Todo comenzó con una publicación en un grupo, a él le pareció graciosa y me agregó. Entre en su muro, no parecía haber nada raro y teníamos cosas en común así que lo acepte. Inmediatamente comenzamos a hablar, él era divertido, me agrado. Como ya era de noche me despedí con la promesa de volver a hablar y me dormí.
Pasaron unas semanas y volvimos a hablar, él era muy inteligente. Luego de un rato me encontré inmersa en una larga conversación, cosa que llamó mi atención porque yo no solía hablar mucho tiempo con nadie.
Los días pasaban y nosotros no hacíamos cada vez más amigos, él era una muy buena persona.
Un día me preguntó si podíamos vernos en persona, lo consulté con mis padres y al principio no me dejaron, pero después de prometer muchas cosas (que cumplí al pie de la letra) conseguí el permiso. Estaba muy nerviosa, no soy de salir mucho, menos con chicos, por lo que no sabía qué hacer.
Tenía miedo de que no le gustase mi físico, que me juzgara y que dejemos de hablar pues ya me había pasado una vez, pero no, a él no pareció importarle y me habló como siempre. Él era muy dulce.
Meses después, un te quiero lo cambio todo, nuestras charlas eran las más esperadas, nos encontrábamos más seguido y hacíamos todo lo posible para hablar por lo menos una vez al día. Empezamos a salir como novios, todo era perfecto, pasábamos nuestros cumpleaños juntos, lo presente a mi familia y él a la suya. Él me quería mucho, pero no más que yo a él.
No sé qué pasó, sigo sin entenderlo, pero de un día para el otro todo cambio. Hablábamos cada vez menos, ya casi no nos veíamos y siempre que lo hacíamos peleábamos. Todo se rompió y ya no nos quisimos más.
No quería terminar en malos términos, quería que nuestros recuerdos fueran felices, así que un día lo cite en la plaza donde fue nuestro primer encuentro, él me veía con tristeza, como sabiendo lo que se venía.
–No sé cómo empezar.– susurre frotando mis manos, hacia frio. Él sonrió triste, rígido.
–Vas a terminar conmigo ¿No es cierto? – preguntó más como una afirmación a decir verdad, asentí con lágrimas en los ojos.
–Algo se perdió– susurré –No sé qué es, pero te quiero demasiado como para que todos los momentos lindos que vivimos juntos sean arruinados fruto de un engaño– asintió. Lo abrace sin saber que más hacer, sintiendo las lágrimas correr por mis mejillas.
–Sabes, no creí que esto fuera algo pasajero.– dijo con voz forzada. Sentí gotas caer sobre mí, levanté la cabeza y vi como lloraba con más fuerza que yo. Él sí me quería más de lo que yo a él.
Nee, Jaz, te dije que algo se me iba a ocurrir, esta bonito ¿No?
¡Tengo algo con los finales tristes! No sé, me encantan xD
Nee,¡Gracias por leer y espero que les haya gustado!
Después de mucho tiempo lee otra vez esto y lo que más destaca es que decía mucho la palabra "Nee".
ESTÁS LEYENDO
Escritos
Casuale(Anteriormente se llamaba "Mis Pensamiento o Intentos de Poemas"). #532 en Poesía 02/02/17 #483 en Poesía 07/02/17 #182 en Poesía 11/02/17 #119 en Poesía 16/02/17 #96 en Poesía 21/02/17 #74 en Poesía 23/02/17 No doy más, no sé com...
