Narra Jazmín.
Cuando bajamos del carro, subimos rápidamente a nuestra habitación. Y no sé por qué, pero por alguna razón sentía que había traicionado a Sara de alguna manera. Algo se había movido dentro de mí, algo que no lograba nombrar.
No sé qué me había pasado en ese momento, pero Maxi y yo nos quedamos mirándonos fijamente, y no podía quitarle los ojos de encima, aunque lo intentara con todas mis fuerzas. Podría ser que... no, no, no, no, en qué estaba pensando. No puedo enamorarme de él; además, se supone que me gusta otra persona. Y él es el crush de mi mejor amiga. ¿En qué estás pensando, Jazmín?, me regañé mentalmente, apretando las manos contra los muslos. Creo que estaba tan distraída que no me di cuenta de que las chicas me estaban hablando.
-Tierra llamando a Jazmín -dijo Nicole, haciendo chasquear sus dedos frente a mi cara para sacarme del trance en el que estaba.
-Ah... ¿qué me decían?
-Le estábamos contando a mi tía cómo nos fue. ¿En qué planeta estás? -preguntó Sara, arqueando una ceja con curiosidad.
-Yooo, ya saben cómo soy, soy demasiado distraída. Y... ¿saben qué? Fue un largo día y tengo sueño. ¿Ustedes no? Me voy a dormir -dije, sin esperar una respuesta.
Me dirigí directamente a mi cama, dejando caer mi bolso al suelo. En cuestión de minutos, el cansancio físico y mental me venció, y caí profundamente dormida.
Pero de repente, me desperté de golpe, con la respiración entrecortada y el corazón acelerado, como si hubiera estado corriendo en la oscuridad. La habitación estaba en silencio, solo iluminada por la tenue luz de la luna que se filtraba entre las cortinas. Tomé mi botella de agua del velador y bebí un sorbo largo, esperando que el líquido fresco me calmara un poco. Luego alcé mi teléfono para ver la hora: las 3:47 a.m. Me quedé mirando la foto que tenía de fondo de pantalla -una de nosotras tres sonriendo en el concierto- por unos segundos, mientras trataba de ordenar mis pensamientos.
¿Qué clase de sueño acababa de tener?
Intenté reconstruirlo en mi mente. Estaba en un parque, uno de esos con árboles altos y senderos de tierra. Llevaba un vestido ligero, de esos que ondean con el viento, y por la forma en que iba arreglada, parecía tener una cita con alguien. Después, vi cómo un auto se estacionaba enfrente de mí. Al parecer, sabía perfectamente quién era, porque apenas se detuvo, salí corriendo para abrazar a esa persona.
-Estás muy linda -dijo el chico mientras me envolvía en un abrazo cálido.
-Tú también te ves muy guapo -respondí, mirándlo fijamente mientras me perdía en esos ojos color café, profundos y familiares.
-¿Estás lista para nuestra cita? -contestó tomándome de la mano con suavidad, sus dedos entrelazándose con los míos.
-Claro que sí. ¿Y a dónde iremos?
-Vení conmigo y lo vas a averiguar -dijo mientras comenzábamos a caminar por el sendero del parque. Pero de un segundo para otro, me soltó la mano y salió corriendo, con una sonrisa pícara, como invitándome a seguirlo.
Así que lo hice. Corrí entre risas, sintiendo la brisa en el rostro, pero como suele pasar en los sueños, lo perdí de vista entre los árboles. Hasta que, de repente, apareció un escenario de la nada, iluminado con luces cálidas, y allí estaba él. Tenía su guitarra en las manos y, por lo que parecía, me iba a dedicar una canción.
-Agus, ¿qué es todo esto? -pregunté con una sonrisa de oreja a oreja, sintiendo cómo las lágrimas amenazaban con asomarse.
-Mira, Jazmín -comenzó a decir, su voz suave pero clara-, sé que vos y yo no nos conocemos hace mucho, pero en este poco tiempo me he dado cuenta de que sos muy importante para mí. Tanto así, que he tratado de buscar las palabras para expresar lo que me pasa cada vez que te veo, y creo que la mejor forma para decirte lo que siento es esta.
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Amor Prohibido (MYA)
FanfictionSara y Jazmín son dos mejores amigas que pondrán su amistad a prueba cuando conozcan a sus amores platónicos: los guapos y talentosos MYA, conformados por Maxi Espíndola y Agustín Bernasconi. ¿Podrán pasar la prueba y seguir siendo las mejores amiga...
