¿Como iba a estar de ánimo con Nathalia ignorandome todo el día? Ni siquiera me había dejado explicarle.
¡Estúpido es que no hay nada que explicar! Tú bien sabes que lo que hiciste estaba mal.
Mi conciencia no ayudaba de mucho, solo me estaba juzgando y criticando todo el día. ¿Me perdonaría ella esto? No lo creo, necesitaba hablar con alguien, y como por arte de magia alguien llamó a la puerta.
—¡Pasa!— ordené y la puerta se abrió un poco dejando ver la cabeza de Lili asomándose en la habitación. Entonces le sonreí. —¿Todo bien?
—Conmigo sí— me sonrió y entró, cerró la puerta detrás de ella y se sentó en la cama, junto a mis pies. —¿Qué pasa entre tú y Nathalia?
—Bueno...anoche discutimos, por qué trate mal a Harry y Max delante de ella, entonces ella me regañó, y le contesté. Terminamos discutiendo y como un cobarde decidí hacer lo que hago cada vez que alguien me dice una verdad que duele pero necesito escuchar. Entonces bebí demasiado, y conocí a una chica, terminamos un un maldito hotel, y cuando Naty me llamó le dije que me dejara disfrutar la noche, que estaba con una amiga. Ésta mañana esa chica me trajo en el auto, Naty nos vio mientras regaba las plantas de el jardín, y estoy seguro de que se sintió como una completa estúpida preocupada por mi y yo con otra. Me equivoqué re feo Lili— me cubrí el rostro con ambas manos y suspiré. —¡Maldita sea! Lo peor de todo es que me da vergüenza quedar mal con la chica de anoche no quiero hacerlo.
—Cuentame de esa chica de anoche— yo le sonreí y ella me miró asustada.
—Es una chica hermosa, encantadora, dulce y tierna. Ha tenido muchísimos problemas en su vida y ahora yo voy a ser uno más.
—¿Por qué te preocupa tanto?
—Pues por qué soy un maldito problema para todo el que me conoce, y ella...ella no se merece eso Lili, si la conocieras...¡Ash!
—¿Y por qué no lo intentas con ella Jon? Hablas de ella como si...quisieras intentarlo.
—No, no quiero intentar nada, estoy demasiado seguro de que amo a Nathalia, la verdad estoy muy arrepentido de haberme liado con Sam. Aunque lo intente, ella no es Nathalia, no se parece ni un poco, siento que no le llega a los talones. Igual acabaría lastimandola.
—Pienso que primero deberías disculparte con todos, luego hablar con ella sobre cómo te sientes, como te sentiste, y lo que está pasando, estoy seguro de que ella va a comprender— dijo acariciando mi rodilla como si fuera mi madre. —Luego, deberías hablar con la tal Sam.
—Lili por alguna casualidad ¿No quisieras adoptarme? Es que me siento como tú hijo, me hablas y me dan ganitas de llorar, siempre solucionas mis cosas, entonces me preguntó, ¿Qué sería de mi sin ella?
—Serias un jodido desastre.
—Ya lo soy.
—Si, pero conmigo eres un desastre más bonito.
Le sonreí y ella hizo lo mismo, me levanté y me lanze sobre ella enrredandola en un fuerte abrazo que casi la deja sin aire. La solté y ella regó mi cabello con una mano.
—Venga, ya casi es hora de la cena, y tienes que bajar, llevas todo el día sin comer nada y sin levantarte de esa cama.
—Me daré una ducha y bajo.
Ella salió de la habitación y yo me tiré a la cama de brazos y piernas abiertas ocupando toda la cama ¿Como era posible que Lili me alegrara la vida de esa manera? La necesitaba conmigo siempre, me negaba a separarme de ella y de su adorable hija.
—Buenas noches familia— saludé y me senté entre Nathalia y Harry
—Buenas noches— todos me devolvieron el saludo excepto ella.
—Dije buenas noches— la miré.
—Mjm, lo que tú digas— miré a Lili y ella se rió de mi, en mi cara, yo hice un puchero y comenzé a comer.
En la cena estuvimos tensos, todos, gracias a mí y a Nathalia, que podía apostar a que no paraba de maquinar lo de Sam.
—¿Puedo decir algo?— pregunté antes de que todos se pararan. Noté como Nathalia se tensó por completa, y casi pude escuchar los latidos de su corazón yendo a toda velocidad. ¿Creía que iba a decir que tenía un noviazgo con Sam?
—Di lo que tengas que decir. Pero que sea rápido— me exigió.
—Bueno, quería dejar ésta conversación para navidad pero supongo que cada día estamos más divididos así que, la voy a adelantar— todos se acomodaron más en sus sillas, como si fuese a dar un discurso el presidente, y en realidad me sentí feliz por qué me prestaran atención. —Bueno, como bien saben hay muchas cosas que no conozco de ustedes, y ustedes no conocen de mi. Casi nunca he estado para ustedes pero quiero decirles que a partir de hoy eso va a cambiar. No voy a ser el mismo Jonathan...voy a intentar ser un buen hermano, un buen amigo, y un buen novio— miré a Naty, quien apretó las manos en un puño cuando escuchó esa última frase. —No voy a dejar de luchar por ti— le dije y todos me miraron con la boca abierta, ella rápido levantó a vista para verme y vi sus ojos brillar con intensidad, como si eso fuese lo que estuviera esperando. —Te dije que no importaba el tiempo o las cosas que pasaran, no voy a rendirme tan fácil. Te amo demasiada como para dejarte ir— ella no respondió. —Esto es lo que soy— me señalé —Por ti, para ti, y gracias a ti. Así que me disculpo por los golpes— miré a Max. —Me disculpo por ofenderlos y tratarlos mal— miré a Harry quien sonreía ampliamente. —Y perdón por hacerlos creer que sus problemas no me importaban— miré a Lili. Entonces mi mirada cayó en Naty. —Siento mucho huir como un cobarde y refugiarme en el alcohol. Lo siento...de todo corazón. Voy a hacer todo lo posible para demostrarte que si te merezco, voy a ir a la luna, a Marte si es necesario. Pero voy demostrartelo, lo juro.
Ella se levantó y me dio un abrazo, todos se nos quedaron viendo, tardé unos segundos en procesar pero le correspondí acariciando su cabello.
—¿Y qué pasa si cuando me lo demuestres no somos los mismos?— me susurró para que nadie oyera.
—¿Qué?— le devolví el susurro.
—Solo tienes que prométerlo ahora, solo prometeme que nunca me dejaras sola. Prometeme que no te irás corriendo a beber otra vez. Prometeme que me amas. Jonathan. Y confiaré en ti mi vida si es necesario.
—Te lo prometo— le dije sosteniendo su rostro entre mis manos. —Te prometo lo que quieras, si tú prometes nunca dejarme solo, ayydurame a que me levante cuando me caiga.
—Te lo prometo— me susurró y cerró los ojos, uní nuestras frentes con una sonrisa para luego dejar un cálido beso en sus labios.
—Si las reconciliaciones son así, no quiero ver la boda— dijo Harry fingiendo asco.
—Tu no te metas Bro, no me dañes el momento— lo regañé.
—¿No qué todo eso iba a quedar atrás?— se hizo el asombrado.
—¡Eso no quita que te pueda dar tu madrazo de ves en cuando!
—¡Hay que celebrar!— se levantó Lili con entusiasmo.
—¡Pues, a celebrar!
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Lo que nunca te dije
Teen FictionSe enamoró, de quién no imaginaba, de quién no esperaba, y de quién no estaba buscando. Entonces, aprendió que el amor no se elige, es el quién nos elige a nosotros.
