Hyun joong se sentó en su oficina, mirando a los documentos que no tenían ningún sentido para él. No podía concentrarse. No mientras supiera que Saeng estaba allí afuera, en la clínica, quizás leyendo su carta en este preciso momento. Había escrito cuatro versiones de ella antes de establecerse en algo que no sonara como si estuviera copiando galletas de la fortuna.
Cuando el teléfono sonó, casi saltó. Una vez que sacó la cosa vibrante de su bolsillo, respondió la llamada.
― ¿Hola?
―Me debes una grande, ― Morris le dijo del otro lado del teléfono.
Hyun Joong suspiró.
― ¿Cómo fue? ― preguntó, su mano libre cerrándose en el borde de la silla.
―Deberías haber visto la mirada en su rostro. Eso fue por ti, no por mí, ― Morris dijo.
― ¿Crees que esto es fácil para mí? No hubiera ido bien si me hubiera quedado.
―Tal vez, ― Morris admitió. ―Aun así, no estuvo bien.
Hyun joong estuvo de acuerdo. Pero hacer lo correcto no siempre daba los mejores resultados. Y en este caso, mantener a Saeng saludable era el objetivo principal.
―Diste en el clavo, por cierto, ― Morris continuó. ―Me pidió que le quitara el chip de su cabeza y no tomaría un no por respuesta.
―Pero le dijiste que no, ― Hyun Joong dijo.
―Le dije que tú no ibas a pagar por ello.
Hyun Joong tomó una respiración profunda, tratando de contenerse. Saeng lo odiaría por esto, pero no podía dejar que esto le hiciera cambiar de opinión. No más riesgos innecesarios.
― ¿Cómo lo está haciendo?
― ¿Física o mentalmente? ― Morris preguntó de vuelta.
―Sabes lo que quiero decir, ― Hyun Joong dijo. ―Eres un doctor; te pago para decirme si está saludable.
―También soy tu amigo, ― Morris le recordó. Hyun Joong no dijo nada.
―Está durmiendo ahora, ― Morris continuó. ―Sus signos vitales se ven bien. Lo mantendré por un par de días en caso de que algo pase, pero estará bien.
Hyun Joong asintió.
―Esas son buenas noticias. ― ¿Entonces por qué sentía la boca seca? — ¿Te dio algún mensaje para mí o algo?
― ¿Crees que lo haría?
―No en realidad...― Aun así, Hyun Joong había esperado una carta o algo de regreso. Pero quizás eso era mejor, más fácil de esta manera. Una ruptura limpia era lo mejor que podían esperar.
―Realmente no lo entiendo Hyun Joong.
― ¿Entender qué?
―Claramente te gusta este chico, y a él claramente le gustas. Aun así, decides alejarte de eso. ¿Cuándo te volviste un cobarde?
Por el momento en que Yakim murió. Hyun Joong no lo dijo. El pensamiento fue suficiente para cerrarle la garganta. Exhalando, se sacudió la sensación.
―No puedo dejar que nada le pase.
―No sería más arriesgado que la primera cirugía.
―Las cosas eran diferentes entonces.
― ¿Por qué, porque ahora te cae bien?
―Me caía bien entonces, también. ― Sólo lo había estado escondiendo mejor, incluso para sí mismo. ―Y he estado pensando, sabes, sobre cómo se había estado comportando de raro Yakim antes... antes de su accidente.
Morris suspiró en el teléfono.
―Fue un accidente Hyun Joong. Ya hemos hablado de esto. No hay nada que podrías haber hecho.
―Sí, si fue un accidente. (Él sabe que no fue un accidente, ¿además quien lo creería? Dejo dos cartas diciendo que ya estaba muerto.)
―Hyun Joong...― Morris sonaba exasperado con él. ―Lo que sea que fuese, estaba fuera de tus manos. No puedes dejar que gobierne tu vida.
―No te entrometas, Morris, ― Hyun Joong dijo. Su amigo no lo entendería, pero no importaba. Esta no era la elección de Morris, era suya, y ya la había hecho. (No es tu culpa que Yakim se haya querido quitar la vida)
―Bien. ― Con eso, su amigo terminó la llamada. Hyun Joong puso el teléfono de vuelta en su bolsillo. Todo lo que quedaba por hacer era enviarle sus cosas a Saeng, hacerle un cheque... y tratar de seguir adelante.
Hyun Joong abrió el cajón superior de su escritorio. Agarró la imagen enmarcada sin mirar. Yakim. Muy parecido a Saeng, y, sin embargo, tan diferente.
―Parece que les fallé a ambos, ¿eh? ― murmuró. Sólo que iba a asegurarse que Saeng, al menos, tuviera una buena vida. Incluso si Hyun Joong no iba a estar en ella.
Alejando la imagen, decidió que había terminado con fingir que trabajaba por el día de hoy. Era hora de un paseo en su lugar. Destino: el gran cementerio. Alguien merecía flores.
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¿𝐒𝐎𝐘 𝐒𝐔 𝐑𝐄𝐌𝐏𝐋𝐀𝐙𝐎? /𝐇𝐘𝐔𝐍𝐒𝐀𝐄𝐍𝐆/𝐘𝐀𝐎𝐈/𝐒𝐒𝟓𝟎𝟏
Fanfiction𝐀𝐝𝐯𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚, 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐦á𝐬 𝟏𝟖. Cuando Young Saeng malgasta todo su dinero en drogas y juegos de azar, Hyun Joong se ofrece a pagar sus deudas. Pero su generosidad tiene un precio: Young Saeng tiene que convertirse en su rata de...
