Lori miraba con algo de recelo la puerta frente a ella, en una ciudad desconocida, un sector desconocido y que no se veía tan tranquilo como el lugar donde vivía ella o el resto de su familia, no tenía garantías ni del lugar ni del estado en que se encontraba la persona detrás de esa puerta, aunque Roberto le había apoyado esa semana con comentarios agradables no pudo evitar tener algunas pesadillas al respecto en la noche, tal como estaba en ese momento, solo que al abrir la puerta encontraría un lugar sucio, lleno de ruina y desamparo, y en el centro de todo eso... Leni.
Desde que la chica se había ido de la casa sin avisarle a nadie había estado preocupada, su familia también, intentaron buscarla pero no contestaba las llamadas y Lisa se había negado en rastrearla, según ella, era la voluntad de una persona y no pensaba pisotearla de esa forma, todos se habían molestado pero Luan saltó a su defensa de forma rauda, y ahora, tanto tiempo después, recibir una llamada de ella para invitarla a su hogar se sentía extraño.
Conocía como era su hermana, sabía que sus... capacidades no eran iguales a los demás, y aun así, estaba a unos centímetros de madera de internarse plenamente en el mundo que ella había escogido vivir por su cuenta.
Dos golpes en la madera bastaron para escuchar la alegre voz de Leni desde el interior, Lori sentía como su estomago parecía querer expulsar todo, su mente recordar aquella horrible pesadilla, y así fue como la puerta fue abierta, pudiendo ver a una alegre Leni quién le regalo un cariñoso abrazo al momento de verla.
- ¡Lori! ¡No sabes lo feliz que estoy de verte! Pasa por favor.
Leni se veía bien, su vestuario consistía en unos jeans ligeramente ajustados además de una camisa de manga larga color turquesa ligeramente arremangada además de algunos accesorios y sus icónicas gafas, fuera de eso todo se veía como un hogar normal, ella se veía limpia, el lugar ordenado y con un aroma a manzana con canela, aunque no estaba a rebosar de cosas, había lo suficiente para decir que llevaba una vida relajada.
- No sabes cuanto te he extrañado hermanita. - Dijo mientras cerraba la puerta detrás de ella.
- Yo también, créeme que extraño un poco el caos de la familia, era algo a lo que estaba totalmente acostumbrada, oh, que descuidada, ¿Quieres algo de beber?
- Con agua estoy bien, aunque, - Levanto la bolsa que traía en manos. - Vi una pastelería de camino y creo que esto te encantara.
- Podría ser que compraste los pasteles de crema, nuez...
- ¿Con cubierta de chocolate y fresas?
- Definitivamente eres mi hermana favorita jajaja.
Mientras Leni se interno en el espacio que correspondía a la cocina del departamento Lori aprovecho para dar otra inspección visual al lugar, era un departamento pequeño, ideal para una sola persona, no observo rasgos de humedad o demasiado desgaste, suspirando más tranquila.
- Ten, - Con una sonrisa Leni puso un vaso frente a Lori con un tono ligeramente amarillo.
- ¿Y esto?
- Te va a encantar, es de mis recetas marca Leni, te refrescara mientras se calienta el agua.
De reojo Lori pudo notar un hervidor que se notaba se encontraba bastante desgastado.
- Estaba bien con el agua.
- No querida, esos pasteles deben ser degustados con algo caliente, aunque ahora que lo pienso no tengo leche ni crema para el café, mmm... que mal.
- Leni.
- ¿Te molesta si salgó un momento? No me demorare mucho.
- ¡Leni! No, no te preocupes.
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101 historias sin odio
FanfictionAntología de historias cortas y auto concluyentes sobre la familia Loud, solo que, como dice el titulo, son historias sin odio por la familia, sobre todo al pobre Lincoln quien ya parece saco de boxeo. - Portada hecha por @LSTBErT -
