¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
AFRAID
Siento que a sido una eternidad pero finalmete han pasado los 30 segundos en medio de gritos, súplicas y llanto de Larroux, por más tiempo, por una pista, por misericordia, pero todo ese ruido es detenido abruptamente, no se exactamente como, pero la desesperación había sido reemplazada por un silencio inquietante.
- Traiganla - la voz autoritaria de Taylor hace que finalmente los guardias se muevan arrastrandome hacia el interior de la sala.
Cuando pensé quiero irme me refería a ir a casa con Katherine y Axel no a irme de este mundo, pero nuevamente el destino juega en mi contra y me pone una prueba de la que no se si saldré con vida.
Para mi sorpresa, dentro no hay nisiquiera un rastro existente de que Larroux estuviera ahí, lo único que me lo puede confirmar es el nauseabundo olor metalico de su sangre.
El inconfundible sonido de las pesadas puertas cerrándose tras de mi, hace que comience a desesperarme tambien, miró en todas las direcciones buscando una posible forma de escapar pero estoy rodeada.
Victor me observa con consternado, abre la boca e inmediatamente la cierra, reprimiendo lo que parecía un grito de sorpresa a medio camino.
Abismor a vuelto a tomar asiento, mientras se quita el par de guantes que tenia, no pasa desapercibido para mi que estan manchados con un vivido liquido rojo.
Se limita a mantener su expresion inescrutable, mirandome de arriba hacia abajo, como si estuviera buscando algo importante que yo ignoro por completo, sus ojos se detienen a la altura de mi clavícula.
- Es algo peligroso lo que lleva puesto, Meghan ¿Acaso es suicida? - el tono contrariado de Abismor llama mi atencion
No entiendo de que habla, de hecho no entiendo nada, lo unico que esta claro es que no me esperaba en este lugar, trato de articular palabra, pero parece que mi garganta se a cerrado, su gran porte me intimida demasiado y más ahora que e visto su verdadera naturaleza.
- Tiene 3 minutos para defenderse - dice uno de los guardias zarandeandome para sacarme de mi ensimismamiento.
Han pasado tantas cosas malas desde que llegue aqui que hasta roza lo cómico, mi vida se había convertido en una comedia que no me daba risa, mi suerte era un chiste, salía de una situación complicada para entrar a otra peor.
Dios, revisa el listado otra vez y comprende que no soy uno de tus guerreros más fuertes...
- ¿Y bien? ¿No empezara a rogar por su vida? - expresa con tono aburrido mientras el sonido del tamborileo de sus dedos sobre el escritorio llena la oficina.
- Quería hablar contigo - respondo en un tembloroso hilo de voz.
Enarca una ceja con incredulidad mientras toma otro cigarrillo y lo enciende, mi corazón parece estar a punto de estallar, siento los temblores en mi cuerpo al recordar como apago el cigarrillo anterior en el ojo de Larroux.