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SAKURA HARUNO 

El sol apenas comenzaba a salir en la ciudad que nunca duerme y nosotros somos el ejemplo vivo de eso. Las calles estaban oscuras y hacia un frio del demonio, todo gracias a la suerte de mierda que me cargo, se supone que no soy mala persona pero igual me terminan pasando todo tipo de mierdas raras. 

No cabe duda que Dios le da sus peores batallas a sus mejores guerreros. 

Bueno, la cosa es que luego de pasar por un montón de cosas que me costaron la salud, dinero, teléfono y posiblemente mi libertad, ahora estamos los cuatro sentados en filita a un lado de la calle como niños recién regañados. 

Aunque la verdad preferiría regaños a "recién perseguidos por la policía" 

—Creo que ya pasó.— Dijo Naruto mientras se dejaba caer hacía atrás. Lucía realmente devastado. —Bueno, eso espero, porque no toleraría correr una vez más, no hago ejercicio en casa menos aquí, donde se supe que vine a emborracharme y pasar la mejor noche de mi vida... Que no resultó ser como esperaba. 

—Nadie esperaba nada de lo que pasó.— La voz de Sasuke se escuchaba agitada, y sí, luego de correr era normal.
—Deberíamos llamar un taxi, necesito con urgencia llegar a mi casa. 

—Oigan, nosotros tenemos el examen mañana, se me había olvidado por completo.— Okey, creo que me he alterado un poco, necesito llegar hoy mismo a casa para estudiar un poco más, sino, puedo ir dándome de baja en la vida. 

—Oye oye oye oye.— Naruto se sentó de golpe y volteó a verme con cara de loco. —¿Te preocupas por el examen justo ahora? Saku, no seré el más brillante pero estoy casi seguro que para realizar un examen, se necesita estar vivo y honestamente, nuestra situación no pinta de la mejor manera. No sé, digo que en menos de 20 horas hemos estado a nada de encontrarnos con la huesuda. 

—¡Oh no! ¡El más positivo y menos negativo ha hablado!— Okey, el sarcasmo a veces me sale involuntariamente pero ¿que puedo hacer? La gente a mi alrededor no coopera. 

—Eso lo sé Naruto, pero verás que de ahora en adelante estaremos bien, así que dejame preocuparme un momento por el examen que definirá mi futuro, digo, porque tú no te preocupes no significa que yo no lo haga. 

—¿Quien dijo que no me preocupa? No quiero ni imaginarme lo que me haría mi mamá si se entera que perdí el examen.— La madre de Naruto; Kushina, era una mujer realmente aterradora y estricta, pero una buena madre que se preocupa mucho por Naruto.

Recuerdo la vez que se agarró a golpes en media reunión de padres cuando una mamá llamó "Rata amarilla busca problemas" a Naruto. 

—Aqui no me llega señal. Tenemos que movernos a otro lado.— Habló Ino mientras movía su celular de un lado a otro con esperanzas de conseguir al menos una raya de señal, pero al parecer era inútil. 

Sabía que quedarnos en un solo lugar, no era la mejor opción, pero luego de ver todos los lugares a donde fuimos a parar por no quedarnos malditamente quietos, ahora necesito estar segura del lugar a donde nos vamos a mover, para ver si es seguro o solo nos traerá más problemas. 

—¿Y donde crees que haya señal?— Le pregunté a Ino, rogando a Dios que no fuera muy lejos. 

La rubia observó los alrededores pensativa, luego, una sonrisa de victoria se formó en su rostro mientras veía un punto fijo. Mi curiosidad me hizo dirigir la mirada a donde ella la tenía y a los lejos vimos una pequeña tienda que, a juzgar por la luz y el enorme letrero que decía "24 horas", pensamos que estaba abierta. 

—¡Ahí!— Ino se paró de golpe, tomando por sorpresa a todos mientras daba pequeños saltitos de felicidad. —¡Podemos usar el teléfono y de paso comprar algo de comer! 

|𝙏𝙧𝙚𝙨 𝙋𝙚𝙧𝙧𝙖𝙨 𝙎𝙞𝙣 𝘾𝙤𝙧𝙧𝙚𝙖|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora