—¿A dónde va?— preguntó el chófer de una camioneta blanca, fue lo único que conseguí.
—Al aereopuerto.
—¿Está bien?— preguntó el buen hombre al ver mis ojos llenos de lágrimas.
—Si.
—¿Que estaba haciendo una joven tan linda y delicada por estos caminos?
—Estaba con mi grupo, y me perdí.
—¿Por qué quieres ir a el aereopuerto?
—Quiero regresar a casa— me abrazé a mi misma y sorvi por la nariz, giré la cabeza y me puse a observar por la ventana.
Una vez en el aereopuerto todo el mundo me reconoció, e inmediatamente pude tomar un vuelo que me llevaría directo a el aereopuerto de Canadá. Una vez ahí tomé un taxi justo hasta la puerta de la entrada de mi casa, que no sé si sería mi casa.
Estuve un rato ahí, mirando mientras organizaba mis ideas, y procesaba todo lo que había pasado con Jonathan. Tomé aire y entré, caminé por toda la casa hasta el estudio de mis padres, allí se encontraban riendo de algo.
—Mamá, papá...
—¡Nathalia! ¿Que haces aquí?— mis padres me miraron con ojos muy abiertos
—¿Les molesta?
—No, para nada, eres nuestra bebé— mi madre se levantó, e intentó abrazarme, yo me alejé de momento y la miré seria.
—¿Donde está el hermano de papá?
—¿Que? Hija....tu padre no tiene hermanos.
—¿Papá?— mi padre solo agachó la mirada. —Lo asesinaron. ¿Verdad?
—¿Quien te a dicho todo eso?— mi madre habló ahora, pero a diferencia de antes, habló envuelta en ira. —¡Es lo más estúpido que he podido escuchar en toda mi vida!—
—¡¡Basta!!— tiré de mi cabello —¡¡Basta ya de mentiras, Vanessa Young!!— me era imposible sostener las lágrimas, así que con todo el dolor del mundo comenzé a llorar. —¿Sabes lo que a pasado? ¿Ah? ¿Sabes lo que acaba de pasar? No, ¿Verdad?... Pues deja que te cuente un poco de lo que a pasado... Pues resulta que me he encontrado con el hijo de tu hermano papá, si, me he encontrado con otro Patrick. Me a apuntado con un arma en la cabeza ¡UN ARMA!— grité desesperada mientras lloraba y simulaba tener en mis manos un arma —¿Y saben que es lo más aterrador? Qué quieres ejecutar su venganza, mamá, quería matarme, por qué ustedes asesinaron a sus padres. ¿Y saben que más?... Estaba dispuesta...estaba dispuesta a pagar por el crimen que ustedes habían cometido hace ya mucho tiempo— papá y mamá me miraban asustados, queriendo abrazarme pero teniendo por mi reacción. —Pero se apiadó mamá, se apiadó....no se por que...no se... Pero lo hizo, se arrepintió y me dejó ir. Y aquí estoy, dándoles el frente a ustedes, malditos mentirosos.
—Hija...Dinos quien fue...lo denunciaremos por blasfemia e intento de asesinato— mamá intentó darme una caricia en el rostro pero golpeé su mano. —Alejate de mi...no eres más que un monstruo— me di la vuelta para correr a mi cuarto, me encerré allí arriba, me di una ducha, y me hice un rollo en la cama, mi teléfono comenzó a sonar, una y otra vez, pero tenía ganas de contestar, me entró un mensaje, miré la pantalla y me petrifuqué.
Jonatan: Las cosas no han acabado Naty, hay más que tienes que saber.
¿Más? ¿Pero que más tengo que saber? ¿Qué está pasando? ¿Por qué pasa esto ahora? No quería pensar más, solo quería descansar. ¿Quería saber más? No, estaba del todo segura, no quería saber más, no me importaba lo que tuviera que decir.
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Lo que nunca te dije
Novela JuvenilSe enamoró, de quién no imaginaba, de quién no esperaba, y de quién no estaba buscando. Entonces, aprendió que el amor no se elige, es el quién nos elige a nosotros.
