Narra Tini.
Había quedado en ir con los MYA a primera hora al estudio para grabar las voces para nuestro nuevo tema musical; por lo tanto me levanté temprano y me fui para llegar a la hora que habíamos indicado.
Justo cuando estaba terminando de mandar un mensaje, vi cómo Maxi entraba rápidamente con varias bolsas de comida y sin pensarlo dos veces me fui prácticamente corriendo para abrazarlo.
—Buen día, buen día, buen día —dijo con su típico saludo y una gran sonrisa.
—¡Aaah, te quiero, te quiero, te quiero! —dije mientras lo abrazaba.
—Hey, ¿a qué se debe esa felicidad tan repentina? —preguntó el chico que tenía frente a mí, entre que colocaba las bolsas sobre la mesa.
—Es muy simple, Gordi; estoy feliz porque trajiste el desayuno. Y por cierto, ahora que te veo, ¿dónde está Agus? Que no lo veo por acá.
—¿Sabes que yo me pregunto lo mismo? No lo sé; no lo vi en todo el día. Y en la noche, cuando llegó, no sé a qué hora fue; solo sé que cuando le abrí la puerta, ya era muy tarde y como tenía mucho sueño, me fui a dormir sin ver la hora. Y en la mañana cuando desperté, ya no estaba. Y la verdad es que me preocupa.
—¿Y trataste de llamarlo?
—Sí, muchas veces; pero tiene el celular apagado.
—¿Y ahora qué hacemos?
—No lo sé, Tinita. Creo que no nos va a quedar de otra que contarle a Esteban que no sabemos dónde está Agus.
—No hace falta; ya estoy acá —contestó una tercera voz tomándonos por sorpresa. Cuando nos giramos para ver de quién se trataba, era nada más y nada menos que Agustín; andaba todo vestido de negro y con una cara de pocos amigos.
Y justo cuando me acerqué para abrazarlo, el chico solo se limitó a mirarme y me dijo:
—Lo siento, chiquita; pero hoy no estoy de humor para abrazos. ¿Y vamos a grabar?
—No, no vamos a grabar nada hasta que nos digas qué es lo que te pasa. ¿Por qué te desapareciste de esa manera? Y ahora que te veo, ¿qué onda con los anteojos de sol? Dale, che, somos tus amigos y podés contarnos lo que sea, no te vamos a juzgar, te lo prometo. Ahora contanos, ¿qué pasa? ¿Y dónde estabas? —preguntó Maxi, a lo que Agus trató de evadir la pregunta con otra pregunta.
—¿Y ya hablaron con Esteban?
—No, no hemos hablado con nadie. Y ahora responde la pregunta que te hizo Maxi: ¿dónde estabas?
—Pensando.
—¿Y pensando en qué? —pregunté.
—Naaa, no es nada importante.
—Está bien; pero todavía no me convence eso de que estás usando anteojos para un cambio de imagen. Es más, dame acá —respondió el chico mientras trataba de quitarle los anteojos a nuestro amigo. Y después de estar forcejeando por unos segundos, se los logró sacar, y cuando lo hizo, nosotros quedamos en shock.
—¿Qué te pasó en el ojo? —gritamos al mismo tiempo.
—No fue nada grave; solo fue un pequeño golpe.
—¿Y a eso le llamas un pequeño golpe? Agus, tenés todo el ojo hinchado —dije mirándolo con preocupación.
—Sí, lo sé; traté de aplicarme hielo para ver si bajaba la hinchazón, pero el doctor me dijo que voy a tener que estar con un parche como por una semana.
—Entonces qué, ¿ahora le vas a hacer competencia a los piratas? —respondió Maxi dejando ver esos hoyuelos tan encantadores que tenía.
—¿Podés dejar de burlarte? Esto es serio. Ahora contanos, Agus, ¿cómo pasó?
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Amor Prohibido (MYA)
FanfictionSara y Jazmín son dos mejores amigas que pondrán su amistad a prueba cuando conozcan a sus amores platónicos: los guapos y talentosos MYA, conformados por Maxi Espíndola y Agustín Bernasconi. ¿Podrán pasar la prueba y seguir siendo las mejores amiga...
