CAPITULO 27

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Narra Jazmín.

En cuanto Sara se fue, me vinieron un millón de preguntas a la mente: ¿a dónde fue? ¿Con quién? ¿Y por qué no me dijo nada? Estaba tan sumida en mis pensamientos que no me percaté de que Nicole estaba ahí, y al parecer me estaba preguntando algo. Como no le presté ni la más mínima atención, la chica optó por lanzarme una botella de agua que tenía en la mano.

"¡Auush! ¿Qué te pasa? ¿Te volviste loca? Casi que me dejas inconsciente."

"Ay, ya, deja el drama. Y bueno, eso te ganas por estar tan distraída. Y por cierto, ¿tú estás bien?"

"Sí, ¿por qué no lo estaría?"

"¡Mm! No lo sé, tal vez porque estás metiendo los platos en el refrigerador."

"Uyy, no me había dado cuenta. ¿Y qué me decías?"

"Tú tranquila, no era nada grave. Solo te estaba llamando para pedirte un favor, pero ahora que te veo tan distraída, creo que necesitas una charla con una de tus mejores amigas."

"Bueno, sí. Pasa que no entiendo por qué Sara se ha estado comportando tan raro conmigo últimamente. ¿Tú, por casualidad, sabes algo?"

"No, no sé nada. Y si lo supiera, creo que no es a mí a quien le deberías preguntar eso. Espera, ¿eso quiere decir que sí sabes algo? O no, no me digas, creo que ya sé cómo hacer para saber en dónde está."

"¿Y ahora de qué estás hablando, loca?"

"Tú tranquila. Ah, y por cierto, gracias por nada. Qué gran amiga que tengo."

"Podrías, por favor, dejar el sarcasmo para otro día, y responderme la pregunta: ¿qué piensas hacer?" preguntó la chica, mirándome con curiosidad y con un poco de miedo de lo que pudiera llegar a hacer.

"Ya relájate, solo voy a llamar a unas cuantas personas, es todo" le aseguré con un tono calmado, quizás más calmado de lo que pretendía.

"Okey, ya me estás asustando" dijo mientras se alejaba de mí y se sentaba en el sofá.

"Hey, lo dices como si fuera a asesinar a alguien" respondí indignada, mientras que ella solo se limitaba a mirarme. "Ya relájate. Además, conociéndola como la conozco, sé que seguramente está con alguno de ellos en este momento" dije con toda la seguridad del mundo.

"No necesariamente. Puede ser que se fue a caminar y se le apagó el celular, o simplemente quiere estar sola."

"Por favor, Nicole. ¿En serio piensas que de verdad me voy a creer ese cuento de que se le acabó la batería? No lo creo, y te lo probaré" le afirmé mientras sacaba mi teléfono para marcarle a la persona que sabía perfectamente que me respondería a cualquier pregunta que yo le hiciera.

No tuve que esperar mucho, porque al tercer tono se escuchó la voz del otro lado de la línea.

"Hola, Maxi, ¿cómo estás?" dije con alegría.

"Hola, bonita, bien. Y vos, ¿cómo estás? Y contame, ¿para qué me llamas? ¿Qué necesitas?"

"Oye, me ofendes. ¿Que acaso una amiga no puede llamar a su amigo?"

"Bueno, sí, nena, pero como vos casi nunca me llamás, pensé que era para algo importante."

"Bueno, en realidad, sí. Solo por curiosidad, ¿Agustín está contigo?"

"No, ¿por qué?"

"Por nada, solo pregunto. Y, por casualidad, ¿no te dijo a dónde fue?"

"Solo sé que salió, y no, no me dijo a dónde iría. Y ahora pregunto: ¿por qué tantas preguntas? ¿Qué me estás ocultando, Jazmín?" preguntó con curiosidad, a lo que yo le respondí evadiendo completamente la pregunta.

Amor Prohibido (MYA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora