Narra Sara.
Me fui a caminar un rato a la plaza ya que tenía mucho en lo que pensar, y entre esas cosas, estaba Maxi.
Porque sí, era cierto, hubo un tiempo en el que estaba perdidamente enamorada de él, pero ahora, lo único que quería era que fuera feliz aunque no fuera conmigo.
Y por otro lado, estaba Agus; últimamente, pasábamos mucho tiempo juntos y creo que me estaba empezando a enamorar de él, pero lo único que me impedía ser feliz era la pelea que había tenido con Jazmín hacía unos días.
Y como si de una invocación se tratara, recibí una llamada de Agus, que no dudé en atender.
"Hello! ¿Cómo estás?"
"Muy bien. ¿Y vos? Me preguntaba si tenías tiempo para salir esta tarde."
"Pueees, no tengo otros planes" respondí con una sonrisa, acomodándome mejor en la banca donde estaba sentada. Una brisa suave movía las hojas de los árboles a mi alrededor.
"¡Perfecto! Entonces, ¿qué te parece si nos vemos a las tres?" Casi podía verlo sonreír a través del teléfono.
"Claro. ¿Y a dónde iremos?"
"Hey, pareciera que no me conocieras, Sari. Sabés perfectamente que me encanta el misterio, y más si soy el encargado de las sorpresas."
"Okey, como digas" dije, resignada, ya que sabía que no podría sacarle más información. "Al menos podrías decirme cómo tengo que arreglarme."
"No importa lo que uses. Sea lo que sea, siempre te verás hermosa."
No tenía que ser un genio para saber que tenía las mejillas completamente rojas por ese comentario, pero para mi buena suerte, nadie se enteraría ya que estaba sola. Colgué y apoyé el teléfono contra mi pecho, sintiendo cómo el corazón me latía con fuerza.
Después de hablar otros cinco minutos con el chico, me fui corriendo al departamento para arreglarme. Opté por un vestido ligero de color azul cielo que me llegaba hasta la rodilla, y me recogí el cabello en una cola baja. Me miré en el espejo y respiré hondo, tratando de calmar los nervios.
Cuando por fin dio la hora, le mandé un mensaje preguntándole a qué hora llegaría y, como respuesta, el chico me escribió: Ya estoy acá.
Así que recogí mis pertenencias para salir con Agus.
Al llegar, lo vi fuera del auto esperándome con una cara de completa felicidad. Llevaba una camisa blanca arremangada y unos jeans, y el sol de la tarde hacía que sus ojos marrones parecieran miel líquida.
"¡Holaaaaa!" dije abrazándolo, inhalando su aroma a jabón fresco y algo cítrico.
"¿Lista para el mejor día de tu vida?"
"¿No estarás exagerando un poco?" respondí, sacándole la lengua a modo de burla.
"¿Sabés que sí? Tenés razón. Todos los días que pasás conmigo son los mejores de tu vida" contestó de forma presuntuosa, con una sonrisa que le hacía aparecer un pequeño hoyuelo en la mejilla.
"Eres un exagerado" respondí, empujándolo suavemente.
"Naaa, era broma. ¿Y querés…?"
"¿Una cita contigo? Me encantaría" dije, cortándole la palabra mientras lo tomaba de la mano y veía cómo esos ojos se iluminaban de la emoción.
Ambos subimos al carro y, durante el camino, no dijimos ni una sola palabra, ya que en cuanto subimos, el de ojos marrones puso música y comenzamos a cantar como si no hubiera un mañana; era una playlist con mezcla de pop y reggaetón que hacía imposible no moverse al ritmo. Tardamos como una media hora hasta que noté que habíamos llegado a una playa casi privada, con una extensión de arena dorada y el mar azul turquesa extendiéndose hasta el horizonte. El sonido de las olas rompiendo era el único ruido que interrumpía la paz del lugar.
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Amor Prohibido (MYA)
FanfictionSara y Jazmín son dos mejores amigas que pondrán su amistad a prueba cuando conozcan a sus amores platónicos: los guapos y talentosos MYA, conformados por Maxi Espíndola y Agustín Bernasconi. ¿Podrán pasar la prueba y seguir siendo las mejores amiga...
