Un recado

205 39 20
                                        

Andaba feliz.

Por primera vez desde que llegué sentía que Cale verdaderamente estaba confiando en mí. Es cierto que no es la primera vez que me pedía algo, pero podría jurar que esta vez era diferente.

Después de dejar al pelirrojo en el comedor para su desayuno familiar, me dirigí a la entrada del castillo.

Tenía una nota que entregar a La fragancia del té y la poesía, y me sentía especialmente orgullosa por tener a mano papel y pluma para poder hacerla.

Creo que hasta Cale estaba sorprendido por mi previsión. Quiero decir, sé que en su cuarto no hay nada de papelería y me avergüenza un poco, pero no tengo ni la más remota idea de dónde están ese tipo de cosas en el castillo, aunque, siendo más sincera, no lo tenía por él, sino que, al tener una bolsa espacial, he adquirido la costumbre de guardar todas mis cosas allí en lugar de dejarlas en mi cuarto, especialmente mi "diario"... por tener, tengo hasta un cambio de ropa.

En todo caso, el pelirrojo me dio un mensaje para Billos junto a una bolsa llena de dinero, al parecer para pagar algunas cosas que pidió, y no para las reparaciones del local, o eso dijo.

Mencionó algo como que al no saber cuánto tiempo estaría sin salir era mejor pagar de una vez.

No tenía idea de qué estaban tramando esos dos, pero dudaba que pudiera ser algo malo.

Además, siempre era bueno tener aliados, aunque nunca esperé algo como esto y ahora que lo pensaba... ¿Esto ya no cambiaría un poco como se debería desenvolver la novela...?

Me detuve por un breve instante, para inmediatamente sacudir mi cabeza intentando desterrar la preocupación que comenzó a brotar, después de todo, si quería asegurar mi supervivencia, no me podía preocupar demasiado por no cambiar cosas.

No podía bajo ningún concepto apostar mi vida a un 50/50.

Y si lo pensaba, era un buen cambio... creo.

Intentaba imaginarlo sin éxito. ¿Realmente Billos dijo, "encantado de conocerte, cambiar el mobiliario?, si por supuesto, y claro que puedes reventar todo aquí joven maestro"

No es que desconfiara de sus palabras, pero pagaría cualquier cosa para ver cómo pasó aquello.

Quiero decir, en qué endemoniada conversación puede salir una negociación donde reventar tu propio local está bien.

Cale era un caso, pero si lo pensaba un poco, Billos tampoco se quedaba atrás, después de todo, estamos hablando del mismo hombre que le dio un montón de artefactos mágicos con un dudoso uso, donde hasta el mismo le llegó a preguntar qué planeaba robar. Todo eso con la mala fama de basura que tenía el pelirrojo en ese momento y poniendo en riesgo su propio nombre, porque, si mi memoria no me falla, uno de ellos, el carísimo, lo pidió Billos alquilado a título personal.

Quedaba claro que ese comerciante trabajaba con altos riesgos. Lo que significaba que veía de alguna forma altas ganancias en trabajar con el pelirrojo sin importar los rumores que lo rodearan y su mala fama.

Mmmm...

Me preocupa que él se quiera aprovechar de Cale, aunque no creo que el pelirrojo sea ingenuo, lamentablemente también tiene esta obsesión por dañar su imagen.

'Sigo pensando que hay mejores opciones, lamentablemente no acepta mis sugerencias'

Pensando en ello, es la primera vez que oía que lo castigaran, a pesar de que es famoso por destruir bares. Eso solo podía significar que lo de Billos fue visto por el conde como algo más grave.

Quisiera saber qué están pensando todos...

Suspiré.

Lo mejor será que me ocupe de mi actual tarea.

Entregar la nota personalmente tan pronto como sea posible.

Salí por la puerta principal y vi un carruaje preparado, lo cual era normal, siempre había al menos uno.

Me acerqué al cochero y con mi mejor sonrisa comercial, pregunté.

-Buenos días, el joven maestro me ha pedido hacer un recado ¿sería posible que me llevara cerca de la puerta de la ciudad?

El hombre me miró con duda y antes de responder, su vista se trasladó sobre mi cabeza.

-Oh, yo también tengo algunos asuntos que atender cerca del centro.

Me di la vuelta con un pequeño sobresalto haciendo mi mayor esfuerzo para ocultar el susto que me acababan de dar.

Y, por supuesto, tenía que ser él, la única persona que podía caminar detrás de uno sin hacer ni un maldito ruido, con su inmutable sonrisa y aún con el uniforme de mayordomo puesto.

-Podría llevarnos a ambos, eso facilitaría mucho las cosas.

Parecía que el hombre quería decir algo, pero cedió ante la sonrisa del viejo mayordomo.

-Claro, ¿a dónde debo llevarlos?

Intentando quitarme la sensación de que algo extraño estaba pasando, dije.

-Yo necesito ir a La fragancia del té y la poesía y luego regresar.

-Para mí estaría bien bajarme allí, ya que no tengo un lugar concreto al que ir.

El cochero pareció tener una pequeña contracción en su cara mientras intercalaba su mirada entre verme a mí o a Ron.

Ambos estabamos sonriendo como si no hubiéramos pedido nada raro, uno con una sonrisa benigna y otra comercial.

Por dentro, algo me decía que este hombre sabía a quién le pertenece ese local y que, ya a esta hora, ya nadie ignoraba lo que había pasado anoche.

'Por favor, solo llévanos'

El hombre pareció contener un suspiro luego de llegar a algún tipo de resolución.

-Adelante.

El cochero se preparó para salir, mientras Ron extendía su mano para ayudarme a entrar al carruaje.

Era un poco vergonzoso, y al mismo tiempo me sentía muy halagada.

Tras de mí el viejo mayordomo entró y se sentó al frente y en nada partimos rumbo a la ciudad.

_______________________________________________________

Volvi!

Y casi sin ningun avance en la trama!

Yaaa....

Bueno esta historia siempre fue una 🐢

Por otro lado y siendo muy entusiasta, la historia se ha mantenido como 1ª en el tag de originalCale todo el mes a pesar de no publicar!

😖🥰 Me siento culpable y orgullosa.

Gracias.

Donde estoy?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora