24. Un poco más

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Había pasado el invierno

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Había pasado el invierno. La nieve se derritió y el calor del sol los abrazaba. Vero y Joel se adentraron a una cosa rodante mientras que Ellie los esperaba fuera.

Vero rebuscó en los estantes. Encontró una lata de comida del Chef Boyardee. Llamó a Joel y la agitó, mostrándosela.

—Le va a gustar — dijo el hombre refiriéndose a Ellie.

Joel se le quedó viendo a una guitarra. Estaba rota y las cuerdas reventadas.

—Si no hubiera estado rota la habría usado — dijo el hombre. Verónica lo miró con atención. Él se alzó de hombros — te hubiera cantado un par de canciones.

—Que romántico — contestó juguetona y le dio un ligero empujón.

—Conseguiré una y lo haré. Cantaré para ti — dijo girándose para mirarla.

—Basta, vas a ponerme nerviosa — admitió Vero con una sonrisa.

La mujer se acercó a él y depositó un beso casto en sus labios. Le dedicó una sonrisa tierna.

—Te espero afuera — dijo Vero y salió del vehículo para dirigirse a Ellie.

La niña le estaba dando la espalda. Estaba distraída desde hace ya un par de días. Callada y con la mirada perdida. Verónica se imaginaba la razón.

Lo que pasó con David hace unas semanas no era algo fácil de olvidar. La mexicana trataba de no pensar mucho en eso. Su consuelo era ver a Ellie y a Joel sanos y salvos.

Verónica llegó hasta su lado. Unos segundos después Ellie se giró a verla. Sus ojos se veían tristes.

Vero agitó la lata de comida frente a ella.

—Tu favorita — dijo con una sonrisa.

Ellie se la regresó a medias. Joel llegó detrás de la mujer.

—¿Alguna vez jugaron a esto? — dijo mostrándoles una caja naranja con letras blancas que tenía en la mano — ¿Boggle? Es un juego de palabras.

Ellie negó sin ánimos.

—Si quieres ganarme en algo, es en esto — siguió Joel.

Vero sonrió y tomó a Ellie del hombro.

—No sé tú, pero yo sí quiero ganarle — bromeó la mexicana dándole un empujón juguetón a la niña.

No pareció sonreír.

—Nos estamos acercando — dijo Joel con el ceño ligeramente fruncido por su preocupación hacia la niña — el hospital está por allí. Quizás sea el que buscamos.

Ellie dio un ligero asentimiento.

—Claro — contestó la niña en voz baja. Joel se apartó hacia su mochila. Vero y Ellie tomaron las suyas que estaban juntas.

Trust || Joel Miller Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora