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SASUKE UCHIHA

La espalda me duele, siento que mi cabeza va a explotar y un sabor terriblemente amargo me inunda la boca, pero no es por el alcohol, he bebido otras veces y nunca me ha quedado este sabor desagradable en la boca.

Esta oscuro, huele horrible.

Abro los ojos con dificultad. No veo nada, está oscuro y eso solo me hace alterarme. Parpadeo un par de veces para que mis ojos se acostumbren a la oscuridad. Y lo que veo me deja son aliento.

Estoy en una especie de bodega y a mi alrededor se encuentran Sakura y Naruto. Ambos atados de manos tirados en el piso. Yo no soy la excepción, intento moverme pero las ataduras no me permiten así que lo único que puedo hacer es sentarme ya que por lo menos tengo los pies libres.

Me duelen varios sitios del cuerpo, mierda, ¿Acaso me caí mientras estaba inconsciente? Perdí la chaqueta que tenía y solo me quedé con la camiseta blanca, bueno, ya no es tan blanca.

Dios santo, en que lio nos hemos metido.
—-¡Sakura, Naruto!— Trato de llamarlos.

—Mmmh— Escucho murmurar a Sakura y veo como abre los ojos lentamente. Gracias al cielo está bien.

Su vestido estaba arruinado en varios sitios, su cabello largo estaba hecho un desastre al igual que su cara. Puedo ver la sangre seca de sus rodillas, se me había olvidado eso...

Ella mira su alrededor y no tarda en entrar en pánico. —¡¿Qué carajo pasó!? ¡¿Donde mierda estamos?!— Comenzó a gritar mientras forcejeaba las ataduras con desesperación.

—¡Cálmate!— Le grité e inmediatamente hizo silencio mientras me volvía a ver aterrada. No la culpo, yo estoy igual. —No sé que fue lo que pasó pero no entremos en pánico, eso no soluciona nada.

Trato de mantener los escrúpulos ya que alguien tiene que ser el adulto aquí. Ese siempre ha sido mi rol entre los tres, pero como veo las cosas, he fallado. Miro alrededor buscando alguna ventana o indicio de algo que nos ayude a escapar pero no hay nada, solo la puerta de madera que estoy cien por ciento seguro de que está cerrada, de igual forma nada pierdo con intentar.

Como puedo me levanto y camino hacia esta, me coloco de espaldas para que mis manos puedan alcanzar la manecilla y compruebo mis sospechas, estaba cerrada.

—¡¡¿Ahhhhhhgg!!!

Que demo-

Volteó rápidamente hacia donde está Naruto y lo veo boca arriba con una expresión de terror en el rostro.

—¡Donde carajos estamos! ¡No siento la puta lengua!— Dijo casi llorando y con un tono de voz gracioso ya que pues... al parecer no sentía la lengua.

—Eso es lo que nos gustaría saber.— Dijo Sakura mientras se sentaba recostada a la pared con mirada alterada.

—¡¿Donde carajo está mi teléfono?! ¡Quiero llamar a mi mamá!— Gritó Naruto con verdadera desesperación mientras se revolcaba en el suelo.

—¡No quiero morir!

—¡Cállate!— Le gritó Sakura, quien no estaba mejor que él pero hacia el intento de mantener la calma, lo sé, se le notaba en la cara que quería llorar.

Los tres nos quedamos en silencio por un par de segundos. Yo trataba de pensar en como mierda habías llegado hasta aquí. Fue en ese momento que recordé aquel bar donde fuimos solos los tres, bailamos y pasamos un buen rato bebiendo... Eso fue, las bebidas tenían algo porque luego caímos dormidos en la pista y ahora despertamos aquí.

Mierda... Yo lo sabía, sabía que ese lugar era sospechoso. En ningún bar te van a regalar alcohol gratis y vas a poder disfrutar de sus comodidades. Otro detalle que debí tomar en cuenta es que estamos en las putas Vegas.

|𝙏𝙧𝙚𝙨 𝙋𝙚𝙧𝙧𝙖𝙨 𝙎𝙞𝙣 𝘾𝙤𝙧𝙧𝙚𝙖|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora