"En Estados Unidos, la tortuga laúd ha sido clasificada como en peligro a lo largo de toda su distribución desde...'' escribía cuando vi de reojo un rostro asomado por la puerta llamo mi atención. Un rostro pálido, casi sin vida, aniñado y tal vez asustado. Volví a mirar pero esta vez no había nada. Un tanto desconcertada, me levante de la cama y camine hacia la puerta de mi habitación, pero cuando lo abrí no había nada –Debió ser mi imaginación. – pensé sin darle mayor importancia. Cerré la puerta, volví a mi cama y seguí con la tarea.
"...1970. Se le ha incluido también en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES)." El mismo rostro volvió a llamar mi atención, pero esta vez más cerca, sentada apoyando la espalda en el mueble donde está la televisión y donde mi mamá guarda las sabanas, me miraba asustada, tal vez un poco asombrada. Sacudí la cabeza con fuerza y volví a mirar. No había nada. Suspire y seguí escribiendo.
"Esto hace que sea ilegal herir o matar las tortugas. El NOAA estima que alrededor de 640 tortu..." –¡AY! –grite de dolor y del susto. Mire mi pie, donde había sentido algo, huesudo y filoso, apretándolo y atravesando la media y la piel. En efecto, mi pie estaba sangrando. –¿Qué rayos pasa? – pensé con miedo.
Mi hermano, más que seguro atraído por mi grito, se paró en la puerta y me miró con el ceño fruncido.
–¿Qué pasó? –preguntó. Mire mi pie, no había rastro de lo que vi antes. El terror invadió mi cuerpo. –¿Qué pasó? –volvió a preguntar. Lo mire tratando de tranquilizarme. –M-me pareció ver una rata– mentí, el no pareció creerme, pero asintió y se fue. Empecé a escuchar gritos.
Corrí hacia el comedor de mi casa, pero nadie parecía escucharlos. –Son gritos tan desgarradores. Parecen que estuvieran matando a alguien. Cargados de dolor, ira y miedo. – los gritos son demasiado para mí y, sin poder evitarlo, me desmayo.
Desperté unos días después en el hospital. Según me explico el médico, ya que yo había perdido la memoria, en mi casa hubo un incendio, sin razón aparente, los bomberos no pudieron explicar la causa. Sólo sé que me quede sola, con esa chica de largo y oscuro cabello, de piel pálida, rostro aniñado y siempre una expresión asustada.
¡Al que descubra el mensaje subliminal le regalo algo!(?
Bueno, el mensaje era el ¡Salven a las tortugas laúd! ¡Cada año mueren más de 600!
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Escritos
Aléatoire(Anteriormente se llamaba "Mis Pensamiento o Intentos de Poemas"). #532 en Poesía 02/02/17 #483 en Poesía 07/02/17 #182 en Poesía 11/02/17 #119 en Poesía 16/02/17 #96 en Poesía 21/02/17 #74 en Poesía 23/02/17 No doy más, no sé com...
