Mientras Ron se acercaba a la mesa para arreglarla, yo me incliné y me disculpe.
-Lo lamento joven maestro Cale, realizaré un mejor trabajo la próxima vez.
Ese había sido el inicio.
Si ayer me había ignorado al punto de parecer que era invisible, hoy se había fijado en cada acción que realizaba al punto de hacerlo agobiante.
Desde la forma en que realizaba una reverencia, pasando por cómo debía tenderse la cama incluyendo hasta como caminaba.
Que si la inclinación no es la correcta, que si las cortinas no deben recoger de tal forma, que si esto, que si aquello.
-¿Eres realmente una sirvienta?, pareces alguien que acaban de sacar de la calle.
Solo podía sonreír nerviosamente y seguir disculpándome.
Intenté tanto como pude corregir cada cosa que iba señalando, lamentablemente se iban apilando de tal forma que me era imposible seguir el ritmo.
Llegada la tarde me bufo con sorna y nos indico que saldría.
-Que tenga un buen viaje, joven maestro Cale.- Tanto Ron como Nadya respondieron al mismo tiempo, mientras realizaban una reverencia.
Cuando Cale se retiró, Ron miró de reojo a la joven.
Aunque había tenido algunas expectativas en la nueva sirvienta, no creyó que fuera a conservar el puesto. Su pequeño cachorro había sido implacable con la joven que ahora se mordía el labio inferior mientras sujetaba con fuerza su delantal.
Supuso que en cualquier momento diría que abandonaría el puesto, o simplemente iría a solicitarlo al Conde sin decir nada.
-Sr. Ron.
-Sí señorita Nadya
-Podría...
Ron espero con calma las siguientes palabras, no podía culparla por querer dejarlo, pues hasta el momento había sido la mejor sirvienta en intentarlo. Aunque era cierto que flaqueaba mucho en tema de etiqueta, tenía la mejor disposición hasta el momento.
-Lamento molestarlo con esto pero... podría enseñarme la etiqueta adecuada de una sirvienta.
Dijo la joven inclinándose ante mí.
Ron se sorprendió gratamente por la repentina solicitud.
Por otro lado Nadya, que estaba muy frustrada, no estaba molesta con Cale por todas las críticas que le había llovido el día de hoy.
¿Qué si lo había hecho con malicia y que se estaba desquitando conmigo?
Sin duda.
Pero al mismo tiempo, él tenía razón.
Se supone que soy la sirvienta al servicio del primogénito de un conde. Esto era la aristocracia donde la etiqueta era muy importante.
Y a mi me pagaban un muy buen sueldo.
Según el diario ya era un gran sueldo el cual ahora era el doble.
Por lo que debía dar la talla como sirvienta. Lamentablemente aunque tenía la capacidad de mover bandejas sin dejar caer nada y podía limpiar bien, no tenía ningún tipo de conocimiento sobre etiqueta.
'Después de todo me convertí en una sirvienta ayer'
Solo he estado imitando lo que he visto y seguido mi intuición tanto como he podido, pero era obvio que era insuficiente.
Si quería hacer un buen trabajo y mantener mi puesto, era necesario mejorar mi desempeño, por suerte Ron estaba dispuesto a ayudarme con ello.
Por el resto de la tarde y ya entrada la noche, estuve aprendiendo del viejo mayordomo todo tipo de cosas.
Desde cómo moverme, hasta los diferentes tipos de utensilios
Nunca pensé que existieran tantos cubiertos, habían muchos que nunca había visto en mi vida.
-Creo que por hoy podemos dejarlo aquí.
-Muchas gracias Sr. Ron.
-No es un problema, es mi deber ayudarla con su adaptación después de todo.
Me despedí de él y fui directamente a la cocina 2, para tomar mi cena. Al terminar me dirigí hacia mi cuarto sintiéndome muy agotada.
A medio camino, me detuve cerca de la puerta principal y me quedé mirando a un viejo mayordomo erguido en la entrada.
Era Ron, por supuesto.
Me paré al lado suyo. El se percató de mi presencia y me comentó.
-Estoy esperando el regreso del joven maestro Cale.
-¿Le ha pedido que le espere?
-Al contrario, me ha dicho varias veces que no lo haga.
-¿Entonces por qué lo hace?
-Creo que es importante sentirse bienvenido cuando uno vuelve a casa.
Me quedé mirando al frente mientras pensaba en esas palabras.
Cale vivía en un lugar, donde la mayoría de la gente hablaba mal de él, o le temían. Eso me había quedado aún más claro luego de leer aquel diario y lamentablemente tampoco era cercano a su familia.
'Sentirse bienvenido...'
Asentí con la cabeza y me quedé de pie al lado del mayordomo. Él me dirigió la mirada y me dijo.
-No es necesario que se quede también, puede ir a descansar.
-Lo se, y se lo agradezco, pero quiero hacerlo.
Ron simplemente asintió y me dejó estar.
De esa forma ambos esperamos el regreso de Cale, lo cual tomaría unas cuantas horas más.
Su cara de sorpresa e incredulidad al verme junto a Ron habían hecho que toda la espera valiera la pena.
Agotada pero con una gran sonrisa y junto a Ron le di la bienvenida.
-Bienvenido de vuelta, joven maestro Cale.
____
Estaré de vacaciones la semana que viene por lo que hasta mas o menos mediados de mes, es muy posible que no publique nada.
Me voy para Escocia!
puede que escriba algo en el móvil pero no quiero dar falsas expectativas.
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Donde estoy?
Fantasía¿Dónde estoy? Había terminado su jornada laboral. Recuerda haber tomado el bus hacia su hogar. Recuerda estar leyendo una novela en su móvil. Aun así no estaba ni en su casa, ni en el bus, ni siquiera en el hospital o en cualquier sitio conocido. -¡...
