Capítulo: 21

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—¡Bienvenidas!— dije abriéndole la puerta de la entrada a Lili y a su bebé.

—Gracias Jon— susurró ella entrando.

—Pero..¿Quienes es esta cosita tan bonita?— le quité de las manos a la pequeña Alicia la cual sonrió encantada en mis brazos.

—¡Ten cuidado Jon!— me regañó Lili con ojos muy abiertos.

—Oh por Dios— puse los ojos en blanco. —Ni que fuera un tonto.

—En ocasiones lo eres.

—Ya bueno, tampoco es como para que me lo digas así— le contesté dolido. —Naty está arriba, arreglando tú cuarto, Max está jugando en la consola, y Harry, en la piscina, últimamente no quiere salir de ahí.

—El siempre, siendo tan el— me sonrió y...un momento. ¿Y esa sonrisa? ¿Por qué...? Dios debo andar imaginando cosas.

Lili iba a desempacar todo y acomodarse mientras yo llevé a la pequeña a la piscina donde se encontraba Harry.

—¡Harry!— le grité.

—¡Me cago en...— dijo callendo al piso como fruta podrida. —¿Qué rayos te pasa?— se levantó asustado pero eso cambió al ver a la pequeña que traía en brazos. Ésta estaba riendo, parecía que le agradaba mucho, y yo, amaba agradarle. ¿Ya mencioné que amo a los niños? —Ella es...

—Alicia...es la hija de Lili.

—¡Dios pero que niña tan bella!— hizo un ademán por cargarla pero la pequeña se abrazó a mi cuello negándose a irse de mis brazos.

—Harry, entiéndelo, no eres tan guapo como yo— me reí en su cara pero el pareció no querer bromas en ese momento. —¿Qué pasa?

—¿Por qué no quieres venir conmigo?— le preguntó Harry ignorando mi pregunta completamente. Alis no respondió, lo miró con cara de Eres horrible pero no dijo ni hizo nada.

—Creo que va a ser más difícil de lo que creí, mi querido amigo— le di una sonrisa. —El es Harry— le dije a la pequeña. —No hace nada, no muerde.

—Harry— repitió ella en un susurro como si se grabara el nombre.

—¿Por qué no quieres ir con el?

—No— fue lo único que respondió y yo suspiré.

—Ven, te presentaré a otros amigos— le dije mientras me alejaba de Harry quien se quedaba con cara de llevar la peor desepsión de su vida ¿Por qué estaba tan interesado en agradarle a esa pequeña?

La llevé dentro, justo donde Max, apretaba los botones de el mando más fuerte como si eso lo ayudara en algo.

—El es Max— le dije a la niña quien sonrió viendo lo ridículo que se veía.

—Max— volvió a repetir con un dedo en la boca.

—Hey— Max apartó la vista de el juego por fin y pareció prestarnos atención. —¡Pero miren quien a llegado! Si es la maravillosa Alicia— ella le sonrió y sus mejillas se tornaron de rosa. Oh no, ¡Max iba a robarme el cariño de mi sobrina!

—¡Max!— gritó la niña ahora aplaudiendo.

—¡Ni pienses Max que voy a dejar que te robes a mi sobrina!

—¿Sobrina?

—Si, sobrina.

—Sobrina— repitió Alis.

—¿Es que acaso no piensa decir otra cosa que no sean tus palabras?— se quejó claramente celoso.

—Es que me ama, Max.

Lo que nunca te dijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora