Lily miraba entristecida desde el asiento del copiloto el paisaje, Lynn por su parte conducía con felicidad de que su hija le acompañase al restaurante, había pasado mucho tiempo desde la última vez que ella había visitado el lugar y quería hacerle pasar un buen rato aprovechando que nadie podía cuidarla ese día.
- Vamos hija, es el restaurante de la familia, te encantaba cuando eras una bebé.
- Si como mucho y gano pancita, va a aparecer el demonio a castigarme. - La mirada de Lily estaba vacía, su voz no tenía energía ni esperanza.
- Je... je... no deberías preocuparte de esas cosas, Junior no puede verte en este momento.
- Lo hace, estoy segura, es mi castigo por existir, un ser hecho de maldad y músculos.
- Deberías... juntarte menos con Lucy, voy a hablar con ella, - Estaciono la van cerca del restaurante, mirando nuevamente a su hija. - Te prometo que hoy la pasarás bien sin consecuencias Lily.
- ¿Seguro?
- Como que tengo 11 hijos.
- Somos 12.
- Vamos dentro cariño. - Lynn decidió ignorarlo.
Con los años y una extensa campaña de publicidad hecha por la familia en sus actividades varias, el restaurante había logrado crecer y por ende el patriarca había contratado más personal para poder seguirle el ritmo al flujo de comensales, algo que le había permitido tener un horario un poco más flexible al no necesitar ser el primero en llegar y el último en irse a diario, tal como lo era ese día donde solo realizaría algo de trabajo administrativo, un poco en la cocina y podría pasar el resto del tiempo con Lily, era un plan sin fisuras, encaminándose ambos dentro del local Lily noto que una mesera estaba colgando un letrero en la entrada.
- ¿Semana italiana?
- Si hija, se que no has venido en mucho tiempo, pero llevo haciendo semanas temáticas desde hace un tiempo, realmente fue idea de Leni pero ha sido muy buena.
- ¿Y que significa que sea italiana?
- Pues que tenemos algunos platillos de tiempo limitado de origen italiano.
La pequeña ahora veía con ojos curioso hacia la cocina.
- Bueno cariño, si quieres puedes ir a hablar con los cocineros para pedirles más detalles, me uniré a ti más tarde, solo recuerda...
- Alejarme de lo filoso, si se ve metálico no tocarlo, respeta lo que digan los mayores y si la comida cae al piso solo tengo 5 segundos.
- Si, espera, no, ¿Qué fue eso último? Bueno, no creo que sea nada grave, diviértete cariño.
La pequeña se encamino hasta la cocina donde se encontraban algunas personas moviendo cajas con vegetales o preparando cosas para el día, siendo el que más le llamo la atención una persona que se encontraba preparando una masa para pizza.
- ¿Va a hacer pizza tan temprano señor?
- ¿Una niña?
- ¿Quiere comer pizza antes de que llegue gente?
- Ho, ho, tú me entiendes, aunque lo que quiero hacer es un prototipo antes de que lleguen los comensales, es mi propuesta para el jefe.
- ¿Prototipo para papá?
- ¿Eres una de las hijas del señor Lynn?
- Si, soy Lily, penúltima hija por ahora.
- Mmm, bueno, entonces conoces los gustos de tú padre, ¿No?
- Es mi papá.
- Mmm... me sirve, mira, quiero hacer una pizza especial, una que trascienda al menú temático y se vuelva un platillo que vendamos con regularidad y así ganarme el respeto del señor Loud, así que quiero tu opinión por favor.
- ¿Podré probar la pizza?
- Obviamente.
- ¡Lo haré!
- Gracias niña.
El hombre trabajo tan rápido como pudo en terminar su elaboración, había usado diversos ingredientes que la niña no había reconocido además de cosas horribles de color verde que sabía serían amargos, pero una vez estuvo en el horno el olor logro abrir el apetito de Lily, algo que fue la excusa perfecta del cocinero para mitigar los comentarios de sus compañeros por usar el horno para sus experimentos, y finalmente, cuando estuvo lista, Lily pudo observar aquella creación experimental.
- ¿Y bien? ¿Qué dices de su apariencia?
- Huele muy bien, aunque tenga esas cosas verdes.
- ¿Entonces? ¿Qué dices?
- (Seria) A esto le falta algo muy importante.
La pequeña salió corriendo en ese momento, dejando intrigado al sujeto mientras Lynn ingresaba a la cocina.
- Hola Stan, me comentaron que estabas experimentando.
- H..Hola jefe, bueno, sí, yo...
- ¡Ya sé que le falta!
A vista de ambos adultos, Lily subió como pudo a un pequeño banco, quedando sus brazos sobre la pizza recién horneada y dejando caer un montón de cosas sobre esta... cosas amarillas.
- Lily... tú...
Lynn solo podía observar como Lily no dejaba de ponerle piña a la creación para horror de Stan.
- Mi creación...
- Ahora es perfecta, ahora todo es perfecto, ¡¡¡Hay que ponerle más piña!!! ¡¡¡Hahahaha!!! ¡¡¡Todo debe tener piña hahaha!!!
Lily fue obligada a pasar una semana con Lynn Jr después de eso.
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101 historias sin odio
Fiksi PenggemarAntología de historias cortas y auto concluyentes sobre la familia Loud, solo que, como dice el titulo, son historias sin odio por la familia, sobre todo al pobre Lincoln quien ya parece saco de boxeo. - Portada hecha por @LSTBErT -
