La chica, cuyo nombre sigo sin conocer, luego de escuchar lo de la picadura volvió a alarmarse y tuve que sujetarla de la cadera desde atrás para evitar que saliera corriendo en busca de un doctor.
En serio era una chica muy dulce y atenta, pero...
'Por favor, deja de intentar ir por el doctor, te lo suplico'
Me costó horrores calmarla y convencerla de que me estaba sintiendo mejor y que solo necesitaba descansar un poco.
Ya más tranquilas, decidí preguntarle algo que quería saber desde que llegué aquí, pero no había tenido la oportunidad de preguntar, eso era por supuesto la fecha, la respuesta sin embargo no era lo que esperaba.
-Es 1 de abril.
'¿Pero acaso ellos no cambian de cuerpo a finales de marzo?'
No sólo eso, Ron estaba aún aquí y Cale sin duda alguna, no había sido golpeado hasta hacerlo pulpa como decía la novela y por la forma de actuar era seguro que aun no había ocurrido una transmigración.
Me quedé en blanco por un momento, solo volví en mí cuando me percate de que esta chica volvía a mirar la puerta.
La tomé de la muñeca y pregunté.
-¿Qué edad tiene el joven maestro Cale?
No pregunte por el año, ya no solo por lo raro que eso sería, sino porque aún si lo hacía no recordaba con claridad el año que indicaba la novela.
Ella me vio extrañada pero aún así respondió.
-El joven maestro Cale, ha cumplido 17 años.
Un año.
Un año completo antes...
No sabía cómo sentirme.
¿Debería estar feliz o debería preocuparme?
Tenía sentimientos encontrados, pero intenté dejar mis contemplaciones para después, aún tenía a este pequeño ángel y amiga de Nadya viéndome con preocupación.
-Lo siento, han pasado tantas cosas hoy que me he desorientado un poco.
-No es nada, al contrario me alegra que hayas confiado en mí.
'¿Perdone?'
-Pero no quiero decir que me alegra que estés enferma ni nada de eso, solo... estoy feliz de ver podido volver hablar contigo aunque sea un poco, te dejaré descansar, no te preocupes no le diré a nadie, pero por favor descansa.
Me sentí un poco rara, ¿acaso ella y Nadya estaban peleadas o algo?
-Ah... no gracias por ayudarme.
Pude percatarme de que la chica lucía un poco sorprendida, pero puso rápidamente una gran sonrisa en su cara y respondió alegremente.
-Por supuesto, siempre te ayudaré, solo tienes que pedirlo.
Así al fin ella salió del cuarto, y por suerte, no para llamar a un doctor, yo por el otro lado me quedé muy extrañada.
Esa chica era demasiado dulce, demasiado atenta, a pesar de que, por lo que pude entender su relación actualmente no era la mejor.
Era realmente un ángel, si era posible quería ser su amiga, aunque por dentro me sentía un poco culpable porque realmente no era la Nadya que ella conocía.
Luego de esperar un momento, para poder asegurarme de que ella se había ido, salí de la cama y me puse a escanear la habitación
Sentía que estaba violando la intimidad de alguien más, ¿pero qué podía hacer? Ahora técnicamente está era mi habitación.
Tenía que obtener tanta información de mi entorno como fuera posible.
Lo primero que encontré fue un espejo, era la primera vez que podía ver mi reflejo con claridad.
Pelo corto marrón oscuro, mi cara era bastante normal, ni fea ni muy bonita, ninguna queja al respecto, tendría alrededor de 20 años, tal vez menos, lo increíble y lo que si me enamoro de esta nueva apariencia, fueron mis ojos, eran violetas, un violeta intenso, un tipo de color que era imposible en mi mundo original y como dato curioso mi color favorito.
Estaba enamorada de mis ojos al punto que me quede tonteando con el pequeño espejo detallando cada milímetro de ellos.
Solo después de quién sabe cuánto tiempo me di cuenta de lo que estaba haciendo.
'¡Concéntrate, estabas buscando información!'
Tuve que regañarme a mí misma, antes de poder proseguir con la investigación de mi cuarto.
ESTÁS LEYENDO
Donde estoy?
Fantasía¿Dónde estoy? Había terminado su jornada laboral. Recuerda haber tomado el bus hacia su hogar. Recuerda estar leyendo una novela en su móvil. Aun así no estaba ni en su casa, ni en el bus, ni siquiera en el hospital o en cualquier sitio conocido. -¡...
