No era la primera vez que algo relacionado a Rosario creaba cierta tensión entre ellos, muchas veces creyó que no valía la pena sentir celos y que de ninguna manera podía compararse con esa mujer.
No había una razón para hacerlo, no lo creía antes y no lo creería ahora, simplemente algunas de sus viejas inseguridades pasaban por su cabeza al pensar en ella, las mismas que Rosario había intentado crear con comentarios o acciones, tratando de trazar una línea imaginaria de superioridad entre ambas.
Franco había sido el primer hombre del que se enamoraba, conocer sobre algunas de sus conquistas le molestaron en un principio, no era su culpa tener un pasado con otras mujeres, incluyendo hasta el descabellado asunto con Eduvina Trueba pero casi nunca había dudado de Franco.
Y no lo hacía ahora, ese era una gran error que debía enmendar está vez.
- Yo le recomendé hablar con Pepita sobre el Bar.
Sabía sobre aquella visita la oficina de Franco, Jimena la había llamado en cuanto noto la huida de Rosario y de la misma forma habían informado a los restantes y para sorpresa de todos estaba precisamente cerca de Juan y Franco ese día.
- Franco no estoy desconfiando de ti- Le aseguró tranquilamente- Creo cada palabra que me has dicho- Para él fue un alivio total.
- No hay razones para que lo hagas Sara.
Si última intención era hacer algo que pudiera separarla de su lado.
- Desde que se fue de la casa de tu hermana, sabíamos que trataría de rehacer su vida - Franco trataba de evitar que se enfadará - Pepita no la dejaría en la calle.
- Era una cantante, no puede pensar en dedicarse a otra cosa- Quintina hace unos minutos los había dejado solos- Muchas veces le dijo a Jimena que quería retroceder el tiempo y volver a su antigua vida- Miró la invitación en sus manos- Solo algo me dice que piensa que puedes formar parte de eso.
- Y puede pensar lo que quiera y hacer lo que quiera- Le quitó en sobre de las manos dejando que cayera en el suelo- Y hacer todos los shows que desee, no me importa en lo más mínimo.
- Imagino que todo el pueblo estará invitado.
- Es su problema- Franco trato de abrazarla- Solo tengo tiempo para los míos y usted Señorita Elizondo está en todos- Ella lo acepto - Vuelves mis pensamientos y mis deseos un enorme problema que no puedo manejar.
- Tus problemas son los míos- Paso sus manos por su cabello- ¿ Recuerdas? Somos un equipo.
- Por lo que esto- Tiro el sobre por encima de sus hombres- Es solo papel.
Uno que no causaba mi el más mínimo inconveniente.
Creía cada palabra que salía de sus labios, estaba más que segura que Franco hablaba en serio. La familia que estaba construyendo era lo único que tenía en mente día a día y él también pensaba lo mismo.
Lo único que lamentaba era que la Sarita del pasado no pensará lo mismo hace tanto tiempo.
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- Inicio del Flashback-
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No quería creer ninguna palabra y mucho menos las que pudieran venir de su mamá y el fiasco de esposo que la acompañaba. Apenas podía soportar como en el último mes permanecía como halcón sobre cada movimiento que daba.
Nunca había disfrutado de tener a alguien controlando su vida, ni siquiera cuando su madre tenía el derecho de hacerlo, simplemente no lo toleraba. Lleva varias noches dándole vueltas a la idea de irse lejos con Franco, él no aceptaría a la primera pero estaba convencida que al saber sobre el hijo que venía en camino, consideraría la idea de alejarse por un tiempo de la zona.
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Siempre seras tú
FanfictieSu amor era lo suficiente fuerte para superar cualquier obstáculo, tenerse el uno al otro siempre fue lo más importante. Hasta que los secretos los obligaron a separarse y aunque sus corazones quisieran lo contrario, no hubo otra salida. Volver a es...
