Narra Agus.
Supongo que se estarán preguntando cómo fue que logramos convencer a la tía de Sara para que las chicas se quedaran. De una vez les aviso que no fue tan fácil como pareció. Todo empezó justo cuando Maxi me comentó que estaba dispuesto a ayudarme a idear un plan, cosa que me pareció un poco extraña. Por lo tanto, en cuanto tuve la oportunidad, me dispuse a empezar con el interrogatorio.
"¿Sabés que me sorprende bastante que de repente, así de la noche a la mañana, cambiaras de parecer tan repentinamente?"
"¿Y qué es lo que te sorprende? Después de la conversación que tuvimos con los chicos me fui a caminar a despejar mi mente, y luego me di cuenta de que tienen razón. Es todo."
"Ajá, qué raro, porque si mal no recuerdo, vos eras uno de los primeros que decía que teníamos que dejarlas ir y qué sé yo qué más."
"¿Qué, ahora sos detective privado?"
"No, pero te conozco y sé que algo pasó" respondí de lo más tranquilo mientras me comía el chocolate que le había robado a Martín hacía unos minutos.
"Okey, querés saber qué fue lo que pasó, pues te lo voy a decir. Lo que pasa es que por impulsivo casi beso a Jazmín."
"¿¡Qué!!" solté de repente, mientras veía a mi amigo reírse de mí por el simple hecho de que casi me ahogo con el chocolate por lo que me acababa de contar. "Aaah, bueno, con razón ese cambio tan repentino. Felicidades, rey" dije, dándole unas palmaditas en el hombro. "Pero ahora mi pregunta es, ¿por qué no te ves tan feliz?"
"Porque no podemos seguir con esto. Tenemos que hablar con ellas para saber qué es lo que realmente sienten por nosotros, pero para eso necesitamos más tiempo, el cual no tenemos."
"Lo sé, y justo por eso tengo una idea."
"No, Agus, por favor. No otra de tus locas ideas, te lo suplico."
"Hey, ¿cómo estás tan seguro de que mi idea es terrible?" pregunté mientras notaba que el chico me miraba con ojitos suplicantes, como si de la tercera guerra mundial se tratase.
"Porque te conozco, hermano. Conozco esa sonrisa, conozco ese brillo en los ojos que tenés solo cuando se te ocurre una idea, y créeme, la gran mayoría de tus planes son un fracaso total."
"Qué poca fe que me tenés. Pero tranquilo, confiá en mí. Esta vez sí va a funcionar. ¿Te acordás de mi prima?"
"Siii, ¿pero cuál de tantas?"
"La que te comenté que iba a rentar el departamento."
"Aaaah, siiii. ¿Pero qué con eso?"
"Que estoy casi seguro de que no ha rentado el departamento, y le podemos preguntar si lo podemos usar."
"Me gusta tu idea, pero tiene tres problemas. El primero, ¿quién lo va a pagar? Segundo, ¿qué pasa si ya lo rentó? ¿En dónde se van a quedar? Porque dudo mucho que la tía de esas chicas deje que se queden con unos completos desconocidos. Y la última pero no menos importante, ¿cómo demonios se supone que vamos a hacer para convencerla?"
"No lo sé, ya pensaremos en algo. Ahora mejor vamos con los chicos antes de que empiecen con sus conspiraciones ridículas" respondí.
Justo cuando salimos, noté que los chicos nos estaban viendo de forma sospechosa, como si les estuviéramos ocultando algo. Después de terminar el interrogatorio y de inventarles una excusa creíble, estábamos por empezar a jugar, pero un teléfono empezó a sonar. Cuando nos fijamos, era el de Sara.
Parecía ser algo muy importante, porque en cuanto cortó, le dijo a las chicas que su tía las estaba esperando y que era muy urgente. Yo me ofrecí para llevarlas, pero Tini nos dijo que lo mejor sería que nos quedáramos y que cualquier cosa nos avisaba.
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Amor Prohibido (MYA)
FanfictionSara y Jazmín son dos mejores amigas que pondrán su amistad a prueba cuando conozcan a sus amores platónicos: los guapos y talentosos MYA, conformados por Maxi Espíndola y Agustín Bernasconi. ¿Podrán pasar la prueba y seguir siendo las mejores amiga...
