Siete unicornios y un enano

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Por alguna extraña razón no podía despegar mis ojos del abstracto gato de color fucsia pintado sobre un lienzo que adornaba la sala de la habitación del hotel; al menos para mí parecía un gato aunque no podrías saberlo con exactitud a menos que inclinaras la cabeza en un ángulo poco saludable para el cuello y entrecerraras los ojos con rapidez.

Estuve cerca de diez minutos observando el extraño cuadro cuando una mano se puso en mi hombro y me sacó de mi trance.

—¿Dormiste bien anoche? —Era la voz de Us.

Le fruncí el ceño y me encogí de hombros disimuladamente para tratar de sacarme su mano de encima. Tomé asiento en el simple sofá de tres plazas y contesté secamente:

—Fue una mierda. Me siento como el idiota más grande del planeta.

—Lo siento mucho —dijo él en voz baja, sentándose en el asiento frente a mí, tocando su estómago con ocho meses de embarazo mientras agachó la cabeza—. De veras lamento todo. No pensé que tu esposo reaccionaría de esa manera. Yo y mi gran boca...

—No fue tu culpa, yo fui el imbécil que lo alteró. Deberías haber visto su cara cuando le pregunté... —un nudo se hizo en mi garganta al recordar la estúpida pregunta: ¿Soy yo el padre de esa bebé que esperas?—. Soy un imbécil.

Me levanté de un salto y comencé a avanzar hacia la puerta de la habitación, desesperado por disculparme y sentirme de nuevo bien con Build, con volver al tiempo en el que nuestra única pelea era en ver o no a las tortugas (que dicho sea de paso no eran de mi agrado), o cuando cenábamos despreocupadamente en la cama después de haberla desordenado un poco. Tenía que buscarlo.

—Bible, espera —la voz de Us me detuvo antes que llegara más lejos—. ¿No estarás pensando en buscarlo, o sí?

Me quedé inmóvil por unos segundos, a punto de alcanzar la puerta.

—No debí dejarlo solo anoche —murmuré—, Build era mi responsabilidad y ayer me enojé bastante con lo que me contaste sobre visitar a mi hermano... y sobre lo demás.

El recuerdo de eso trajo ira a mis pensamientos. Build no se iba a acercar ni a mil metros de él.

—Créeme, él necesita tiempo para lamer sus heridas —contestó Us—. Lo se, sé cómo funciona esto. Si lo buscas ahora mismo simplemente te cerrará la puerta en la cara. Dale tiempo y luego discuten esto juntos.

—¿Cuánto tiempo más tengo que esperar? Ya fue suficiente tortura por una noche. No debí alejarme de él. Lo herí demasiado.

—Bible, cariño, no hiciste nada malo. Deberías mentalizarte a no creer que siempre tienes la culpa de todo; eres un gran chico y definitivamente daría lo que fuera por tener a alguien como tú a mi lado. Por eso te estoy diciendo esto, no dijiste nada que él no pudiera contestar con sinceridad. Creo que fue estúpido que se enojara.

Escuché cómo hizo el esfuerzo por levantarse del sofá y caminar a mi lado hasta que su mano apretó mi hombro y lentamente me giró para que mis ojos se encontraran con su cara. Sus dedos se deslizaron por mi brazo y se detuvieron en mi muñeca.

—Eres un gran chico pero creo que aparecer ahora no sería realmente justo para él.

Él me guió de nuevo hacia el sofá, frente al retrato del gato abstracto.

—Además —añadió como si fuera una ocurrencia de última hora—, son las seis de la mañana. Probablemente esté durmiendo todavía.

Desvié la vista hacia el enorme reloj de la pared opuesta y comprobé que Us decía la verdad. Build estaría aún dormido... y yo debería haber dormido junto a él.

2. Forbidden To Obsess Over Bible Sumettikul ||BibleBuild||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora