capítulo 29

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Narra Agus.

Estaba en el sofá de la sala viendo televisión para ver si podía dejar de pensar en lo que Jazmín me había contado, cosa que me costaba, ya que no podía alejarme de esa muñeca de ojos verdes que me traía loco, y obviamente seguía pensando en qué era lo que había hecho para que ella se molestara conmigo.

Estuve a punto de llamarla, pero me contuve, porque si en realidad estaba enojada, debía darle su espacio si no quería que me dejara de hablar.

Dirán que soy un completo dramático, pero realmente lo último que quería era estar peleado con ella. Estaba por quedarme dormido cuando mi teléfono empezó a sonar. Por un momento pensé que se trataba de Maxi, que me diría que había dejado las llaves y que por favor le abriera, pero al ver la pantalla, me emocioné más de lo que debería. Así que, sin pensarlo dos veces, respondí la llamada.

"Hola" dije, un tanto adormilado.

"Hola, Agus, ¿te desperté?"

"Pues sí, pero tranquila. ¿Cómo estás?"

"Eeeeh, todo bien" comentó la chica, no muy convencida.

"¿Estás segura?"

"Bueno, me atrapaste. La verdad es que hay algo que he querido comentarte hace unos días, pero no sé cómo."

"Dale, Sari, decime. No creo que sea tan complicado."

"¡No! Lo que tengo para decirte tiene que ser en persona. ¿Podemos vernos en el parque que queda cerca de la plaza?"

"¿Ahora?"

"Sí, porque si no te lo digo en este momento, no te lo contaré nunca."

"Está bien, nos vemos en media hora" afirmé, cortando la llamada, para después ir a arreglarme y dirigirme al parque.

Al llegar, me la encontré sentada en una de las bancas, y sin dudarlo me acerqué hacia ella.

"¿Qué onda, Sara?" dije con una sonrisa mientras me sentaba junto a la chica.

"Holis" contestó, correspondiéndome la sonrisa.

"¿Y llevas mucho tiempo esperando?"

"No, tranquilo, acabo de llegar."

"Entonces, ¿qué ocurre? ¿Qué es lo que me tenés que decir que era tan urgente?" dije, tratando de sonar desinteresado, cuando la verdad era que me moría de intriga por saber qué era lo que tenía para contarme.

"Bueno, Agus, yo..."

"Sabés, me sorprendió que quisieras hablar conmigo después de que, por alguna extraña razón, me enteré de que estabas enojada."

"¿Qué? ¿De dónde sacaste esa idea?"

"Jazmín me lo contó."

"¿Que ella qué?"

"Sí, me dijo que estabas llorando y que estaba completamente segura de que era por mi culpa."

"¿Qué? No. ¿Y por qué estaría peleada contigo, si tú eres un amor?"

"Sí, creo que fui un tonto al pensar eso, pero realmente me preocupé. Aunque sigo pensando que algo te pasa."

"¿Por qué piensas eso?"

"Porque te conozco, y algo me dice que la razón por la que estás triste tiene que ver con Jazmín. ¿Acaso te peleaste con ella?"

"No, claro que no" me aseguró, aunque en el fondo sabía que me estaba mintiendo.

"Mira, Sara, no tenés que contarme si no querés, pero lo que sí te digo es que tenés que hablar con alguien sobre lo que sentís, porque no podés seguir ocultando lo que te pasa toda la vida, aparte de que no es sano."

Amor Prohibido (MYA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora