Capítulo: 20

5 2 0
                                        

Y ahí estaba yo, acostado junto a ella, yo jugaba con mis dedos por los nervios, y ella me miraba de reojo con toda la rabia de el mundo. La verdad, no sabía cómo comportarme en ésta situación.

—¡No puedo creer que hallas estado apunto de hacer eso en mi casa!— volvió a reclamar.

—Ya te he dicho que lo siento, lo necesitaba.

—¿Y sigues necesitandolo?

—Si— le fui sincero, aunque no estaba seguro de si ella quería sinceridad o arrepentimiento.

—¿Por qué es que necesitas de esas porquerías Jon?

—Por que debo dejarlas de poco a poco, me estoy sintiendo demasiado mal, y ésta noche no voy a poder dormir.

—Podemos hablar toda la noche, ver películas, tomar café, o hacer otras cosas, Jon— ella se sentó en la cama para mirarme con tristeza. —No estás solo, nos tienes a nosotros...no está mal pedir ayuda. Por dios.

—Lo se...es...que no me gusta que me vean así.

—¿Así como?

—Así de vulnerable— dije en un susurro que casi ella no pudo escuchar. Ella me sonrió, y se volvió a acostar a mi lado, me abrazó y besó mi mejilla.

—Para eso son los amigos...para estar en la malas, en las buenas está cualquiera.

—¿Qué tal si ésta noche solo estamos tú y yo?— ella suspiró y asintió como si no le importase.

—Hay que ver una película.

—¿Qué película te gustaría ver?

—Veamos...no lo sé, veamos ésta que nunca he visto— dijo poniendo una con el nombre de el Titanic, ni idea de que existía una película con ese nombre.

***

—¿Es en serio? ¿Tanto tiempo para que Jack muera al final? Es la peor película que he visto en la historia— Nathalia no decía nada, por lo que supuse que se había quedado dormida, así que miré en su dirección, pero no, me había equivocado, y es que ¿Como iba a poder hablar con todo ese llanto? —¿Estas llorando?

—¡No imbécil!— soltó sin parar de llorar. —Estoy orinando por los ojos— claramente se sentía incómoda.

—¿Estas llorando por ésta porquería de película?

—Ha estado super linda Jon, es una película...— se interrumpió por el llanto. —¡Dios pobre Jack!

—¡Oh venga! Eso a estado ridículamente tonto.

—Lo dices por qué tú nunca te has enamorado al punto de querer dar la vida por alguien.

—Esas son cosas que no sabes ¿Tú  te has enamorado al punto de querer dar la vida por esa otra persona— la miré con ambas cejas levantadas.

—Claro que si— ésta vez me miró a los ojos.

—¿Y no has pensado en que quizás esa persona no te merece? ¿Has pensado en que quizás esa persona no merece una sola lágrima tuya?— pregunté tomándolo personal.

—No me importa Jon, aunque no me merezco, caería por el para bloquear su dolor.

—¿Acaso crees que eres Luck Howlland?

Lo que nunca te dijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora