CAPÍTULO 16: GARUDA

1K 153 19
                                        

El tiempo transcurrió y Natsu se convirtió en un brillante niño de ocho años, el cual era adorado y querido por su madre, padrino y tíos. El menor estaba muy agradecido con todo el cariño que recibía y aunque a veces se preguntaba porque él a diferencia de Inojin o su prima Nami no tenía padre sencillamente nunca le preguntó a su madre.

Cuando alguien había nombrado o solo mencionado algo relacionado con su desconocido progenitor su madre se tensaba y aunque solo era un niño era capaz de verlo perfectamente, sentía su angustia.

Además, con su padrino a su lado tenía más que suficiente. Él le había enseñado a montar en bici, le llevaba a pasear, a jugar fútbol o cualquier deporte que él quisiera, también le había enseñado nadar; así que no podía pedir más.

El problema fue que cuando vio Rio, una película infantil supo enseguida que sí que había algo que le faltaba.

—Mami—llamó Natsume con una voz tierna y la miraba con sus ojos que parecían dos estrellas de lo tanto que brillaban. —Yo... me gustaría tener un loro azul —dijo sorprendiendo a Hinata.

Por unos instantes lo meditó, no era mala idea, Natsume ya era grande y tener una mascota era algo bueno para su desarrollo, pero no sabía si un pájaro sería bueno para él. Tal vez un perro, gato, incluso un conejito. No sabía si un ave le sería fácil para cuidar, además estaba en contra de la compra y venta de animales.

—¿Un loro azul? —dijo pensativa, no le gustaba para nada esa idea.

—¡Sí! ¡Como Blue y Perla! —dijo señalando al televisor donde por quinta o sexta vez estaba viendo la película Rio.

Entonces Hinata lo entendió, no estaba hablando de un periquito, ni siquiera de un loro, sino de un guacamayo.

—Mi amor, eso no puede ser, los guacamayos son aves exóticas, tienen que ser libres—dijo ella, pero él la miró sin entender.

—Pero mami, ¿eso no se aplicaría en todos los animales? —dijo él y ella sonrió.

—Por eso es que se debe adoptar, un gatito o un perrito, incluso creo que adoptan conejitos, si mal no recuerdo—dijo con una sonrisa. —Si quieres podemos ir a la perrera por la tarde con tu padrino—explicó entusiasmada.

Natsu bajó su mirada al suelo y negó.

—Yo no quiero otro animal, quiero un loro azul—dijo con tristeza. —Igual gracias mami, sé que solo hace lo crees que es lo mejor para mi—dijo él mirándola con ojitos de corderito degollado, haciéndole sentir todavía más culpable, no quería entristecer a su niño.

oOoOoOoOo

Inojin lo vio sonreír y por un momento vio la arrogante sonrisa de Uchiha Sasuke. Por las cosas que su padre le había contado en la secundaria el padrino de su mejor amigo parecía todo un gánster, haciendo y deshaciendo las cosas como más le parecieran. Incluso tenían un club de fans, siendo perseguido por casi todas las chicas de su escuela. La verdad es que era algo que él no prefería pasar.

—A veces te pareces demasiado a Sasuke-san—dijo el rubio mirándolo.

Natsume volvió a sonreír orgulloso por lo que había dicho su mejor amigo. Además, la culpabilidad es el mejor método para obtener algo que quieres, es lo que le había dicho su padrino.

De verdad que quería un loro azul, por lo que había leído eran seres muy inteligentes capaces de aprender muchas palabras, sería muy guay tener uno, enseñarle a hacer trucos y a decir palabras.

oOoOoOoOo

—¿Y porque no se lo compras? —dijo Sasuke y Hinata le dirigió una mirada que claramente mostraba su enfado e indignación.

Demasiado tarde [✔]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora