En el cine, estábamos muy bien, la película estaba entretenida, Carlos me acariciaba el brazo y de vez en cuando me daba besos en la mano. De repente empezó a vibrarle el móvil, lo miró y vio que era Martina.
-Luego le llamo, no puedo cogerlo en el cine-. Susurraba mientras le colgaba el teléfono.
Asentí con la cabeza.
A los segundos recibió un WhatsApp de Martina.
-Llámame cuando puedas, tenemos que hablar-.
Lo leyó y le respondió que vale, continuamos viendo la película, se me acercó a la cara y me dio un beso en la mejilla.
Cuando acabó la película salimos de la sala y fuimos hacia el coche, íbamos a ir a cenar al italiano.
-Espera cariño, voy a llamar a Martina-. Dijo Carlos sacando el móvil.
Se lo puso en la oreja y empezó a hablar.
-Dime tú, que me has llamado...si, estaba en el cine...si, te lo ha dicho Nuria, ¿no?... claro, estoy con Miriam..., ¿Que? Pero si es mi hermana, Martina... si tranquila, el domingo hablaremos... a ver Martina, te dije que era precipitado comprarte el traje de novia... ya pero no era buen momento... vale Martina, déjalo... hablamos mañana... si, estaré en casa cuando vuelvas el domingo... deja de faltar el respeto a la gente, por favor, no eres más que nadie... si, vale, hasta mañana-.
Cuando Carlos colgó el teléfono, entró al coche y se frotó la cara, estaba un poco asqueado de la situación.
-¿Qué ha pasado?-. Pregunté.
-Esta chica no va a cambiar nunca, no sé aún que me hizo fijarme en ella, porque es una engreida, desde que se metió a modelo no ha parado de creerse superior, mira por encima del hombro a la gente y se mete con las personas que no tienen trabajo, muchas veces se lo digo, que deje de faltar al respeto-. Dijo Carlos.
-Bueno, a mí me atacasteis los dos el primer día que nos conocimos-. Le dije.
-Si, no quería que Martina notara que me gustaste desde el momento en el que entré al salón-. Me dijo cogiéndome de la mano.
-¿Enserio?-. Dije sorprendida.
Asintió con la cabeza y me dio un beso en la mano.
-Pero te he querido desde que te vi borracha-. Dijo riéndose.
-¡Calla!-. Dije dándole una manotada en el brazo riéndome.
-Vamos a cenar-. Dijo Carlos sonriendo.
Arrancó el coche y nos fuimos directos al italiano, estaba un poco a las afueras de Madrid, pero parecía un local muy bueno, de categoría. Al entrar había un salón grande, las luces eran tenues y habían velas en las mesas, el olor era fresco y parecía que estabas en la mismísima Italia.
Cuando llegamos, el camarero nos llevó hasta nuestra mesa, Carlos había reservado previamente.
-Este local es precioso-. Le dije sentándome en la silla.
-Si ¿Verdad? Sabía que te gustaría-.
Comenzamos a cenar y estaba todo buenísimo.
-Al principio, venía con Martina aquí, pero al final dejé de venir, tuvimos bastantes líos por su culpa, una vez discutió con una pareja de ancianos, el hombre mayor estaba sentado un poco alejado de la mesa y ella le preguntó de mala gana si se podía quitar para poder pasar, el anciano estaba un poco sordo y no se enteró y Martina le empezó a gritar y a insultar cosas horribles, tuve que cogerla y sacarla de ahí, ya no volvimos a venir a este local-. Dijo un poco avergonzado de la situación.
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Te odio hermanito
RomanceMiriam era una chica de 25 años, vivía en Madrid con su madre, una mujer viuda desde hace 8 años. Miriam tenía trabajo, era azafata del teatro Lope de Vega desde hace 5 años, aún no quería independizarse de su casa, tenía novio, Marcos, se querían m...
