—Madiel —dijo Valentina dulcemente, luego del largo silencio que guardó Madiel al culminar su relato. —Lo que me acabas de contar me ayuda a comprender muchas cosas. Veo que fue una experiencia difícil para ti y tu hermano, de verdad lo lamento mucho.
Una lágrima salió del ojo derecho de Madiel, rodó por su mejilla hasta que ella misma la detuvo y limpió con su pulgar.
—La muerte de Royer —dijo Madiel. —Es algo que había guardado para mí, nunca se lo comenté a nadie, jamás, y esa noche, sea lo que fuese que estuviera hablando conmigo, no solo sabía lo que había ocurrido con Royer, pudo de alguna manera imitar exactamente la voz de mi hermano menor. Todo fue real, la llamada fue real, y la mujer horrenda saliendo del baño de mi casa, también lo fue.
—Sé que todo lo que estoy contándote, todo lo que debo continuar contando va a sonar como una locura —continuó diciendo Madiel. —Pero debes creerme Valentina, que no te miento en nada de lo que te digo. Es necesario que tanto tú como quienes vean esta entrevista conozcan los hechos exactos sobre lo que paso, por más imposible que suene todo lo que les voy a contar.
Madiel mantenía aquella firmeza y seriedad en sus palabras. Valentina buscó a la doctora Francis con su mirada y se sorprendió al ver que esta solo asentía viéndola a los ojos.
—Bien, Madiel —dijo Valentina. —Como te comenté al inicio, estoy aquí para conocer y dar a conocer tu historia. Prometo no tratar de buscar ninguna explicación ni tratar de refutar tus palabras. Cuéntanos qué ocurrió luego esa noche.
Entonces, ante aquellas palabras, Madiel cerró sus ojos... Y volvió a hablar.
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LOS PECADOS DE MADIEL
HorrorLa repentina aparición de una aplicación letal transforma la vida tal como la conocemos, convirtiendo el mundo en un lugar donde la sociedad enfrenta una ola de suicidios masivos. Las principales víctimas de este extraño fenómeno son jóvenes. Los c...
