Capitulo 37

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Narra Maxi.

Por fin el avión había aterrizado. Acabábamos de llegar y, por más que tardamos un poco más de lo esperado porque tuvimos que hacer escala, lo importante era que ya estábamos ahí. Sorprendentemente, no habían fans en el aeropuerto esperándonos, cosa que agradecí internamente, no por ser antipático, sino porque estábamos un poco cortos de tiempo y no podríamos darles la atención que ellas se merecen. Y lo digo porque sé perfectamente que si no fuera por ellas, no fuéramos quiénes somos ahora y no estuviéramos ahí, en búsqueda de las chicas que amamos.

En cuanto subimos al taxi, le escribí a Nicole para avisarle que ya habíamos llegado, pero como no obtenía respuesta, decidí que lo mejor sería ir a dejar nuestras cosas en un hotel y luego esperar a que ella nos contestara. Y así lo hicimos.

Llegamos a un hotel cercano y muy bonito, ordenamos todo, nos bañamos y nos fuimos a recorrer la ciudad un rato. La luz del atardecer bañaba las calles, pintando los edificios de un tono dorado.

"Muy lindo este lugar, ¿no?"

"Sí, es hermoso" dije pensativo, observando cómo las familias y los turistas llenaban las plazas.

"¿En qué tanto pensás, Maxi?" me preguntó Agus.

"En qué… espero que las chicas nos perdonen. Sería lindo recorrer las calles de esta hermosa ciudad con ellas como guías de turistas" comenté, melancólico.

"Tranqui, yo espero lo mismo. Y lo harán, creo."

"En fin… ¿Sabés si Nicole te escribió? Porque revisé mi celular hace un rato y no tenía ningún mensaje ni llamada."

"Déjame ver" comentó mientras sacaba su celular. "Sí, me acaba de escribir. Dice que la fiesta será en la noche y que igual nos pasa la dirección para no llegar tarde."

"¿Y a qué hora es la fiesta?"

"A las nueve."

"¿Y son las…?"

"¡Seis y media! ¡Vamos a llegar tarde!"

"¡Corre, corre, corre!" grité, solo que nos detuvimos un momento ya que estábamos un poco desorientados.

"Eeeeeh, ¿el hotel quedaba para allá o para ese lado?"

"¿No me digás que cuando salimos no tenías el GPS activado?" dije con frustración.

"Buenoooooo… digamos que…"

"Ay, dame acá, Agus" exclamé, arrebatándole el teléfono de la mano.

"¡Hey, eso es mío!"

"Sí, lo sé, pero el mío se está quedando sin batería y necesito ver en qué parte estamos para poder regresar. ¿O no querés volver a ver a las chicas? Porque yo sí" dije, y él solo asintió. Eso nos pasaba por estar recorriendo la ciudad durante toda la tarde y comer todo lo que veíamos, pero no nos culpen, la comida de ahí era muy buena.

Cuando encontramos el camino de regreso al hotel, nos cambiamos y nos arreglamos para la ocasión. Agus se puso una remera verde con un pantalón negro y una campera del mismo color que el jean, y unas zapatillas blancas con negro. Mientras que yo tenía una remera azul, con una campera del mismo color que el jean blanco, y unas zapatillas de color negro con blanco. Y sí, somos muy básicos a la hora de vestir.

Cuando por fin estuvimos listos, rentamos un auto y nos fuimos a la graduación, solo que al parecer, ese día la suerte no estaba de nuestro lado.

"Podés callar a esa cosa? Me estresa."

"A mí también, pero sin esta cosa, como le decís vos, no llegamos a la graduación."

"Puede ser, pero lo único que logra este estúpido GPS es confundirnos más."

Amor Prohibido (MYA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora