Narra Agus
Después de unos segundos que parecieron eternos —segundos en los que solo se escuchó el zumbido lejano del estadio vaciándose—, una de las chicas finalmente contestó mi pregunta.
—Nos encantaría —dijo Sara, y su voz tenía ese tono suave y soñador que confirmaba que todavía no salía del asombro.
Jazmín, sin poder contenerse, saltó inmediatamente después, cortando cualquier posible duda.
—¡Cuenten con eso! ¡Nos vemos mañana! —afirmó, como si el asunto ya estuviera sellado con un apretón de manos invisible.
Me reí, disfrutando de su energía desbordada. Pero había un pequeño detalle logístico.
—Claro —dije, intentando ser pragmático—, tampoco es que conocemos Buenos Aires como la palma de nuestra mano, pero… entre los dos algo podremos armar.
Maxi, a mi lado, levantó una ceja, pero se mantuvo en silencio, observando la escena con una media sonrisa.
—¿Y qué onda, chicas? ¿En qué hotel se están hospedando? —pregunté, con genuina curiosidad. Conocía más o menos los hoteles de la zona donde solían alojarse los fans que venían de gira, podía intuir cuál era.
Las tres intercambiaron una mirada rápida, casi cómica en su sincronía. Fue Nicole quien respondió, encogiendo los hombros con una sonrisa de disculpa.
—Pues… nos gustaría responderte esa pregunta. Pero como no conocemos la ciudad, y digamos que… nos cuesta un poco recordar los nombres de todo. En especial el del hotel.
Maxi no pudo contenerse. Cruzó los brazos y lanzó un comentario con su tono seco y un punto sarcástico que solo él dominaba.
—Bueno, creo que nos tocará contratar a un genio. Porque, por si no lo sabían, nenas, todavía no somos adivinos.
—Tranquilo —dije, poniendo una mano en su hombro en un gesto conciliador—. Quédate tranqui, ya lo resolveremos. Algo se nos ocurrirá.
Fue entonces cuando Jazmín, la de pelo negro y ojos brillantes, dio un paso al frente, alzando un dedo índice como si tuviera una revelación.
—Creo que yo tengo la solución para todo este proble—
Pero antes de que pudiera terminar la frase, un grito resonó desde el otro extremo del pasillo, claro y adulto, cortando el aire.
—¡NIÑAAAAAS! ¿Dónde están?
Era una voz de mujer, ligeramente exasperada. Algún familiar suyo, supuse, viniendo a buscarlas.
Las chicas se sobresaltaron como un mismo organismo. Sara fue la primera en reaccionar.
—Perdón, pero ya tenemos que irnos —dijo, con genuino pesar en la voz—. Fue un placer conocerlos.
—Nos vemos, chicos —añadió Nicole, ya dando media vuelta.
—¡Los voy a extrañar! —declaró Jazmín, con un tono tan dramáticamente triste que parecía que nos separábamos por años, no por horas.
No pude evitar reírme de nuevo, una risa fácil y sincera.
—Jajaja, okay, tranquilaaas. Nos vemos mañana, ¿como a las nueve les parece bien? —pregunté, mientras ellas comenzaban a retroceder, arrastradas por la urgencia de la llamada.
—¡Está bien! —respondieron las tres al unísono, y luego se dieron la vuelta y salieron casi corriendo por el pasillo, sus risas y susurros apresurados desvaneciéndose en la distancia.
Me quedé mirando el lugar donde habían estado, con una sonrisa tonta que no podía borrar de mi cara. Esto prometía.
Narra Maxi
Al despedirnos de las minas, Agus y yo nos miramos, y solo entonces nos percatamos de lo tarde que era. El bullicio del backstage había cedido por completo, dejando solo el silencio cansado de un lugar que ha dado todo. Decidimos ir a buscar a los pibes para irnos todos juntos hacia el departamento.
El trayecto en auto fue corto, pero suficiente para que Agus me soltara, con lujo de detalles, toda la escena previa a mi llegada: el choque, el abrazo asfixiante de Jazmín, la lista de datos personales que ella conocía… Cuando llegamos al departamento y cerramos la puerta, todavía no podía dejar de reírme, la imagen de Agus paralizado por el abrazo de una fanática repitiéndose en mi cabeza.
—Podés cortarla con la risita, che —protestó Agus, arrojando su gorra sobre el sofá—. No es gracioso.
—¿Cómo que no? ¡Claro que lo es! —insistí, soltando otra carcajada mientras abría la heladera en busca de algo fresco—. Es más, vos sos la única persona que no le encuentra lo divertido.
—Sos la única persona que lo sabe —replicó él, señalándome con el dedo, pero una sonrisa empezaba a asomar en sus labios, traicionando su fingido enojo.
—Bueno, pero ya quiero ver la cara de Esteban cuando le cuente que unas chicas casi te secuestran en el backstage —dije, sirviendo dos vasos de agua.
—¡Que ni se te ocurra, Maxi Espíndola! —amenazó, aunque sin convicción—. Y para tu información, ya lo tenía todo controlado.
—¡Claro! Porque llegué yo. Si no, ¿quién sabe dónde estarías ahora? Quizás en un altillo, obligado a revelar el día exacto en que diste tu primer beso una y otra vez.
Agus rodó los ojos, pero finalmente se rio, derrotado.
—Que no iban a secuestrarme, Maxi. Solo se… emocionaron un poco.
—"Un poco" —repetí, entre comillas imaginarias con los dedos—. Okay, si vos lo decís. Igual, ¿qué fue todo eso de "hey, chicas, si quieren podemos darles un recorrido"? —pregunté, imitando su tono de voz. Me acerqué y me dejé caer en el sillón frente a él, con una ceja arqueada—. La pregunta acá sería: ¿qué tipo de recorrido?
Él me miró, fingiendo inocencia. Demasiado.
—Creo que no te entiendo.
—Simple —dije, inclinándome hacia adelante, apoyando los codos en las rodillas—. Estamos hablando de un recorrido por la ciudad… ¿o de algo más?
La pregunta flotó en el aire entre nosotros. Agus sostuvo mi mirada por un segundo, su expresión juguetona pero sincera.
—Por la ciudad, Maxi. Solo por la ciudad —respondió, pero había un brillo en sus ojos, una chispa de esa curiosidad aventurera que siempre lo lleva a meterse en situaciones inesperadas—. ¿O acaso vos tenés una idea mejor?
Sonreí, tomando un sorbo de agua. La noche había terminado con un concierto épico, pero algo me decía que el verdadero espectáculo apenas estaba por comenzar.
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Amor Prohibido (MYA)
FanfictionSara y Jazmín son dos mejores amigas que pondrán su amistad a prueba cuando conozcan a sus amores platónicos: los guapos y talentosos MYA, conformados por Maxi Espíndola y Agustín Bernasconi. ¿Podrán pasar la prueba y seguir siendo las mejores amiga...
