Capítulo 14

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LALI

Llamé a mi hermano por videollamada, aproveché que Eugenia estaba con Juana en mi habitación para maquillarme y salir bien en cámara, las ojeras se me veían desde la otra esquina, pero nada que un buen corrector pueda tapar.
-¡Hola!-lo saludé entusiasmada, un poco más de dos meses pasaron y me digné a hablar con mi hermano.
-¡Al fin boluda! ¡Te extrañé La! ¡Te extraño!-Agustín me miró a los ojos emocionado-¡quiero abrazarte! ¡¿Qué tanto estabas haciendo que no tenías tiempo para mi?!
-Yo... Estoy en un nuevo proyecto-no mentí del todo, ser mamá era un gran proyecto, uno en el que iba a trabajar para toda la vida-¿cómo estas Agus? ¡Yo también quiero saber de vos!-le sonreí.
-Conocí a una chica, y nos estamos conociendo, salimos.. Es muy buena onda, te caería bien-hizo una pausa y elevó sus cejas-¿y vos Lali? ¿Chongo o chonga?-¡interesado!
Me reí y negué enfáticamente con la cabeza.
-¡No tengo tiempo para hablar con mi hermano y voy a tener tiempo para chonguear! ¡Por favor!-me hice la loca, "fingí demencia"- ¡además! ¡Estoy horrible!-me señalé- duermo poco, tengo mucho trabajo
-Tenes que hacer cosas, hace un tiempo le aconsejé a Peter que salga, ¡son jóvenes! Él me puso la excusa de que está con mucho trabajo, entiendo que hoy el día el trabajo es algo muy importante, ¡pero en la vida hay que divertirse un poco! ¡Conocer gente! ¡Vivir!
-¡¿Qué pasó con mi hermano?! Hasta hace poco seguro que si te enterabas de algún pretendiente me mandabas a la mafia rusa para que lo o la capturen-elevé mis cejas y él se rió.
-Estar afuera y conocer a una persona nueva me abrió la cabeza, me siento cómoda con ella, y deseo que se de algo más que la linda amistad que ya entablamos-tomó aire y soltó un suspiro.
¡Estaba tan feliz, tan sonriente! Eso me puso emocional y terminé llorando un poco.
-¿Te pasa algo Lali?-se preocupó.
Escuché el llanto de mi hija y me inquieté, siguió llorando y comencé a desesperarme.
-Estoy en una cafetería, ¡hay mucho ruido! ¡Hablamos otro día!-corté la videollamada.
Agustín me llamó otra vez y para no ponerme nerviosa directamente apagué mi teléfono celular.
-¡Hola mi amor!-fui en busca de Juana y la cargué conmigo- gracias por cuidarla-le sonreí a mi amiga-¡se portó bastante bien!
-Sí, hasta que me vomitó encima-Eugenia se señaló- voy a darme una ducha y a robarte algo de ropa
Me reí y después me preocupé, me encargué de mi hija y le di la teta, Eugenia me contó que estaba planificando un viaje a Nueva York.
-¡Puedo hablarle a la chica que me alquiló mi departamento en USA! ¡Está cerca del China Town! No es la zona más linda pero por lo menos circula gente
-Según tus fotos el departamento era lindo
-¡Muy lindo! La única cagada era la zona, pero no pasan muchas cosas malas, acá todo es peor-tomé aire y solté un suspiro, al pensar lo que dije entré en pánico-¡acá es peor! ¡Qué mierda! Si voy a criar a mi hija acá voy a tener que tener ojos en la espalda, la nuca, las piernas y el culo
A Eugenia le causó gracia mi manera de decir las cosas, después se puso seria.
-Lo sé, es una mierda, ¡pero lamentablemente es parte del día a día en este país!
-Ahora siento miedo...-me sinceré- ¡me auto desbloqueé otro miedo más!
-¡Ser mamá si que te cambió amiga!-Eugenia me miró a los ojos y no lo negué, asentí con la cabeza.
-En la mayoría de las cosas para bien, estoy aprendiendo mucho de mi actualidad.. de mi nuevo cuerpo.. mis nuevos horarios.. ¡obviamente de mi hija!
-¡¿Y de compartir la maternidad con un papito que está buenísimo qué onda?!-se hizo la picante y la miré mal.
-Peter es sólo un apoyo momentáneo, me está ayudando para obtener un papel protagónico, ¡seguro que si finalmente hace la película va a irle genial! Le veo bien como padre.. padre ficticio-aclaré a último momento y Eugenia se cruzó de brazos- Juana lo adora, supongo que si lo hacen cargar a un bebé para las escenas le van a salir bien
-Juana lo adora...-Eugenia repitió detenidamente y elevó sus cejas- Juana lo adora, ¿y si el tiempo pasa y ella le dice "papá"? ¿Cómo vas a impedirlo La? Me dijiste que queres cambiarle el apellido, pero.. ¡Es mucho quilombo! ¿Consideraste lo que te dijo Peter? El dejar que ella crezca un poco y que elija si quiere tener el apellido Lanzani o no...
-Peter no tiene ningún derecho sobre mi hija-soné tajante, ¡pero esa era la realidad- Juana es mi hija, yo la lleve meses dentro de mi panza, yo soy quién la alimenta, la acuesta, la lleva al médico y..
Eugenia me interrumpió.
-Con tu criterio Peter no estuvo durante esos meses pero te acompañó al parto, fue a la cita con el pediatra, te cuida a Juana cuando tenes que hacer trámites y se preocupa por ella-Eugenia agarró mi cara con sus manos y me estiró las mejillas para molestarme- muchas veces los hijos tienen apellido pero tienen padres ausentes, Juana tiene la suerte de tenerte y mal o bien tener al bombón de Juan Pedro Lanzani cómo su papá
Mi amiga abofeteó suavemente mis mejillas y me quedé "pilla", en eso tenía razón, Peter sí tenía derechos.. Juana tiene su apellido y lo quiera o no siempre estuvo, aún en los peores momentos.

PETER

Obviamente ya arranqué con los ensayos de la obra de texto, mi cooprotagonista era Celeste Cid, ella interpretaba a la acusada de brujería, su personaje Abigail Williams.
La obra era bastante densa, pesada, pero estaba perfectamente adaptada para no ser sofocante.
Ensayar con Celeste era todo un lujo, ella era buena compañera y linda persona, además de linda por dentro era linda por fuera.
-¡Pedro!-ella me llamó la atención, me trajo a la realidad, me quedé tildado mirándola- ¡ya aclaré de entrada que no me meto con mis compañeros de elenco! Por lo menos no en esta etapa de mi vida-elevó mis cejas.
-No estaba... Lo que me distrae un poco es que tenes un aire a.. A la hermana de mi mejor amigo, sos simpática y graciosa como ella.. de altura similar y.. linda
A Celeste se le formó una sonrisa y dejó de lado su guión, lo apoyó en el suelo del escenario.
-¿Esa chica te gusta?-me preguntó lo obvio.
Esperé para responder.. pero no pude hacerlo, no me salió decir "sí" y tampoco "no".
-Es complicado.. Ella no es cualquier persona, tendría que ser cualquier persona en mi vida, pero no lo es, su hermano es una de las personas más cuidas que conozco, ella es.. ella es madre... y cualquier otro hombre o mujer se espantaría de eso, de intentar acercarse a una mujer que es madre.. pero la realidad es que.. le sienta hermoso-sonreí y Celeste elevó sus cejas mirándome divertida, cómplice- y hay otro problema, ella es la mamá de mi hija.. En realidad Juana es su hija, pero por cosa de la vida..-me reí nervioso- Juanita terminó con el nombre que elegí y con mi apellido
-¡Contame cómo terminó pasando!-Celeste se rió.
Le conté brevemente la locura que viví todo este último tiempo, sin quererlo me subí a una montaña rusa emocional que sube, baja, frena, acelera, se descompone, arranca otra vez y así...
-Eso, esa es mi vida actualmente-solté un suspiro y me encogí de hombros.
-¡Y no es para nada poca cosa!-Celeste me miró a los ojos.. ¿Sorprendida?-¡mirá vos! ¡Lanzani papá! ¡Entonces los rumores eran cierto? 
-Sí...-apreté mis dientes en una sonrisa medio incómoda- se confundieron en el sexo, es una nena, una bebita hermosa, nació prematura pero ahora está bien
Y terminé haciendo la cosa de la que siempre me burlé: los padres agarran sus teléfonos celulares y abren los álbumes de fotos exclusivamente de sus hijos, sus hijos el día del nacimiento, sus hijos en su primer baño, sus hijos durmiendo, sus hijos despiertos, sus hijos haciendo absolutamente nada y viéndose adorables.
¡Terminé cómo un estúpido haciendo lo mismo!
Tomé aire y solté un suspiro, Celeste me habló animadamente y sonrió al ver las fotos de Juana, vi una por una y me di cuenta de que no tenía ninguna juntos, pero sí tenía varias que le saqué con Lali a escondidas, ella no sabía que me encantaba tomarle fotos espontáneas.
-¡Linda eh!-Celeste me "felicitó" y le sonreí-¡y tu mujer también linda!
-Lali no es mi mujer-lo aclaré y Celeste me palmeó la espalda.
-¡Por ahora! Ella te gusta.. Sos muy buen actor, pero para disimular y hacer que ella no te gusta sos malísimo
Celeste me guiñó un ojo y supe que de ahora en más iba a gastarme, ¡que pésima idea el haberle contado una parte muy íntima de mi vida! Igualmente ella no era mala, todo lo que normalmente hacía era con buenas intenciones.
Volví al departamento de Agustín y subí por el ascensor cansado, la semana siguiente sería la función de prensa para amigos, influencers, familia y más actores.
Abrí la puerta de lo de Agustín y me sorprendí al verla a Lali, ¡me preocupé! La última vez que irrumpió en el departamento de su hermano fue porque Juana tenía fiebre.
-¿Pasó algo?-la miré a los ojos y la noté rara-¡¿Juana?!-la busqué a nuestra alrededor.
-No Peter.. Sólo estoy yo, Lali-no dejó de mirarme y eso me intimidó- hay algo que..
-¡¿Qué?!-me agarró ansiedad.
-Voy a ir a España, a visitar a mi hermano.. y si podes.. Puedo pedirle a Eugenia, pero ella tiene sus cosas y..
La interrumpí.
-Hablá
-Agustín me extraña, yo lo extraño y mi idea, bueno la idea que se me ocurrió-se puso muy nerviosa- es hacer un viaje corto, sólo dos noches, un fin de semana, Viernes, Sábado y el Domingo volvería.. Y.. Te quería preguntar si.. ¿Me acompañarías?
Lali arrancó otra vez con su "tic" nervioso y llevó su mano a su boca para morderse las uñas.
-¿Cuando?-me quedé quieto mirándola.
-Cuando vos puedas.. Sé que falta poco para que arranques con tu obra de teatro, ¡tampoco quiero joderte! Pero necesito que alguien cuide a Juana cuando me reencuentre con mi hermano-ella estaba tan nerviosa que se veía adorable.
No pensé en nada, ni en si podía haber consecuencias, fui cebil y asentí.
-¡Dale! ¡Saco pasajes para este fin de semana!
-¡¿Qué?!-ella estaba desconcertada.
-Puedo este fin de semana, después se me complica-le sonreí haciéndome el superado, aunque en mi interior se me había revuelto el estómago de los nervios.
¿Viajar con Lali? ¿Nosotros dos solos? Bueno con Juana.. ¡Qué locura! ¡No estoy bien de la cabeza!
-¿Es un hecho?-dudó y asentí.
-Sí Lali.. Te acompaño, yo te ayudo con Juana
Ella soltó un suspiro y las facciones de su cara se relajaron, automáticamente se volvió aún más linda.
-¡Gracias!-me abrazó entusiasmada, la rodeé con mi brazos y deseé que esos segundos se transformaran en varios minutos, pero eso no pasó, nos soltamos y me saludó con la manos antes de irse.
Ahora tenía un viaje que planear... ¡y para este fin de semana!

Antojo de tiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora