ocurriendo con Yibo.
Jing Tong intentó que comiera algo, pero simplemente no pude hacerlo, pues cuando me acercó el plato mi estómago se revolvió y comencé a vomitar sin parar. Todo dolía y me daba vueltas. Lo necesitaba para tranquilizarme, pero seguía sin aparecer.
Vuelve, por favor vuelve a mí.
Fueron dos noches en las que no supe de él, entonces a la tercera lo miré aparecer. Lo observé detenerse unos segundos en el umbral de la puerta antes de caminar hacia el interior de la casa.
— ¡Yibo! —No pude evitar sonreír de alivio mientras corría hacia él. Lo rodeé con mis brazos y me impregné de su olor, lo olfateé y sentí como al instante mi cuerpo se relajó... pero entonces sentí como él no se movía. Era una dura pared de concreto que no estaba reaccionando — ¿Yibo? —Me alejé lentamente para verlo a la cara. Sus oscuros ojos se encontraron con los míos — ¿Qué está mal?
Mi reciente emoción por volver a verlo había nublado mi cordura, pero lo estaba notando, algo andaba mal. Llevé mis manos a su rostro, intenté darle calidez, pero en cambio él alejo su mirada y vio más allá de mí.
—Vete —Habló y mi corazón se detuvo por un segundo, entonces me di cuenta que no me lo decía a mí, sino a Jing Tong. La miré rápidamente correr por sus cosas y después salir de la casa.
— ¿Dónde... dónde estuviste?
Me miró de nuevo y lentamente rodeó con sus manos mis muñecas y las retiro de su rostro. Mi corazón estaba corriendo a mil por hora.
—Necesito que me hables —Mi voz se quebró.
Sus ojos no mostraron emoción alguna, entonces se alejó y camino hacia la escalera. El frío se coló por mi piel mientras lo observaba dejarme como si nada. Sus pasos eran robóticos... sus movimientos eran escasos de emociones, era como si... se moviera en automático.
— ¿Yibo? —No me miró y siguió caminando hasta el final de las escaleras —Yibo, háblame —Dudo un segundo antes de dar el siguiente paso, entonces desapareció en su habitación.
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Imperfecta atracción | YiZhan
FanfictionLos buenos y los malos existen, así como las reglas también, aunque ellas siempre están solo para romperse. En un mundo omegarverse donde ser un omega es sinónimo de nunca conseguir algo de manera sencilla, Xiao Zhan decidirá mantener una mentira, u...