Había mandando a los demás a la casa, les dije que allí les explicaría, primero debería hacerme cargo de que Harry mantuviera su vida. En cuanto ya no pude seguir acompañándolo por qué el doctor me lo impidió me quedé en medio de el pasillo como estúpido intentando de procesar todo lo que había pasado en varios minutos, mi celular vibró y lo sequé de mi bolsillo tras dar un respingo, llevaba las manos manchadas en sangre. Era un mensaje de Sam.
Sam: ¿Jonathan estás bien? Te he llamado todo el día y no contestas ¿Pasa algo.
Suspiré y miré hacia la nada, una enfermera joven y amable preguntó si estaba bien le respondí una sonrisa que si, pero por su cara estaba seguro de que parecía el protagonista de una película de terror.
Jonathan: Tuve algunos problemas con un amigo, está hospitalizado, pero está bien, no te preocupes, te llamaré en cuanto pueda.
Le respondí y fui a casa, el taxista casi me lleva a la comisaría por los golpes y las manos llenas de sangre, pero logré convencerle de que todo estaba bien, llegué a casa de Naty, me paré en frente y antes de entrar aproveché para tomar unos minutos el aire, para relajarme, para ver si no pensaba en que Harry estaba al borde de la muerte.
—¡Le llamaré ahora mismo!— escuché a Nathalia decir muy cerca de la puerta, entonces decidí abrir. Todas las miradas se centraron en mi, Nathalia al parecer iba a salir, Max y Lili estaban sentados en el sofá mirando a Naty con preocupación, pero en cuanto me vieron se pusieron de pie.
—¿Qué es esto?— preguntó Lili mirándome de pies a cabeza.
—¿Donde está Harry?— Nathalia me miró horrorizada.
—¡Habla Jonathan!— me gritó Max viendo que me había quedado sin habla.
—Han herido a Harry...lo he llevado a el hospital— susurré como si fuese un robot.
—¿Le hirieron?— Lili sonó asustada. —¿Pero quién?
—¡No lo sé!— entré en pánico, para que decir que no si, sí. —Estabamos caminado cuando aparecieron de la nada dos tíos en motos, dijeron que eran Jackson Lee y Jason Lee, y que eran hermanos, comenzaron a pelear con Harry y me metí a ayudarle, me golpearon y luego hirieron a Harry, apareció una señora diciendo que llamaría a la poli y los cobardes se fueron, lleve a Harry al hospital y ahora está en una cirugía— hablé tan rápido que los chicos tardaron unos minutos en procesar y guardar información.
—¿Le hirieron? ¿Como? ¿Con que?
—¡Le apuñalaron, chicos, con un cuchillo!— les grité como si fuese la cosa más obvia de el mundo.
—¡Hay que ir!— Nathalia se apresuró al decir pero ¿A dónde iba ella con semejante borrachera? ¿A dónde iban todos en ese estado?
—¿No será mejor si tomamos un baño? Debemos refrescar los tragos que llevamos encima.
—Estoy de acuerdo con Jon— Lili se levantó. —No podemos llegar así al hospital.
Todos asintieron y se fueron a la ducha, yo ya estaba bien, demasiado, así que para ahorrar tiempo simplemente me lavé las manos y el rostro, ese hijo de perra había dañado mi hermoso rostro. Mientras Nathalia se bañaba decidí abrir el mensaje que Sam me había mandando.
Sam: Que pena, lo siento mucho, sea lo que sea espero que se recupere tu amigo🙏🙏
Jon: Lo hará, es un chico fuerte🙂
Sam: Estoy en una situación muy parecida, mi primo está en el hospital 😵
Jon: ¡Joder espero que se recupere tambien!, de todo corazón 🙏
Sam: No somos muy cercanos, pero mamá me obligó a venir a verlo jajaja familia es familia 🙃
Jon: Jajaja claro, no seas tan dura con tu primo Sam 🙁
Sam: ¡Es un gilipollas! Le odio😠
Jon: ¿Por qué dices eso? ¡Está enfermo!😱😱
Sam: En realidad no está enfermo el muy hijo de puta 🤬
Jon: ¿Entonces por qué está en el hospital? 🤔
Sam: Le apuñalaron 😒 ojalá se muera.
Jon: ¡Saaamm!😠 No digas eso 🤬
Sam: Está bien está bien.
Naty salió de el baño ya vestida y me miró.
—¿Qué haces metido en el teléfono?
—¿Por qué te molesta?
—No me molesta, solo pregunto.
—Vale, vamos por los demás.
Jon: Te dejo Sam, tengo que ir a ver a mi amigo, suerte para tu primo, y que se recupere, no intentes nada contra ese pobre hombre, por sierto, espero poder verte mañana, tengo algo que hablar contigo.
Sam: De acuerdo, nos veremos mañana.
Metí mi celular en el bolsillo trasero de mi pantalón, y junto a Naty fuimos a buscar a los demás. Llamaríamos a un taxi, pero a Naty se le ocurrió una mejor idea. Bueno, sus padres tenían una colección de autos, ¿que más daba si tomábamos un Mercedes Benz solo por un ratito?
Caminamos por los pasillos de el hospital, era aterrador, le tengo pánico a los hospitales, un clásico mío, bueno, llegamos a la sala donde supuestamente nos darían noticias de Harry, pero había alguien más allí. Una chica, una chica de espaldas, yo solo pude aclarar mi garganta y fijarme en las paredes para no mirar sus trasero, la chica estaba bien. Solo diría eso.
—¿Jonathan Scott?— preguntó al darse la vuelta y quedar frente a frente. Pasé saliva duramente y asentí.
—¿Usted es?
—Victoria— me extendió la mano y la tomé, y aproveché el momento para echarle una ojeada. Cabello negro, largo, ¡Hasta la cintura! Piel pálida, como la de Harry, ojos achinados y tan negros como la noche misma. Vestía un traje ajustado, muy ajustado, con mangas largas, guantes y botines, como si fuese una agente secreta. —Soy la hermana menor de Harry.
Ella me sacó de mi trance con esas palabras ¿Hermana menor? ¿Qué edad tenía? ¿Quince? Ella pareció notar mi expresión de susto y soltó mi mano, sonrió y continuó.
—Soy menor por un año, tampoco es como si tuviera trece— dijo obvia y yo miré a Nathalia, que miraba como si la mafiosa fuese ella, no Victoria.
—¿Sabes cómo está? ¿No han dado noticias?— intervino Lili.
—Aun no— Victoria le sonrió a Lili. —¿Tú eres Lili?— el asintió. —Mi hermano nos habla mucho de ti— soltó una risita. —Es tan tonto cuando se enamora— concluyó poniendo los ojos en blanco y haciendo que todos miraramos a Lili quien se tornó de un color rojo intenso. —Bueno, siento ellos Lili y Jonathan ustedes son Max y Nathalia— dijo como si amos sobraram.
—Los mismos— aseguró Nathalia con desinterés a lo que Victoria solo sonrió con sus labios color rojo intenso que se veían hermosos.
—No me llegaste a conocer, de hecho, a nadie de la familia, pero trabajé muy duro para ti en el caso de tus padres— le contestó a Nathalia.
—No trabajaste para mí, trabajaste por el dinero— le sonrió Nathalia.
—¿Qué quieres decirme con eso?
—No estoy intentado decir nada, para que lo sepas, solo digo que aquí nadie trabaja de gratis.
—Lo sé.
—Entonces, el hecho de que lo hallas mal interpretado no fue mi culpa.
—¡Hola!— se acercó Sam saludando alegremente...un segundo ¡SAMMM? ¿QUE HACE AQUÍ?
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Lo que nunca te dije
Novela JuvenilSe enamoró, de quién no imaginaba, de quién no esperaba, y de quién no estaba buscando. Entonces, aprendió que el amor no se elige, es el quién nos elige a nosotros.
