Capítulo 32

6 0 0
                                        

—Hola Nathalia...a pasado una semana y no emos vuelto a hablar y... quisiera no sé... pedir perdón...tener una conversación...no lo sé...te extraño...y...estoy un poco preocupado, no he sabido de ti en estos días...— guardé silencio y suspiré. —Cuando escuches esto por favor... llámame. Te quiero.

***

Amm...Hola, soy yo...otra vez, supongo que soy la única persona que molesta tanto...es que han pasado dos semanas ¿Sabes? Me gustaría saber cómo estás...por lo que veo bien...te he visto en las fotos de tu instagram...no pienses que te acoso— me reí nervioso. —Es solo que te extraño...¿Puedo saber quién es el?— volví a ponerme nervioso. —No es por nada malo, es que...se ven muy bien juntos.

***

—Aun no entiendo por qué no respondes mis llamadas y mensajes, ¿Todavía estás molesta? Por favor...si pudiera hacer algo para revertirlo... dímelo. Por favor...te extraño.

***

No puedo creerlo. ¿Es en serio? Nathalia...estoy en una gran depresión desde hace ya un mes...ignoras mis llamadas...mensajes...¡Me ignoras frente a todos! Es como si no existiera para ti. Estos días han sido difíciles, pero veo que a ti no te han afectado en nada. Los chicos me comentaron que te vieron en el bar anoche junto a un montón de chicas, y ese chico que siempre está contigo, comentan que ni siquiera los saludaste, te escondiste de ellos. Está bien que estés molesta conmigo pero ¿Que pasa con ellos? ¿Que hay de Max? ¿Lily? Harry está totalmente ofendido. Ellos no tienen nada que ver.

***

—Naty...por favor...ya será un año...me iré de aquí... probablemente nunca vuelva a verte, solo en grandes estadios llenos de gente...así que por favor, perdóname...no puedo estar sin ti...por favor, contesta...

***

—Hola...yo otra vez....es que...va más de un año...te vez tan feliz con el...creo que ahora sí debería despedirme...si pudiera regresar en el tiempo juro que haría las cosas diferentes...por qué te extraño Nathalia....lo siento.

***

—Eres un jodido idiota... superalo de una vez...ella no va a volver Jonathan...

—No recuerdo haber pedido tú opinión.

—Arruinaste tú carrera. ¿Lo sabes verdad?

—¡YA LO SÉ IDIOTA! ¡YA LO SÉ!— le grité a Max con todo el aire que tenía en los pulmones y arrojé a la pared un vaso con vodka.

—Hermano...— Max apretó mis hombros. —Tienes que calmarte, superarlo, aclarar tus ideas.

—No tienes que hacer esto Max.

—¿Hacer que?

—Consolarme...quedarte a mi lado.

—Jon... somos hermanos...¿Lo recuerdas? No importa lo que pase. Siempre voy a estar aquí.

Sus palabras me hicieron sentir como un niño pequeño y desprotegido...me hicieron llorar y sentirme débil, así que simplemente abracé a mi querido hermano con fuerza, justo como abrazaría a Nathalia si volviera a tenerla de frente.

El cielo estaba gris...y hacía mucho frío, temblaba sentado en la azotea mientras me fumaba un cigarrillo y le contaba todas mis desgracias desde niño. De repente, una gota de agua cayó en mis manos, luego otra...otra...y otra más... Esas gotas se convirtieron en un aguacero del que no pude escapar.

Lo que nunca te dijeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora