Nota: hola a todos y todas, mil gracias por su paciencia. Dejo la conti esperando sea de su agrado. Poco a poco iré respondiendo sus gratos mensajes.
Sin más, a leer¡¡
Nos vemos en una nota final.
El olor de la sangre de su omega mezclada con la suya, tenía a Sesshoumaru perplejo; tanto así, que no sentía dolor a pesar de sus heridas.
Jamás esperó la intervención de su madre, pero si ella lo había hecho, es porque un escenario complejo estaba por llegar. Al ver a su hanyou, supo de inmediato que ésta era esa situación... Inuyasha estaba comenzando a ponerse pálido y sus labios estaban perdiendo ese matiz rosáceo.
– Resiste Inuyasha, estamos por llegar– susurró mientras lo apretaba más a su pecho, sintiendo como se tornaba frío.
Unos minutos más tardaron para llegar, el árbol se veía imponente y más vivaz que la última vez que lo divisó. Cuando sus ojos se posaron en el tronco, gruñó al ver la figura que salía de este.
Su instinto de alfa vibró y quiso desaparecer a la persona que se acercaba y sonreía socarronamente... ¿acaso esa mujer no estaba muerta?, ¿por qué estaba allí?
– Es el espíritu del árbol, ha adquirido esa forma– dijo su madre quien estaba a su lado– entra.
– Adelante– comentó el árbol sagrado quién había tomado la forma de Kikyo.
No esperó que lo dijeran dos veces e ingresó. Cuando traspasó es como si estuviera en otro lugar, uno más parecido al espiritual. El árbol lucía mágico y majestuoso con una luz casi cegadora.
– Acerca a Inuyasha y recuéstalo en el árbol– habló la sacerdotisa y así lo hizo. Ubicó a su omega recostándolo en el tronco, sin embargo, las raíces del árbol lo abrazaron y lo absorbieron, dejándolo por dentro del tallo.
– ¿Por qué?– fue la pregunta que soltó al ver lo que pasaba.
– Inuyasha está en el limbo– pronunció esta vez su madre– está entre la vida y la muerte, puedo ver a los emisarios de la muerte intentando llevárselo– comentó la demonia al ver como las criaturas posaban sus manos en el árbol y lo rasguñaban, intentando ingresar para llevarse al mitad bestia.
Su pecho dolió ante lo dicho y el gritó y sollozo de su hijo, terminó por afectarlo más. Inutaisho se había acercado al árbol y lloraba desconsolado, suplicándole a Inuyasha que regresara.
Se acercó a él y lo cargó, haciendo que el pequeño rostro se alojara en su pecho y lo humedeciera. Para ambos la noticia era devastadora, tal vez, más para su hijo... Inuyasha era el pilar de ambos.
– Su destino puede cambiarse– comentó la azabache.
– Así es, ustedes dos pueden cambiar el destino de Inuyasha– añadió Irasue.
– ¿Cómo?– preguntó sin vacilación Sesshoumaru.
– Es parte de la profecía– sonrió místicamente Irasue– si bien ambos tienen la vida de Inuyasha en sus manos, es Inutaisho quien tendrá que esforzarse más.
– ¿Yo?– preguntó confundido– yo... yo haré lo que sea para salvar a mi padre– dijo con determinación.
– ¿Estás seguro?– indagó la albina quien lo miraba fijamente.
– Si, haré lo que me pidas– expresó mientras se secaba las lágrimas y miraba con valentía a la mujer.
– Tu mirada es idéntica a la de mi difunto esposo– opinó Irasue.
ESTÁS LEYENDO
El unificador
FanfictionInuyasha vive una cruel tragedia al perderlo todo, su mundo cambia drásticamente a raíz de la guerra con Naraku y de una silenciosa profecía, en la cual, será salvado por el ser denominado "EL UNIFICADOR". Pareja: Sesshoumaru x Inuyasha
