Al acercarme lo suficiente a Cale pude percatarme de que de hecho, no estaba dormido. Bueno, era normal después de que Ron intentara levantarlo tantas veces.
La cosa es que su respiración era la de alguien que está totalmente despierto.
'¿No irá a gritarme cuando se de cuenta de que soy yo para intentar asustarme?'
Se que era una idea infantil, pero justo ahora me parecía muy plausible.
Mientras me paraba justo frente a la cama, sentí que le estaba dando cuerda a uno de esos juguetes donde repentinamente te salta un muñeco.
Tuve que consolarme con la idea de que, lo peor que podía pasar era que me gritaran... de nuevo.
'¿Qué hago?'
Sacudirlo parecía una mala idea.
Me agaché cerca suyo y decidí susurrarle.
Sabiendo que aún era posible que Ron me escuchara, decidí no decir nada que fuera mejor ocultar.
-Sabe joven maestro Cale, ayer hable con su padre, y sabe que sucedió, me han doblado el sueldo, ¡estoy realmente feliz de seguir a su servicio!
Dije con una sonrisa inocente que fue respondida con unos ojos marrón rojizos que parecían querer matarme.
'Oh, vamos, no puedes estar tan molesto conmigo'
-!FUERA DE MI MALDITA HABITACIÓN!
Me levanté tranquilamente y dije como si no sucediera nada.
-Sr Ron, creo que lo he logrado, se ha despertado, pero creo que lo he asustado de nuevo.
-¡Que no estoy asustado, maldita sirvienta de mierda!
-Oh joven maestro Cale, esto es grandioso, hoy podrá desayunar con el resto.
Cale miró con indignación hacia Ron y luego hacia la sirvienta, por un momento fugaz pensó que Ron se había multiplicado.
-No voy a ir a desayunar, y me duele la cabeza, no me molesten.
Se dio media vuelta y se volvió a "dormir".
Miré a Ron esperando que me dijera qué hacer. Él me hizo señas para volver a salir de la habitación de forma silenciosa.
Ya afuera nos pusimos a limpiar el pasillo y todas las inmediaciones del cuarto de Cale, por lo visto los sirvientes suelen evitar esta zona y el mantenimiento que se le da es insuficiente.
Cuando dejamos todo reluciente volvimos al cuarto del pelirrojo, el cual esta vez no estaba a la vista.
-Joven maestro, ¿Está dentro del baño?
-Si ya salgo. -Se escuchó una respuesta amortiguada por la puerta del baño.
-Señorita, vaya por el desayuno del joven maestro, mientras me ocuparé del resto.
-Si Sr. Ron.
Salí de la habitación en dirección a la cocina 2, nada más entrar, Beacrox se puso en movimiento.
-He venido por el desayuno del joven maestro Cale.
-Estoy en ello.
En pocos minutos ya tenía un carrito lleno con el desayuno.
Y no es por quejarme de mi desayuno, ya que estaba increíble, pero el de Cale parecía mucho mejor que el mío.
'Bueno es normal, él es el hijo del conde y yo una sirvienta'
-Gracias.
Al llegar a la habitación de Cale con su comida, me encontré con el cuarto lleno de sirvientes que le estaban ayudando a vestir.
Ron se encontraba ocupado y me indico que arreglará la mesa.
Intente imitar, lo que había visto el día de ayer tan bien como pude, por suerte, alguna vez había trabajado como camarera. Arreglé la mesa con el desayuno lo mejor posible y luego me retiré a una esquina para no estorbar.
Cuando Cale estuvo listo despidió a los otros sirvientes y se sentó en la mesa.
Justo en ese momento y antes de que el resto de sirvientes pudiera salir dijo a todo pulmón.
-Quien demonios sirve la mesa así, acaso estás sirviendo en un maldito bar, ¡Ah!
Los sirvientes que estaban saliendo se congelaron. Las miradas de todos se centraron en mí. Cale tenía una sonrisa maliciosa en su rostro y una clara molestia en la cara.
-Acaso no se te paga lo suficiente para que hagas bien tu maldito trabajo.
Era una clara venganza por lo de esta mañana.
Mientras todos estaban nerviosos sin saber que hacer y yo tenía una sonrisa un tanto forzada en mi cara. No pude evitar pensar, que Cale era muy perceptivo, pues había atinado muy bien.
De hecho yo había sido mesera en un bar.
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Donde estoy?
Fantasy¿Dónde estoy? Había terminado su jornada laboral. Recuerda haber tomado el bus hacia su hogar. Recuerda estar leyendo una novela en su móvil. Aun así no estaba ni en su casa, ni en el bus, ni siquiera en el hospital o en cualquier sitio conocido. -¡...
