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Izuku miraba a su mamá esperando a que le dijera algo, acababa de contarle todo lo que había sucedido desde que tuvo esa primera conversación con all might, también lo sucedido en sus años escolares pasados. Nervioso miro a tomura el cual estaba a su lado por petición del omega, haber escuchado toda la historia solo había avivado su enojo.

La beta por su parte estaba con la mirada hacia el piso sintiéndose muy mal de no haber hecho mucho más por proteger a su hijo.

- dios mío - sollozo inko - perdóname bebé

- no tienes por qué pedirme perdón mami - la abrazo al instante

- fui mala madre - lo abrazo con fuerza - debí notar las cosas, debí protegerte, ese es mi trabajo como madre

- no eres mala madre, yo decidí ocultarlo, tú siempre me cuidas y me apoyas, para mí eso lo es todo - susurro - hay algo más que necesito decirte - Inko asintió tomando distancia para poder ver bien a su hijo

Izuku comenzó a decirle lo que deseaba hacer, todo iba relativamente bien en momentos volteaba a ver al alfa el cual agachaba la cabeza sintiéndose culpable, cuando el peliverde mencionó su muerte inko negó horrorizada.

- ¿morir? ¿De qué hablas? - lo cuestiono

- si muero ellos no sospecharan de mí y no te molestaran, sé que suena drástico pero no quiero que sepan que soy yo hasta el momento indicado - explico

- esto es demasiado izuku - negó - entiendo que pensaste mucho en esto pero me cuesta entenderlo, que va a pasar con la escuela

- seguiré estudiando por mi cuenta - prometió

- ¿realmente quieres hacer esto? - pregunto seria, a lo que izuku asintió al instante. Suspiro pensando en los deseos del omega, negarse era algo que como adulto debía hacer, eso era lo correcto pero después de escuchar todo lo que le habían hecho a su hijo las personas que dictaban lo que estaba bien o no, no pensaba lo mismo. Miro los ojos de su hijo los cuales mostraban decisión - sé que aunque te diga que no, lo harás, supongo que no me queda más que apoyarte

- gracias, mamá- brinco nuevamente a los brazos de inko abrazándola con fuerza

Inko abrazo a su hijo no muy convencida pero no quería ser quien le dijera que no, ella lo apoyaría en cualquier objetivo que tuviera y si eso llegaba a fallar estaría ahí para consolarlo y ayudarlo a levantarse. Mientras abrazaba a izuku la beta miro de reojo al alfa el cual parecía incómodo, pero esa mirada se transformó cuando su hijo se giró a verlo deshaciendo el abrazo.

 El celular de izuku sonó haciendo que el peliverde se fuera hacia su cuarto para contestar dejando a la beta y al alfa a solas.

- no pareces muy contento - se sentó al lado del alfa - pero no quieres que mi hijo lo sepa

- no quiero que piense que no estoy de su lado - agacho la mirada - ¿no está molesta conmigo?

- sé que no fue tu idea, se nota que no te encanta la decisión de mi hijo, ¿puedo saber por qué? - se inclinó un poco para poder ver el rostro del alfa

- por mi culpa le quitaron lo que más quería, no quiero ser el causante de más problemas - tomura comenzó a rascarse las manos – no quiero que izuku me odie

- vas a lastimarte cariño - inko con cuidado detuvo la mano de tomura para que dejara de rascarse, el alfa se sorprendió pero no la alejo - no es tu culpa, mi hijo no lo piensa, ni yo lo hago, oh - alejo su mano - perdón sé que no te gusta el contacto físico

- no se disculpe - negó- no me molesto - inko asintió sonriéndole

- no podemos controlar lo que harán las personas que queremos – dijo seria -si mi hijo se arrepiente será por algo que el mismo eligió y no porque alguien se lo impuso – hablo con calma – así que no te culpes por las decisiones que toman los demás - sugirió - solo cuídalo ¿sí?

AnankéDonde viven las historias. Descúbrelo ahora