Después de unos minutos esperando sola en la habitación, Cale salió del baño perfectamente vestido.
Tenía que admirar que realmente pudiera arreglarse en tan poco tiempo por su cuenta, especialmente considerando que tenía un "corset" o su sucedáneo. Personalmente no creía poder ponerme eso por mi cuenta.
-Si te sientes mal, ve al maldito doctor.
'¡Que no es eso!'
-Joven maestro Cale, no tiene de qué preocuparse, estoy perfectamente bien.
- Te veo sangrar y te corro de la habitación, me da igual tus excusas.
Desvié la mirada, aún avergonzada, pero sin poder discutir al respecto, mientras que por dentro seguía gritando.
'QUE NO ESTOY ENFERMA!'
Sabía que había algún tipo de malentendido, pero aún así, no entendía cómo él no podía llegar a la conclusión de que la situación que acabamos de pasar era suficiente para que la mayoría de la gente se sonrojara.
Por supuesto, no iba a ser yo quien le explicara por qué tenía la cara roja.
Solo pensarlo hacía que me siguiera coloreando.
-Lo digo en serio no quiero ver nada de sangre.
Forcé una sonrisa.
'Olvidémonos de esto y hagamos nuestro trabajo'.
-Joven maestro Cale, ya que está despierto y listo, ¿por qué no se une al resto de su familia en este día tan maravilloso? Estoy segura de que se alegrarán mucho de contar con su presencia.
Me devolvió la mirada con una expresión aburrida y ligeramente molesta, aunque contrario a mis expectativas me contestó como si no fuera nada.
-Sí voy a ir a desayunar, pero eso puede esperar. Ahora, siéntate.
Estaba un tanto sorprendida de que aceptara con tanta facilidad la propuesta del desayuno, sobre todo con el revuelo de ayer.
Aunque pensándolo bien, seguro era alguna forma de intentar dañar su imagen, lamentablemente no podía desentrañar exactamente con el cómo.
¿Tal vez armar un escándalo en el desayuno justo después de lo de anoche?
Eso sin duda pintaría una terrible imagen.
...
Repentinamente ya no quería que fuera a desayunar.
No sabía si tendría algún efecto, pero intentando disuadir cualquier locura añadí con un tono que intenté que sonara optimista.
-Eso es grandioso, seguro que el joven maestro Basen y la señorita Lily estarán encantados de tener a su hermano mayor con ellos.
Sentado frente a mí, Cale cruzó los brazos y se me quedó mirando con una expresión con un tanto de sospecha y otro tanto de resignación.
-No tengo ni idea de qué estás tramando.
-Solo me gusta que los hermanos se lleven bien. Y sé con certeza que ellos estarán encantados de tenerte cerca.-Dije con una sonrisa mientras asentía repetidamente.
'Se puede considerar tramar algo, cuando solo estoy intentando disuadirlo de hacer alguna locura?'
-Claro, lo que sea.-Respondió con un tono medio cansado- Dame un informe de como va el tema de los rumores y de tu... idea.
Esto era algo que me entusiasmaba porque había avanzado más rápido de lo esperado.
Primero comencé con el tema de Edna, pero cuando iba por la mitad de su historia personal, me cortó.
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Donde estoy?
Fantasy¿Dónde estoy? Había terminado su jornada laboral. Recuerda haber tomado el bus hacia su hogar. Recuerda estar leyendo una novela en su móvil. Aun así no estaba ni en su casa, ni en el bus, ni siquiera en el hospital o en cualquier sitio conocido. -¡...
