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Izuku veía dormir al peliceleste y a la peliblanca, el alfa tenía una de sus manos en la cintura del omega para atraerlo hacia el y por inercia a la pequeña ya que estaba en medio de ambos.

Llevaba un rato despierto luego de tener una pesadilla, cada vez eran menos pero aun así lograban quitarle el sueño, con cuidado de no despertar a tomura y a eri, se levantó de cama para salir de la habitación, había algo en su mente que le preocupaba y ese algo era shoto, la alfa le hizo el comentario que lo habia notado un poco triste.

Antes de salir tomo la caja que llevaba días guardada por los acontecimientos que habían sucedido, camino por el pasillo hasta el cuarto del de cabello bicolor, toco la puerta esperando que estuviera despierto, por suerte abrió unos segundos después dejándolo entrar, cerrando la puerta una vez que estuvo dentro.

- te ves cansado - comento shoto sentándose en su cama haciendo una seña para que izuku se sentara

- lo estoy – sonrió débilmente - no puedo dormir por mucho tiempo, mis sueños me atormentan - se sentó dejando la caja a un lado - así que para no despertar a tomu y eri salí de la habitación, ¿estabas dormido?

- no, pensaba un par de cosas - no le dio importancia - ¿cómo te sientes?

- no tengo como describir lo que siento - rio con tristeza - siento un vacío - vio sus propias manos - tan grande que temo caer en el - cerro las manos formando puños - es sofocante

- no puedo imaginarlo - susurro con impotencia

- es mejor no imaginarlo - tomo mano de shoto - no quiero entristecerte - lo soltó tomando la caja - mira lo tenía listo hace días pero por todo lo que sucedió no lo mencione

- ¿qué es? - tomo la caja

- es lo que ayudara a dabi para no hacerse daño - sonrió

- no me lo creo - abrió la caja viendo la gabardina negra - esto es fantástico

- tienes que usar tu quirk en ella, no se congelara pero si guardara el frio el cual se acciona al momento que dabi use su quirk ayudándolo a regular su temperatura evitando más quemaduras - continúo explicándole - debajo de la gabardina hay unos guantes que tienen descubiertos los dedos, estos ayudarán a concentrar sus llamas y aumentar su eficacia

- eres impresionante - dejo las cosas aún lado y le dio un abrazo

- no lo soy - lo abrazo de vuelta - cuando se la des estoy seguro de que se pondrá feliz

- no creo - susurro mientras se separaba

- ¿están peleados? - se preocupo

- no - mordió su labio - no importa

- ¿qué pasa? - insistió - eri me mencionó que te vio un poco triste, cuéntame

- he comenzado a emitir feromonas - evito ver al peliverde - solo falta que pueda sentir a mi omega

- eso es fantástico - dijo con emoción pero decayó su tono al notar la actitud del omega - ¿te incomoda? ¿te preocupa que no le gusten?

- no es eso - se levantó de la cama abrazándose a sí mismo - toya ya ni siquiera me habla - su respiración comenzó a acelerarse - cuando lo busco no me habré la puerta y el no viene a buscarme

- shoto necesitas respirar con calma - se levantó intentando calmarlo

- ¿porque sigue alejándose de mí? - se exaspero - no lo comprendo, me tiene aquí, vivo, sin correr ningún riesgo y aun así no se acerca a mi - miro a izuku con ojos llorosos - ¿porque cree que alejándome voy a estar mejor? ¿Porque no se da cuenta que me lastima? - se desesperó - ya no sé qué hacer, estoy cansado de esto

AnankéDonde viven las historias. Descúbrelo ahora