10

1.3K 148 10
                                        

Estaba vestida para la ocasión, tal como se ameritaba

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Estaba vestida para la ocasión, tal como se ameritaba. Mina se encargó de peinarme y recoger mi cabello en un moño bien arreglado, con un maquillaje oscuro en los ojos, y un rosa pálido en los labios.

Me dejaron en el restaurante donde Jaehyun me citó, y prometieron que estarían cerca. Aunque no tanto, porque el vampiro podría ver eso como una amenaza.

Haechan se quedó en el asiento de copiloto esperando hasta que el auto volvió a avanzar, perdiéndose entre las calles.

Cuando entré al restaurante, lo vi más vacío de lo normal, con luces tenues y una música jazz de fondo.

Y él estaba ahí, en una mesa justo al medio de todo, como si él fuera la única atracción esta noche, lo único que valía la pena ver.

Pero eso cambió cuando me senté a su lado, y sentí toda la atención en mí, aunque sólo fueran sus ojos los que me veían, pareció que yo fui la única que brillaba ante su punto de vista.

Me dolió en lo más profundo de mi corazón saber que me seguía queriendo tanto y podía verlo con facilidad.

—Estás hermosa.

Fijé mi mirada en el mantel de la mesa, asintiendo a su cumplido.

El mesero nos trajo vino, y lo sirvió en dos copas. Jaehyun me tendió mi vaso y acercó el suyo para que brindemos.

Copié su acción, escuchando el sonidillo de los vidrios al chocar.

—Cumpliste 27 hace poco— comentó, dejando el vaso en la mesa.

—Así es —comenté con voz suave.

Los chicos me habían hecho una pequeña celebración, con pastel y globos, me cantaron y festejaron conmigo. Había sido un día bonito, y lo disfruté bastante, porque se sintió como si estuviera con un grupo de amigos común, riendo y hablando con el pasar de las horas.

Me hizo recuerdo a una vida normal, con la diferencia de que, ante diferentes emociones, los ojos de ellos se prendían con diferentes colores.

Igual que los míos.

Antes los alejaba de mi raza, y les ponía una brecha por las tantas diferencias que había. O por lo menos, lo hacía con Jaehyun, cuando creía que era el único que existía.

Pero ahora yo reaccionaba igual que ellos, mi cuerpo de la misma manera, y mi cerebro ya no era el mismo. Ya no existía ese muro que puse inconscientemente, porque yo había dejado de ser humana.

—¿Qué hiciste en tu cumpleaños?— entrelazó sus manos por encima de la mesa, apoyando sus codos en el borde.

—Festejé. —dije con tono obvio, él levantó sus cejas, esperando algo más, y supe a lo que se refería —Sí, Jaehyun, estuve con Taeyong y su grupo.

Apretó sus labios y asintió, tomando su copa para beber otro sorbo.

Parecía que quería saber qué hice exactamente con los chicos, pero era muy orgulloso para preguntarme. O simplemente, no quería saber la respuesta.

CATHARSIS | Jung JaehyunHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora