Ya habían pasado dos días desde que había "muerto", se estaba quedando en el bar junto a los de la liga, pensó que sería incómodo pero fue todo lo contrario, logro llevarse bien con todos a pesar de ser menor. Si hace unos meses le hubieran dicho que los villanos eran amables y divertidos el pensaria que eso era imposible pero ahora veía que sí, eran mucho mejores que otras personas.
Ciertamente no sabía mucho de lo que pasaba en el exterior ya que aún no podía salir, era por lo que dabi y toga iban a asegurarse de que su mamá estuviera bien, al ser los mejores para espiar sin ser descubiertos era un trabajo sencillo para ellos.
En ese momento estaba en la habitación del alfa, como ya habían dormido juntos con anterioridad no tuvieron problemas en compartir pero la cuestión era que izuku se ponía en extremo nervioso cada que el alfa se acercaba de más o cuando le decía que era bonito, lo cual era inusual porque ellos ya eran así, pero era porque el corazón del omega sentía mucho más que amor de amigos, era un conflicto interno que le estaba costando procesar, pero lo aceptaba, aunque tenía miedo ya que no sabía si el alfa se sentía de la misma manera hacia él. Todos esos sentimientos que tenía por tomura estuvieron en el durante años, en un principio pensó que solo era el recuerdo lo que anhelaba, que era tener un amigo, ese pensar persistió por años, al reencontrarse quiso que ese pensamiento perdurara, su inseguridad y poca autoestima no lo dejaban ver más allá, pero los sentimientos son algo que no se pueden controlar del todo, es por ello que mientras pasaban más tiempo juntos sus emociones comenzaron a salir una a una hasta que no pudo evitar darse cuenta de lo mucho que le gustaba tomura.
Suspiro quitando esos pensamientos de su cabeza, su vista fue hacia la computadora del alfa, estaba buscando los materiales que necesitaba más específicamente revisando los precios, quería hacerle unos guantes especiales a tomura para que se sintiera más cómodo, ya había dibujado la idea en su libreta y ya tenía las medidas la cuales le tomo mientras dormía, lo único que faltaba era el material.
Se sentía extraño de estar solo ya que al alfa no le gustaba salir mucho de su cuarto pero en ese momento estaba en una reunión con sensei. Le daba curiosidad conocer al alfa, él ya sabía quién era, también sabía lo que había hecho, el peliceleste terminó diciéndoselo porque kurogiri le dijo que era lo mejor. Lo que le generaba curiosidad era por qué no hizo nada si ya sabía que tomura y él se estaban viendo de nuevo, le parecía extraño pero por el momento evitaría hablar con él hasta que fuera justo y necesario.
Había un detalle que estaba preocupándolo un poco y era la carta que le había dejado a todoroki, cuando la hizo en lo único que pensaba era en que necesitaba decirle lo que descubrió sobre él aunque también quería que supiera que estaba bien, su preocupación surgió porque sabía que su decisión fue imprudente, no sólo le reveló quien era su destinado sino que también le afirmó que estaba vivo. Suponía que aún no se lo mencionaba a nadie lo cual era un alivio pero si lo hacía sería demasiado peligroso ir a la reunión que el mismo organizo, tenía que avisarle a alguien por si las cosas salían mal, sabía que si se lo decía a tomura lo ayudaría pero no quería involucrarlo en su imprudencia.
- hey niño - escucho la voz de dabi del otro lado de la puerta, izuku se levantó rápido
- hola - saludo mientras abría
- tenemos que hablar, ven - le hizo una seña para que lo acompañará
- podemos hablar aquí- se hizo a un lado para que entrara al cuarto
- no, tu perro guardián se volverá loco si entro y no estoy de humor, vamos mi cuarto -
se giró comenzando a caminar hacia su cuarto, el omega rodó los ojos siguiendo al dabi no sin antes cerrar la puerta del cuarto de tomura. Vio al alfa abrir la puerta, entro dejando la puerta abierta para que pasara, al entrar no sintió ni una esencia, no vio muchas cosas, solo una cama, una mesa de noche, un escritorio con una computadora y papeles.
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Ananké
FanfictionEn un mundo donde la jerarquía de alfas y omegas define el destino de cada individuo, Izuku Midoriya sueña con convertirse en un héroe. Desde pequeño, su vida ha estado marcada por su determinación y coraje, pero también por el vacío dejado por Tomu...
